NEW ORLEANS, 21 de febrero, – Anthony Davis tomó su asiento en el estrado el domingo por la noche, con su trofeo de MVP a un lado, listo para cerrar un fin de semana excepcional para el baloncesto profesional en New Orleans.
El récord de 52 puntos de Davis, en el que sus compañeros del Oeste lo alimentaron para un récord de 39 intentos de tiros, parecía el final perfecto antes de regresar a la sobria realidad de rascarse y pelear por un lugar en los playoffs; los Pelicans (23-34) acechan el octavo lugar de los Denver Nuggets por 2 1/2 juegos.
Pero todo cambió con un movimiento audaz del equipo: New Orleans ha conseguido a DeMarcus Cousins, una decisión monumental que definirá el futuro de la única franquicia que Davis conoce.
La superestrella de los Pelicans, la cual negó tener conocimiento previo de las conversaciones comerciales hacia el final de su conferencia de prensa después del partido, acogió la noticia con una sonrisa y con sus grandes pulgares en alto antes de dirigirse junto con un grupo de familiares y amigos fuera del Smoothie Kings Center.
Así de esta manera, los Pelicans habrían aterrizado -a un precio bajo-, quizás al pívot ofensivamente más dotado del mundo para ponerlo al lado de su joven y salvaje centro que está en medio de su temporada más productiva.
2017-02-21 12:44:54