Por Martin Hacthoun
La Habana, 4 nov (Prensa Latina) La mexicana Ana Gabriela Guevara escenificó en 2002 una de las temporadas más formidables para una corredora de 400 metros en la historia del atletismo mundial.
La exvelocista no perdió ninguna de las carreras en las que participó, y, por ende, ganó las 12 finales cumbres del curso. Por tal hazaña atlética, la prensa latinoamericana la escogió como la Mejor Atleta del Año en la tradicional encuesta deportiva que organiza cada año la agencia de noticias Prensa Latina desde 1964.
De hecho, impuso un récord de más votos recibidos para esos sondeos al ser seleccionada por 101 de los 111 medios de 25 medios de comunicación que emitieron sus boletas.
Prensa Latina la invitó a La Habana para recibir el premio, viaje que aceptó gustosa y realizó en la primera semana de febrero de 2003.
Por esos días, la capital cubana vivía uno de sus días más fríos de un invierno que se antojó demasiado gélido para la tropical isla antillana, pero el exclusivo Salón 1930 del Hotel Nacional se vistió de gala para acoger con calidez a la nueva reina del deporte continental.
Vestida con un juego de pantalón y blusa color fucsia, Ana no escondió su alegría al recibir el hermoso trofeo de manos de Pedro Margolles, entonces Director General de la agencia de noticia Prensa Latina.
Al premio deportivo, se unió la distinción de Huésped Ilustre del histórico hotel y un retrato del destacado pintor Carlos Reyes.
‘Agradezco de todo corazón este reconocimiento; han sido momentos de mucha emoción, de una temporada de éxitos, y muchos meses de duro entrenamiento, y en particular quiero agradecer a mi entrenador, Raúl Barreda, gran protagonista de mis triunfos’, declaró tras recibir el trofeo.
La excorredora de 25 años, en esa fecha, cumplió una temporada 2002 impecable: con triunfos en las 12 finales que disputó, entre ellas las siete competencias de la Liga Dorada, la Copa del Mundo de Madrid, la final del Grand Prix de París y los Juegos Centroamericanos y del Caribe de El Salvador 2002.
En esa última cita rompió el récord regional de los 400 metros con tiempo de 49.12 segundos, que la ubican oncena entre las mujeres más rápidas en la vuelta al óvalo.
Ana Gabriela es una mujer locuaz e inteligente, que siente, padece y disfruta de la vida. Aceptó gustosa la solicitud de una entrevista exclusiva, y así tuvimos la ocasión de conocer a la mujer fuera de la pista.
Amanecer cada día la hace feliz; la pobreza del prójimo la conmueve y la guerra la entristece; detesta la hipocresía y cree en las fuerzas del ser humano:
-PL: La vida, ¿qué piensas de ella?
AGG: Bueno, que nada más hay una, la que tenemos hoy y debemos disfrutar al máximo. Es un lapso de tiempo único que tenemos para disfrutar y vivir a plenitud.
-PL: ¿Qué significa para ti la familia?
AGG: Es un pilar muy fuerte dentro de mí, muy arraigada en mi ser. En mi caso siempre está cercana, me apoya en mis planes, en lo que quise y quiero hacer. Es parte fundamental en mi persona.
-PL: ¿La amistad?
AGG: Es la forma de poder manifestar nuestro cariño por las personas, expresar el compañerismo, el amor; es apoyo, compañía. Es algo esencial para la convivencia del ser humano. Nos obliga a darnos y entregarnos.
-PL: ¿Cómo ves el amor?
AGG: Pues es todo. Lo mueve todo. Es la ley de la vida.
-PL: ¿Qué te hace sentir feliz?
AGG: Poderme levantar todos los días, disfrutar lo que me gusta, poder vivir, sentir que hago lo que un día soñé.
-PL: ¿Y qué te entristece?
AGG: Me entristece la pobreza, las guerras, la injusticia, la falta de conciencia, la mezquindad y avaricia de la gente mala, que sacrifican a otros sin importar el dolor que puedan causar.
-PL: ¿Qué te molesta del deporte que practicas?
AGG: Tener que viajar, no el de visitar, conocer, sino el tener que estarme subiendo constantemente en un avión. Estar lejos de casa y de mi familia. Es donde encuentras tu verdadero yo, tu real identidad. Disfruto mucho mi hogar, donde tengo la tranquilidad de poder disfrutar mi música, poder cocinar
-PL: ¿Qué tipo de música te gusta? AGG: En general me gusta mucho el bolero, la trova, la instrumental, clásica. Soy romántica, demasiado romántica. Me gusta disfrutar por ejemplo de la música en la tranquilidad de mi espacio.
-PL: ¿Qué no te gusta como persona en general?
AGG: La hipocresía. Es una actitud muy absurda y tonta de querer tapar el sol con un dedo.
-PL: ¿Crees en algo?
AGG: Creo en Dios, pero no lo involucro en lo que tengo que hacer, en lo que tengo que alcanzar. Son expresiones y sentimientos completamente paralelos.
Ana Gabriela Guevara Espinoza, nacida el 4 de marzo de 1977, en Nogales, Sonora, México, se encuentra hoy retirada del campo y pista. Su carrera comenzó en 1996 con varias competencias en óvalos nacionales antes de salir a los enfrentamientos internacionales. En 1998, ganó dos medallas de plata en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en las distancias de 400 y 800 metros.
Su primera gran victoria fue el oro que obtuvo en los 400m en los Panamericanos de 1999 en Winnipeg, Canadá. Un año después clasificó para los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 en los que alcanzó la gran final, y en ella terminó en un razonable quinto lugar con tiempo de 49.96 segundos.
Después de ese evento, dibujó una estela de 28 triunfos consecutivos antes lograr un segundo lugar en la Liga Dorada de Roma en julio de 2004.
En 2003, defendió su título en los 400m en los Panamericanos de Santo Domingo, República Dominicana. Semanas más tarde, el 27 de agosto, en París, Francia, ganó el cetro en la Liga Dorada en igual evento, su especialidad.
Guevara, en esa carrera, implantó su mejor marca personal, que se registró a su vez como récord para México y en ese momento la mejor marca del 2003, cuando cronometró 48.89 segundos. Ese tiempo, se mantuvo por años como el mejor noveno crono en la historia de esta disciplina.
Entró al colosal Estadio Olímpico de Atenas 2004 como abanderada de la delegación mexicana, y en su pista después de ganar la primera serie eliminatoria y la semifinal, entró segunda en la gran final con tiempo de 49.56 segundos, detrás de la bahamesa Tonique Williams-Darling (49.41), en ese momento la ‘eléctrica’ según la jerga deportiva. En tercer puesto quedó la rusa Natalya Antyukh (49.89).
En el podio de premiaciones, su rostro reflejó ligera consternación por no haber ganado el oro, pero de todas formas la plata resultó la honrosa y preciada medalla olímpica con la cual soñó y a la que muy pocos tienen acceso.
Al año siguiente, en el Campeonato Mundial de Atletismo ganó el bronce con marca de 49.81 segundos, pese a una torrencial lluvia.
En 2007, por tercera vez consecutiva, se coronó campeona panamericana en los Juegos de Río de Janeiro donde, además, encabezó la cuarteta mexicana en el relevo 4 x 400m que obtuvo el segundo lugar con un supremo esfuerzo.
Un mes después, a la edad de 30 años, participó en su cuarto Mundial, el de Osaka. Allí finalizó cuarta con registro de 50.16 segundos, que resultó su mejor marca para la temporada.
(El texto forma parte de la sección Leyendas, que revive historias de relevantes deportistas latinoamericanos)
2020-11-04 15:43:22