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¿Por qué hay tantos jugadores latinos vinculados al escándalo de dopaje?

JORGE EBRO el Nuevo Herald

Rodríguez, Cruz, Peralta, Cabrera…los apellidos no mienten.

La lista de los peloteros suspendidos en el llamado «Escándalo Biogenesis» no sólo ha sacudido al mundo del béisbol hasta sus cimientos sino que ha puesto sobre la mesa de discusión el uso y abuso de sustancias prohibidas entre los peloteros latinos.

De entrada, todos los involucrados en este perverso episodio son de países de Latinoamérica ?Alex Rodríguez nació en Nueva York, pero siempre se ha considerado latino? y con fuertes raíces en la ciudad de Miami, donde estaba enclavada la famosa clínica dirigida por Tony Bosh, quien ahora se ha convertido en el principal suministrador de evidencias para las Grandes Ligas.

«¿Por qué todos son latinos en esa lista? Esa es la pregunta que todos nos hacemos», expresó Tany Pérez, miembro del Salón de la Fama por sus temporadas de gloria con la Gran Maquinaria Roja de Cincinnati. «No creo que la respuesta sea fácil».

Ya una investigación realizada por ESPN en el 2005 revelaba que la cantidad de peloteros latinos sorprendidos en la nueva política antidopaje de las Mayores duplicaba a la de jugadores con otras raíces étnicas, lo cual era un reflejo de la débil vigilancia que existía sobre los esteroides en naciones latinoamericanas.

Antes de que se diera a conocer la lista de Biogénesis y sin contar los jugadores de las Menores ?donde la presencia de peloteros de habla hispana entre los infractores es abrumadora?, la gran carpa había suspendido a 67 peloteros, 29 de Estados Unidos y el resto ?salvo uno de Japón y otro de Australia? eran de procedencia latina. Si en un principio muchos de los penalizados alegaban un supuesto desconocimiento sobre qué sustancias utilizar o no, ya esa excusa va pasando de moda ante la prédica y la divulgación que ejercen sobre el tema las Grandes Ligas, aunque ciertamente queda mucho camino por recorrer.

«Creo que todavía persiste el desconocimiento, pero es cada vez menor, porque me consta que el béisbol está haciendo mucho énfasis en todo esto y constantemente hacen clínicas en Dominicana, en Venezuela y otros países», afirmó Juan Alvarez, ex pelotero y actual evaluador de talento de los Indios de Cleveland con sede en Miami. «De mis días de jugador hasta ahora se ha avanzado muchísimo, pero los latinos no acaban de entender la gravedad del asunto».

La primera legislación de la Oficina del Comisionado contra sustancias prohibidas se estableció en enero del 2004 y fijaba una penalidad de 10 juegos para los primeros infractores, pero bajo la presión del Congreso en el 2005 se robusteció y se fijó en 50 partidos.

Sin embargo, a los suspendidos en torno a Biogénesis hay algo más que los une: Miami.

No sólo los 13 implicados acudieron a la famosa clínica de Coral Gables y recibieron los consejos y prescripciones de Bosh, sino que formaban un círculo íntimo de amistades y conocidos que, muy probablemente, contribuyó a este escándalo. De sobra es conocido que Rodríguez,durante muchos inviernos invitaba a múltiples jugadores ??muchos de Ligas Menores? a practicar en distintos sitios de la ciudad, y en momentos en que su figura parecía intocable y pura.

De cierta manera era alguien convertido en referente y cuya opinión poseía un peso grande dentro de la comunidad de beisbolistas de la zona.

«Esa puede ser una explicación a todo lo que sucedió, porque todos ellos son amigos, entrenan juntos en los inviernos, se conocen bien, hablan entre ellos, se pasan consejos», apuntó Ozzie Guillén, ex mánager de los Marlins y alguien de sobra conocido en los corrillos de la pelota. «Los jugadores de las Mayores forman círculos muy cerrados, se apoyan unos a otros para lo bueno y para lo malo. No digo que Alex les dijo expresamente que consumieran esto o aquello, o que fueran a esa clínica. Pero el vínculo es muy fuerte, especialmente entre los latinos».

Ese vínculo estaría a prueba por estos días, luego de que 12 fueran suspendidos por 50 partidos y que Rodríguez, de 38 años, recibiera una condena de 211?aún podrá jugar hasta que la apelación termine su curso? como muestra de la seriedad con la que las Mayores enfrentan los esteroides. Desde que el cubano José Canseco publicara en el 2005 su libro Juiced sobre el uso rampante de esteroides en las Grandes Ligas, la vinculación de los latinos a los esteroides ha sido tópico de debate en cualquier tertulia deportiva.

El primer suspendido oficialmente por la política antidopaje fue el también cubano Alex Sánchez en abril del 2005, mientras que la primera gran estrella que cayó en las redes, en agosto de ese mismo año, resultó otro hijo de la mayor de las Antillas, Rafael Palmeiro.

Nada, empero, iguala a lo de Biogenesis. Según el doctor en psicología Gil González, los peloteros latinos encaran retos y presiones que, si bien no sirven de excusas, ofrecen cierta luz sobre los motivos para caer en la tentación de los esteroides.

«Tienen la presión añadida de que de ellos depende una familia numerosa en sus países, muchos dependen de ellos y por eso quieren sobresalir en cada detalle», comentó González, quien ha trabajado la parte mental con decenas de peloteros en su laboratorio South Miami Sports Performance. «Los latinos ven el fracaso como un abismo en el cual no quieren caer y por eso acuden a formas radicales, pero al final se están engañando ellos mismo».

2013-08-07 06:10:50