Por Maylín Vidal
Buenos Aires, 7 dic (PL) Pedir un préstamo o invertir todos sus ahorros, son las opciones que manejan muchos hinchas argentinos, que hacen hoy malabares financieros para estar presentes en el superclásico del venidero domingo en Madrid.
Algunos ya partieron desde hace varios días y otros lo harán en las próximas horas porque saben, están conscientes, de que no es un partido más, es algo histórico el encuentro entre los dos grandes clubes de este país, Boca Junior y River Plate.
Aunque ya otros prefieren evitar hablar de la triste mancha del 24 de noviembre, cuando un grupo de hinchas de River arremetió contra el ómnibus de los jugadores de Boca y luego armó un desastre en las afueras del estadio Monumental, algunos siguen apostando por este juego.
Mientras en el estadio Bernabeu está todo listo y será custodiado por más de cuatro mil efectivos, en Argentina, que come, respira y sueña con fútbol el ambiente ha mermado.
Me da igual ya quien gane, ya me quitaron las ganas de ver este partido, declaró a Prensa Latina una joven amante del balompié, con rostro visiblemente compungido pues para ella ya perdió la gracia disfrutar de un juego histórico para este país en otro país.
En tanto otro fiel hincha de River también está triste, quería disfrutar de este tope de la Copa Libertadores en la cancha de Millonarios porque, admite, si ganaran no es lo mismo disfrutarlo en su espacio habitual que en otra nación, alejados de Argentina.
Por unos cuantos violentos pagamos todos, manifestó a Prensa Latina aunque señaló que no importa cuando lejos sea, el domingo estará temprano frente a la tele para seguir el duelo.
En un país que históricamente se divide entre River y Boca, entre Boca y River, lo cierto es que finalmente se sabrá, tras el tortuoso y difícil camino de estos últimos días, quien alzará desde el Bernabeu la apreciada Copa Libertadores.
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2018-12-07 13:47:57