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Patriots agrandan su leyenda con sexta corona de Super Bowl

Por Charly Morales Valido (*)

13 de febrero (PL).- De no ser por el sexto título de Tom Brady y la consolidación de New England Patriots como la gran dinastía del fútbol americano en el siglo XXI, la edición 53 del Super Bowl pasaría a la historia sin penas ni glorias, pero abundantes bostezos.

En la final menos ofensiva y más aburrida de la liga estadounidense de fútbol americano (NFL), los »Pats» de Bill Belichick derrotaron 13-3 a Los Angeles Rams en Atlanta, donde volvió a generar más revuelo el medio tiempo que el juego en sí. Esta vez le tocó a Adam Levine, vocalista de la banda de pop-rock Maroon 5, protagonizar otro desnudo fortuito en quizás el espectáculo artístico más esperado del deporte en Estados Unidos, que muchos artistas toman como vitrina personal.

Levine recordó aquel supuesto fallo que dejó al desnudo un pezón de Janet Jackson cuando actuaba junto a Justin Timberlake en el Super Bowl de 2004, lo cual generó una controversia excesiva, y que poco ayudó a la entonces famosa cantante.

Eso, empero, no fue suficiente para impedir que este fuera el Super Bowl menos visto de los últimos 10 años, con un estimado de ‘apenas’ 100.7 millones de espectadores en distintas plataformas, para confirmar la tendencia al descenso.

De vuelta al tema deportivo, los Rams no se parecieron al equipo que derrotó a New Orleans Saints en la final de Conferencia, partido definido por un error arbitral, de ahí que su revés en la final sea visto como un acto de justicia tardía.

Fue un choque de mucha tensión, nerviosismo en el emparrillado y escasas llegadas a la zona de peligro, al extremo de que los tres únicos puntos de los Rams fueron fruto de un gol de campo.

Belichick apostó a un enfoque más efectivo que efectista, con la vista en el trofeo Vince Lombardi, y logró anular a la segunda mejor ofensiva de la NFL con un plan de juegos que confundió a la línea defensiva de los Rams y abrumó a su quarterback Jared Goff.

‘Prefiero una victoria fea que una derrota bonita’, aseguró al respecto Julian Edelman, a la postre elegido Jugador Más Valioso del partido.

El receptor de los Patriots descolocó a la defensa angelina, y emergió como el referente de los Patriots ante las flaquezas de Brady, a quien tampoco se le puede pedir más, a sus 41 años de edad y 17 en este desgastante certamen.

Además, Brady se enfrentaba a una muralla liderada por Aaron Donald, el jugador defensivo del año, quien apenas consiguió una captura por la formidable protección de los Patriots.

Igual, a Brady le bastó una jugada para demostrar su grandeza, al ligar un pase con Rob Gronkowski que dejó la jugada a un paso del ‘touchdown’.

Sin más complicaciones, Sony Michel acarreó el ovoide hasta el final, para convertirse en el novato con más anotaciones en la historia de los playoffs (6).

A propósito de los ‘rushes’, los Patriots avanzaron 154 yardas por acarreo, unas 4.8 por intento, y así fueron acercándose a la zona donde sentenciaron el partido con un certero pateo.

A su vez, Edelman compiló 10 recepciones y 141 yardas, y aunque nunca llegó a la ‘end zone’ (territorio de anotación), sus fintas y quiebres de gambetero aportaron flashazos de espectacularidad al juego, amén de ser el héroe de la primera mitad.

En los primeros 30 minutos sumó siete recepciones para acumular 93 de las 215 yardas totales de los Pats hasta entonces, y tuvo una recepción en la serie que terminó en el único ‘touchdown’.

Así terminó la campaña de ensueño para los Rams, que regresaban al Super Bowl luego de tres años en Los Ángeles, pero a diferencia de los Philadelphia Eagles en 2018, se congelaron ante la imponente leyenda de Brady y sus New England Patriots.

(*)Corresponsal Jefe de Prensa Latina en El Salvador

Ft/cmv

2019-02-13 12:01:58