Mesa 20 febrero.- Cuando asumió como manager de los Cachorros de Chicago la pasada temporada, Dale Sveum tenía clara cuál era la imagen, compartida por muchos en Grandes Ligas, de que Alfonso Soriano no era un buen jugador.
Peor aún, el dominicano era un auténtico desastre. Tenía un sueldo excesivo. Era egoísta. No estaba motivado. Una pesadilla defensiva en los jardines.
Sveum escuchó de todo, pero se rehusó a hacer caso. Quería ver por sí mismo, y quedó un tanto atónito cuando Soriano resultó se confiable y enfocado óun jugador modelo y líder del equipo.
«Lo he visto del otro lado. Quedé completamente asombrado por el tipo de persona que es y la ética de trabajo que imprime», dijo el lunes Sveum luego del entrenamiento de los Cachorros en el Fitch Park, su complejo para el entrenamiento de primavera. «Lo considero una de las cinco mejores personas de las que me he rodeado en este juego».
Tomen eso aficionados a los Cachorros que abuchean a Soriano, lo insultan y desean que nunca hubiera pisado el Wrigley Field.
Mientras que los Cachorros se esfuerzan para olvidar una deplorable campaña de 101 derrotas en 2012, sin lograr mostrar mucho, si acaso algo, el progreso logrado por una renovada administración dirigida por el presidente Theo Epstein, Soriano subió como la espuma.
El toletero de 36 años bateó para .262 con 32 jonrones y 108 carreras remolcadas, una marca personal. Pero más allá de su producción ofensiva, Soriano logró significativas mejorías en su defensa, un cambio que le atribuye a las horas de trabajo con el entrenador de los Cachorros Dave McKay, quizá el primer instructor de Grandes Ligas que refina las habilidades de Soriano.
Soriano jugó en 151 partidos, pero en un punto parecía que sus días con los Cachorros habían terminado.
En julio, se rehusó a aceptar la transferencia a los Gigantes de San Francisco, una decisión que terminó por costarle un anillo de campeonato. Viendo hacia atrás, Soriano no se arrepiente de rechazar el acuerdo, una decisión que tomó porque, según dijo, el clima fresco del área de la bahía hace que le molesten sus rodillas y porque quiere ganarlo todo con los Cachorros.
«No quiero irme a un lugar donde no me siento a gusto», dijo. «Estoy muy contento que hayan ganado la Serie Mundial. … Pero creo en este equipo».
Es posible que Soriano vuelva a encontrarse en la situación de una transferencia, particularmente si los Cachorros empiezan mal la temporada. Dijo que hay «seis o siete» equipos a los que aceptaría irse, pero su preferencia sería quedarse en Chicago, que lo contrató ocho años por 136 millones de dólares antes de la temporada del 2007.
Clásico Mundial
A la espera de un contrato, Valverde se une a equipo RD
El agente libre dominicano José Valverde aún espera firmar con un equipo de Grandes Ligas, pero por el momento el cerrojero
lanzará por la selección de su país en el Clásico Mundial de Béisbol.
Según la página de Twitter oficial de la selección dominicana, Valverde se unirá al equipo para ser parte de un bullpen que incluye a Fernando Rodney, Octavio Dotel, Joel Peralta y Santiago Casilla, entre otros.
Curiosamente, Dotel sería uno de los relevistas que los Tigres contarían esta temporada para algunas oportunidades en la novena entrada tras la ausencia de Valverde. Valverde, de 34 años de edad, tuvo 35 salvados por Detroit la campaña pasada, pero registró 3.78 de efectividad y perdió el control en la postemporada.
El derecho permitió nueve carreras merecidas en solamente 2 2/3 entradas en un total de cuatro presentaciones en los playoffs. Sus problemas obligaron al equipo a colocar a Phil Coke como el cerrador durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Pese a conseguir 110 rescates en 118 oportunidades durante sus tres años con los Tigres, incluyendo todas sus 49 oportunidades en el 2011, Detroit optó por no retener al tres veces convocado al Juego de Estrellas.
En su carrera, Valverde tiene 277 rescates con un promedio de carreras limpias admitidas de 3.11 en 10 temporadas con los D-backs, Astros y Tigres.
2013-02-20 14:09:31