Barranquilla, Colombia, 24 jul (PL) Los Juegos Centroamericanos y del Caribe se enorgullecen hoy de contar con la nadadora Alía Shanee Atkinson como una de las nuevas leyendas de sus 92 años de historia deportiva.
La jamaicana se despidió de su tercera cita regional con 11 títulos totales, la máxima cantidad en piscinas centrocaribeñas, luego de conseguir tres cetros en el Complejo Acuático Eduardo Movilla de esta urbe.
Atkinson ascendió al trono acuático de todos los tiempos en el áreas tras dominar los 50 y 100 metros pecho, así como los 50 mariposa, triplete que la sitúa un título por delante de la puertorriqueña Anita Lallande y la venezolana Andreína Pinto.
Minutos antes de agenciarse el bronce en los 200 metros pecho, su última prueba de Barranquilla-2018, Atkinson confirmó a Prensa Latina que esta será su última participación en una competencia de esta índole.
No obstante, manifestó sentirse complacida por haber representado con éxito a las islas caribeñas, muchas veces carentes de protagonismo en unos juegos históricamente dominados por países hispanohablantes.
La finalista olímpica en Río de Janeiro-2016 comentó que en el futuro cercano seguirá preparándose para el Mundial de piscina corta de Hangzhou, China, que se celebrará en diciembre próximo.
En certamen de ese tipo de Doha-2014 ganó el título en los 50 metros pecho, que la convirtieron en la primera atleta negra en coronarse en una cita universal.
La sirena jamaicana dio un espaldarazo a las teorías existentes acerca de las potencialidades atléticas en la natación de los atletas de tez oscura.
Alía escribió su nombre junto al del mulato surinamés Anthony Nesty, campeón olímpico de Seúl 1988 o, más recientemente, la morena estadounidense Simone Manuel, que lo imitó en Río de Janeiro 2016.
Su estela dorada en Juegos Centroamericanos y del Caribe comenzó cuando era muy joven, con apenas 18 años, en Catagena-2006. Allí, a solo unos 120 kilómetros al oeste de esta urbe, sorprendería a todos al llevarse la friolera de cuatro coronas, además de una plata.
Un cuatrienio después llegó la hora de Mayagüez, en donde repitió la misma cantidad de galardones para llegar a los ocho metales dorados, de ellos cinco en su fuerte, la modalidad de pecho.
Mas entonces decidió declinar de Veracruz-2014, donde seguro extendería su legado, hasta retornar por última vez en Barranquilla.
2018-07-24 15:36:04