Santiago RD 17 abril.- Para Oliver Mendoza Gil, su trabajo como director técnico del Cibao Fútbol Club, significa una nueva experiencia de la cual espera sacar gran beneficio para dar lo mejor de sí al deporte que abrazó desde su niñez.
Nacido en Ibiza, España, a sus 35 años de edad, Mendoza registra una trayectoria que va desde trabajos en categorías benjamines, pasando por cadetes y juveniles, hasta llegar al plano profesional.
Una hoja de vida que a su corta edad le registra una notable y resaltable calidad.
La gran pasión de Mendoza es su hijo Oliver, de cinco años de edad, de quien dice es su mascota que baila, canta y escucha música, pero que aún no le nace el interés por el fútbol, cosa que no le preocupa por el momento, según cuenta.
El accionar dentro del fútbol para Oliver comienza a los siete años en Ibiza, donde nace su ímpetu de jugar con buen nivel, al tiempo que comparte con niños de su misma edad. Allí se enfrasca en labores de ayuda para un compañero en categoría menores de la Liga Peña Deportiva.
«Mi primera experiencia para dirigir la obtuve a los 11 años con un equipo de benjamines en la modalidad de fútbol sala. A los 17 estuve como asistente de entrenador en categoría benjamín en Ibiza. Al mismo tiempo que colaboraba con varios equipos», apunta el ibicenco.
Explica que, más adelante asciende a la categoría de cadete con el Real Madrid y luego participa durante tres años en juvenil desde donde escala a la primera división del deporte, dando paso a su periplo internacional.
Destaca que su primera experiencia dirigencial comprometedora la realizó en nivel cadete en 2006 en España.
Una vez convertido en jugador profesional, Oliver permanece en ese nivel por unos 11 años, tiempo en el que siempre asiste a los entrenamientos de las categorías menores de los clubes en los que participa.
Historial
Desempeñándose siempre como un delantero, Mendoza Gil jugó primeros niveles en Andorra, Portugal, Curazao y en Venezuela, pero una serie de lesiones limitan su tiempo como jugador activo, por lo que más adelante se decidiría finalmente por abrazar la dirigencia como norte dentro de la disciplina.
A la edad de 30 años, el isleño llega por primera vez a República Dominicana en rol de jugador, no obstante, eventualmente se convierte en entrenador del Deportivo Pantoja, equipo que lleva a coronarse campeón en 2010.
En el año 2012, va a Venezuela donde incursiona de lleno a la dirigencia y logra establecerse como capataz, permaneciendo allí por más de tres años, a la vez que construía un registro exitoso.
Sus compromisos en la patria de Bolívar serían en faceta similar dentro del cuerpo técnico del Centro Hispano de Maracay en Venezuela.
Allí fue entrenador del primer equipo de Tercera División. Tras dos años de labor, el joven entrenador ya había logrado el campeonato de grupo en la Copa EAF con el onceno CD Hebraica y dirigido al equipo Atlético López Hernández.
Con esa experiencia acumulada, Mendoza llega de nuevo a Quisqueya, esta vez tras recibir oferta por parte del equipo de béisbol profesional, Águilas Cibaeñas, club que esperaba operar una de las franquicias que se otorgarían para la creación de la Liga Dominicana de Fútbol.
Las Águilas no recibieron el permiso de manejar una plaza en la LDF, no obstante, Mendoza recibió múltiples ofertas para hacerse cargo de los conjuntos Barcelona FC, Atlántico FC, Bauger FC y Cibao Fútbol Club, siendo este último el equipo por el cual finalmente se decidió.
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ES LÍDER
Tras ocupar la dirección técnica del onceno cibaeño, que actualmente ha realizado cinco enfrentamientos y ocupa el primer puesto dentro de la incipiente LDF, tras haber llevado a Cibao FC a tres triunfos y dos empates.
El club que dirige todavía no ha perdido en las cinco primeras fechas del evento.
Mendoza estima que todo apenas comienza y hay mucho equilibrio en la liga por lo que nadie puede cantar victoria, pues son pocos equipos que accionan en el torneo y todo está muy igualado en términos competitivos.
«Lo que yo sí espero es llevar mi filosofía y llegar lo más lejos posible con este equipo», afirma Mendoza.
«Por la presión indirecta de manejar un proyecto de esta magnitud estás obligado a ganar el campeonato, sin embargo la afición debe entender que si quedamos entre los primero cuatro lugares del torneo hay que catalogar la temporada como muy positiva, puesto que somos un club recién nacido, a diferencia de otros equipos que llevan varios años entrenando juntos y eso es siempre un bono porque te da mayor confianza en cancha. El manejar un equipo que ha arrancado de cero en comparación con uno que tiene más de dos años de existencia es una diferencia muy grande dentro de este deporte», finalizó diciendo.
2015-04-17 11:03:04