Melbourne, Australia 16 enero.- La mera idea de tener que jugar en el agobiante calor del Abierto de Australia le quita el sueño a Serena Williams.
Así que, para combatir las temperaturas que superan los 40 grados Centígrado (104 Fahrenheit), la tenista estadounidense hace todo lo posible por mantenerse bajo techo, despachando a sus oponentes lo más rápido posible.
El miércoles, la campeona de 17 Grand Slams aplastó 6-1, 6-2 a Vesna Dolonc y empató el récord de la era de los abiertos que ahora comparte con Margaret Court con su 60mo triunfo en el Abierto de Australia.
«Estuve despertando durante la noche algo paranoica, quería estar hidratada», relató Williams, quien usualmente se entrena en el calor de la Florida. «Lo último que quiero es sufrir un calambre en este calor. Puede suceder con mucha facilidad».
Si se cumple el pronóstico de cuatro días consecutivos con temperaturas superiores a los 40 grados en Melbourne, se tratará de la peor ola de calor en la ciudad en más de un siglo.
Después de dos días con temperaturas de unos 40 grados Centígrado (108 Fahrenheit), el pronóstico para el jueves es de 44 C (111 F).
Eso significa que las condiciones serán brutales para jugadores como Maria Sharapova, la primera en jugar en la cancha central en la cuarta jornada, y el cabeza de serie Rafael Nadal, quien enfrenta al australiano Thanasi Kokkinakis en horas de la tarde.
La temperatura alcanzó su punto más alto el miércoles alrededor de las 2 de la tarde, y luego refrescó por la tarde. El encargado del torneo, Wayne McKewen, volvió a argumentar que la baja humedad significa que es innecesario implementar la política de calor extremo.
Algunas nubes y la ausencia de una brisa caliente hicieron que las condiciones fueran más tolerables que el día anterior.
Nueve jugadores abandonaron sus partidos durante la primera ronda óun récord para un Grand Slamó y algunos describieron las condiciones como peligrosas e inhumanas.
2014-01-16 14:54:54