
Las Vegas, Nevada, 1 mayo.- Manny Pacquiao habló del combate del siglo a su llegada a Las Vegas. El boxeador, de 36 años, con marca de 57-5-2 y 38 triunfos por la vía del nocáut, insistió que «es la pelea que todos» querían y que para eso se ha preparado «mejor que nunca».
«Estoy listo, vamos a ganar el 2 de mayo, vamos a hacer historia para ustedes y para el boxeo, esta es la pelea del siglo, la más importante», comentó Pacquiao a su llegada al hotel. «Vengo bien preparado para la pelea», reiteró.
«Estoy listo, vamos a ganar el 2 de mayo»
El veterano promotor Bob Arum, que le acompañó en todo momento, destacó que la victoria de Pacquiao servirá para mostrarle al mundo lo grande que son los filipinos y al boxeador que alcanzó el título mundial en ocho divisiones diferentes.
Mientras, Las Vegas comienza vivir el ambiente especial de las citas con las grandes peleas del boxeo a la que acuden figuras del mundo de la música, la farándula, el cine y el deporte profesional estadounidense.
Nadie se quiere perder el duelo entre dos estilos de boxeo completamente diferentes y de ahí que las 17.000 entradas puestas a la venta estén todas agotadas, la últimas en tan sólo 60 segundos por lo que ya hay páginas de internet en las que se ofrecen por 400.000 dólares.
Las medidas de seguridad también han sido ya implementadas en toda el área de los hoteles de Las Vegas, donde se espera el incremento considerable de visitantes que tienen previsto ver la pelea tanto en vivo como por circuito cerrado o televisión de pago.
Mayweather: «Esto es negocio, es mi trabajo»
«Es hora de pelear ya, para eso estamos aquí. Esto es negocio, es mi trabajo», afirmó Floyd Mayweather, que se llevará una bolsa garantizada de 150 millones de dólares, en la última rueda de prensa previa al combate, ofrecida junto a Manny Pacquiao y caracterizada por las buenas maneras y la educación.
La cita de los dos púgiles con los periodistas, que tuvo lugar este miércoles en Las Vegas, fue un calco de la celebrada el pasado mes en Los Ángeles, llena de cordalidad y respeto. Así, Mayweather, que llegó a llamar «mono» y «amarillo» a su próximo rival, no dirigió una mala palabra contra el filipino, limitándose a hablar del combate. «Me siento bien, me siento fuerte y estoy convencido de que daremos un gran espectáculo.
Estoy orgulloso de estar aquí, en el evento más grande de la historia», declaró el norteamericano, que pidio que continúe el apoyo hasta ahora recibido y que animó a comprar la pelea, que podría dejar unos ingresos cercanos a los 500 millones de dólares, por la televisión de pago.
«Quiero dar las gracias a los fans filipinos que me han apoyado estos años», dijo conciliador el estadounidense, de 38 años y que el sábado pone en juego su palmarés invicto de 47-0.
«Ha llegado el momento de pelear, es la mayor pelea de la historia, soy parte de ella y me siento afortunado por ello. Estoy bien, estoy fuerte. Los veo el sábado», dijo Mayweather, corto y conciso.
Por su parte, Pacquiao recordó sus orígenes humilde y de miseria que le tocó vivir en su país natal cuando era un niño, a la vez que agradeció a Dios hacer su voluntad y haberle guiado siempre. El único campeón de la historia del boxeo en ocho divisiones diferentes, que recibirá una bolsa garantizada de 100 millones de dólares, pidió a Mayweather Jr. que, tras el combate, se mantenga el respeto entre ambos y que se logre ser un ejemplo para todos.
«Espero que sea una buena pelea, hay cuestiones que sólo dios podrá responder el sábado», dijo el filipino Pacquiao, vestido de forma elegante con camisa y chaqueta, a diferencia de su rival estadounidense, que lució gorra y atuendo deportivo con su logotipo TMT (The Money Team).
«Queremos entretener a la gente, no hay nada personal, estamos haciendo nuestro trabajo. Debemos inspirar a los niños que nos miran», dijo Pacquiao, de 36 años, que volvió a insistir en su deseo de conversar con su oponente sobre dios y la fe después de la pelea en el MGM de Las Vegas.
Este viernes será el último acto público en el que aparezcan ambos antes de subirse el sábado al cuadrilátero para el histórico combate de unificación del título del peso welter. El pesaje será la antesala de la llamada ‘Pelea del Siglo’.
2015-05-01 09:09:46