Por Yasiel Cancio Vilar, enviado especial
Londres, 3 ago (PL) Muchos dicen hoy que Londres está en el centro de las miradas porque por estos días organizará el Mundial de atletismo, pero, aunque pueden tener alguna cuota de razón, existe una verdad panorámica: la capital de Gran Bretaña siempre está de moda.
La cita del orbe, Usain Bolt mediante, adornará los contornos de la gran urbe y transmitirá mucha energía atlética a locales y forasteros, sin embargo, Londres vive a plenitud los 365 días del año con una riqueza histórica y cultural de impacto.
Cosmopolita como pocas, la metrópoli del río Támesis es uno de los centros de atracción más importantes y concurridos de Europa, al extremo que más de 16 millones de turistas extranjeros la visitaron solo en 2016 para adentrarse en sus tradiciones más íntimas.
Arte, cultura, arquitectura, literatura y deporte se entremezclan para hacer de Londres un paraje divino, único, enigmático, y ahora con el Mundial de atletismo suma otra pizca más de pimienta para los visitantes, esos mismos que quieren ir al 21 de Baker Street para ver la residencia de Sherlock Holmes, pura ficción, o al ‘London Eye’ para sentirse dioses y poner la ciudad a sus pies.
Muchos curiosos vienen solo para observar de cerca el emblemático y majestuoso Palacio de Buckingham, residencia oficial de la Reina Isabel II, o el Big Ben, ese famoso reloj de siete metros de diámetro en cada una de sus caras, capaz de soportar los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y cientos de inclemencias del tiempo, manteniendo -salvo contadísimas excepciones- perfecta su puntualidad.
Es tanta la riqueza cultural que pecaríamos de superficiales si solo mencionáramos la Abadía de Westminster, el puente de Londres, el museo de cera, el de historia natural, el británico, la galería nacional, el observatorio de Greenwich, Trafalgar Square, Piccadilly Circus -la plaza más famosa de la ciudad-, el Soho, el Barrio Chino, o teatros como Royal Opera House, el Lyceum, el Aldwych, el Strand y el Coliseum.
El real mérito del Mundial de atletismo, previsto del 4 al 13 venideros, radica en el interés que ha despertado entre los fans, quienes repletarán hasta la bandera todos los días el estadio Olímpico, o al menos eso dicen los organizadores: solo pudieron atender alrededor de 700 mil solicitudes de entradas, de las más de dos millones recibidas, o sea, el lleno completo está garantizado.
Al menos por unos días, Londres respirará algo que no sea cultura, economía, política y fútbol. Las venas de la ciudad se oxigenarán con Bolt, Caterine Ibargüen, Mo Farah, Wayde van Niekerk, Dafne Shippers, Yarisley Silva, David Rudisha, Elaine Thompson, Alison Felix y muchos otros atletas, aire de 205 países diferentes para los pulmones de la gran urbe.
2017-08-03 14:08:11