
Barranquilla, Colombia, 29 oct (PL) La II Copa Mundial de Béisbol sub23 culminó en esta ciudad del Caribe colombiano, un torneo con buena organización y alto nivel competitivo, pero también con aspectos que afectaron su desarrollo.
El estadio barranquillero Édgar Rentería y el 18 de junio, en la también norteña Montería, acogieron en los grupos A y B, respectivamente, a los 12 países clasificados por América Latina, Asia, Europa, África y Oceanía, en el certamen más importante de 2018 de la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC por sus siglas en inglés).
En el parque Édgar Rentería, México destronó el domingo a Japón -que había ganado el mundial de la categoría en Monterrey hace dos años – en un memorable duelo, definido en extrainnings 2-1 y ante la mejor concurrencia de la copa, un público decantado en su inmensa mayoría a favor de los latinoamericanos.
Venezuela derrotó a primera hora 5-4 a Sudcorea, por lo que a diferencia de lo sucedido en Monterrey, en suelo colombiano América Latina sí pudo subir al podio, y de qué manera.
Este es un triunfo muy importante, fue un partido difícil como sabíamos, pero el pitcheo y los peloteros llegaron descansados a la final, comentó a Prensa Latina el manager de los monarcas, José Enrique Reyes.
De acuerdo con el mentor, no puede señalar a héroes individuales, porque fue una victoria colectiva, en la cual cada uno jugó su papel.
‘Podría mencionarte al pitcher (Carlos Morales) que permitió un hit en ocho capítulos, o al que decidió (Fabricio Macías), pero también al que tocó o al que la agarró, es una labor de conjunto’, insistió.
Muchos beisbolistas menores de 23 años brillaron en los 50 partidos, desde el comienzo del torneo el 19 de octubre hasta el duelo final, y al decir del presidente de la WBSC, Riccardo Fraccari, no pocos de ellos lo harán en Tokio-2020, en el regreso de la pelota a unos Juegos Olímpicos.
Los mexicanos Francisco Haro, Roberto Valenzuela y Norberto Obeso, los japoneses Hiroki Kondo, Hisanori Yasuda (seleccionado MVP) y Yasuhito Uchida, los venezolanos Leandro Cedeño y Carlos Machado, los colombianos Derwin Pomare y Brallan Pérez, el australiano Ulrich Bojarski y el holandés Francinel Martina fueron algunos de los destacados.
En un país futbolero como el colombiano, por momentos el béisbol resultó protagonista en el norte del país, y los aficionados se interesaron por el deporte de las bolas y los strikes, aunque la concurrencia en la principal sede, el estadio Édgar Rentería, fue por lo general discreta.
Sombras del torneo, tal vez la mayor de todas, la negativa de organizaciones profesionales, principalmente del béisbol estadounidense, a permitir la presencia en la II Copa Mundial de béisbol sub23 de jugadores de alto nivel, clave para sus selecciones. México, Venezuela, Colombia, República Dominicana y Puerto Rico no contaron con atletas convocados por sus directivos.
Tuvimos importantes ausencias, al menos tres peloteros de AA en el béisbol profesional estadounidense no fueron liberados del campeonato venezolano, en el que son titulares en sus novenas, lo mismo que sucedió a dos peloteros de Grandes Ligas que hubiesen querido estar aquí, manifestó a Prensa Latina el manager vinotinto, Carlos Moya.
Para periodistas que cubrieron la competencia, debió escogerse una mejor fecha, ya que por estos días el mundo del béisbol centró su atención en las postemporadas de las principales ligas profesionales del planeta, sobre todo la de Estados Unidos, cuyo partido final de la Serie Mundial, entre Medias Rojas y Dodgers, coincidió con el México-Japón.
De cualquier manera, los presentes lo dieron todo en el terreno, y en ese sentido, Fraccari los felicitó e instó a que sigan defendiendo los colores de sus países.
2018-10-29 14:26:12