Melbourne, Australia 17 enero.- Maria Sharapova ya estaba sumergida en hielo cuando le llegó la advertencia sobre el calor extremo. A la campeona de cuatro Grand Slams le pareció demasiado tarde, luego de jugar tres horas y media bajo un calor agobiante para avanzar a la tercera ronda del Abierto de Australia.
La rusa no lo sabía mientras batallaba ayer jueves con Karin Knapp en la cancha Rod Laver, pero los organizadores del torneo finalmente habían aceptado que era peligroso mantener a los tenistas en la cancha en el tercer día consecutivo de una ola de calor histórica en Melbourne.
Con las temperaturas rozando los 43 grados Centígrados (109 Fahrenheit), los partidos fueron suspendidos durante cuatro horas hasta que el clima refrescó. Sin embargo, esa medida no aplicó a Sharapova y Knapp, porque ya estaban enfrascadas en el tercer set de su duelo y el reglamento de calor extremo sólo se implementa al final de los parciales. Sharapova cree que es absurdo que el encargado del torneo sea el único juez sobre el calor extremo óutilizando una fórmula inexacta para medir la temperatura ambiental, el viento y la humedadó sin tomar en cuenta la opinión de los jugadores.
«No hemos recibido ningún correo o, ya saben, advertencias sobre el clima o lo que hay que hacer», dijo en una rueda de prensa cerca de una hora después de su victoria 6-3, 4-6, 10-8 sobre Knapp.
Luego, rectificó: «En realidad, sí recibí uno, creo, mientras estaba en una tina con hielo hace unos minutos. Pensé, ?es demasiado tarde?». Poco después que el director del torneo Craig Tiley apareció en una entrevista de televisión al aire libre, vestido con traje y corbata, para explicar la decisión. Sharapova señaló que los organizadores deben mantener mejor informados a los entrenadores, médicos, funcionarios y jugadores.
Los únicos encuentros que continuaron durante la tarde fueron en las dos canchas principales bajo techo, lo que resultó ser la mejor alternativa tomando en cuenta que después empezó una tormenta eléctrica que volvió a retrasar los partidos al aire libre.
Así es Melbourne.
Rafael Nadal, cabeza de serie, se salvó del calor y los rayos, mientras que la temperatura ya había bajado cuando Victoria Azarenka y Andy Murray ganaron sus respectivos partidos en la cancha central.
2014-01-17 14:17:24