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Seis de 12 estadios mundialistas brasileños están involucrados caso Odebrecht

RIO DE JANEIRO, 14 abr (Xinhua) — Al menos seis de los 12 estadios en los que se disputó el Mundial de fútbol Brasil 2014 tuvieron desvíos que provocaron una sobrefacturación en las obras, según explicaron a la Justicia ex ejecutivos de la constructora Odebrecht.

Los estadios en cuestión son el Maracaná de Río de Janeiro, el Mané Garrincha de Brasilia, la Arena Pernambuco de Recife, la Arena Castelao de Fortaleza, la Arena da Amazonia de Manaus y la Arena Corinthians de Sao Paulo.

La Fiscalía brasileña pidió el miércoles al juez instructor del caso de corrupción en la estatal Petróleo Brasileño S.A. (Petrobras) en la Corte Suprema, Edson Fachin, que encamine las peticiones para investigar las irregularidades a otras instancias.

En al menos cuatro estadios hay relatos de que las constructoras que hicieron las obras pactaron los precios de la licitación, llevando ventaja cada una, al menos una vez.

Las supuestas irregularidades fueron divulgadas por los 77 ex directivos de Odebrecht, la mayor constructora de Brasil, que pactaron con la Justicia acuerdos de delación premiada sobre la gigantesca trama de corrupción en la petrolera estatal.

El magistrado Fachin autorizó esta semana la divulgación de los videos con las delaciones de los ex directivos, las cuales han causado gran revuelo en Brasil debido a la cantidad de políticos implicados en las corruptelas.

Según las cifras oficiales, la Arena da Amazonia de Manaus acabó costando 669 millones de reales (214 millones de dólares al cambio actual), 30 por ciento más de lo previsto.

La Arena da Baixaxda de Curitiba salió en 326,7 millones de reales (104 millones de dólares), 70 por ciento más de lo presupuestado inicialmente.

La Arena das Dunas de Natal costó 400 millones de reales (128 millones de dólares), 14,3 por ciento por encima de lo presupuestado.

La Fonte Nova de Salvador terminó en 690 millones de reales (220 millones de dólares), 16,5 por ciento más de lo proyectado.

En Cuiabá, la Arena Pantanal costó 650 millones de reales (208 millones de dólares), la Arena Pernambuco de Recife aumentó su costo final 0,6 por ciento hasta los 533 millones de reales (170 millones de dólares) y el estadio Beira Rio de Porto Alegre acabó en 350 millones de reales (112 millones de dólares), 169 por ciento más.

El estadio Mineirao de Belo Horizonte tuvo un costo final de 695 millones de reales (222 millones de dólares), 63,1 por ciento más de lo previsto, mientras que el Itaquerao de Sao Paulo salió en 1.200 millones de reales (383 millones de dólares), 46 por ciento más de lo anunciado al inicio.

El famoso estadio de Maracaná de Río de Janeiro tuvo uno costo 75 por ciento arriba de lo calculado y acabó saliendo en 1.200 millones de reales (383 millones de dólares), pese a que ya había sido remodelado en 2007 con motivo de los Juegos Panamericanos.

El estadio más caro fue el de la capital Brasilia, que debía costar 745 millones de reales (238 millones de dólares) y acabó saliendo en 1.400 millones de reales (447 millones de dólares), 87,8 por ciento más.

En el otro extremo, de los estadios mundialistas, el único estadio que salió más barato fue el Castelao de Fortaleza, que costó 520 millones de reales (166 millones de dólares), 16 por ciento menos de lo proyectado inicialmente.

2017-04-14 18:39:16