26 de julio de 2016 – 12:00 AM
Por José Ayala Gordián
La celebración de las Olimpiadas en Brasil podría abrir las puertas para que otros países del continente americano aspiren a ser sedes en el futuro. (Bloomberg)
En solo diez días, los XXXI Juegos Olímpicos comenzarán en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil. Las Olimpiadas atraen a los mejores atletas del planeta en una imponente celebración deportiva y social, y la ceremonia de apertura el 5 de agosto en el mítico estadio Maracaná marcará la primera vez que América del Sur albergará el máximo evento deportivo del mundo.
Como si fuera poco, será apenas la segunda vez desde la primera edición de las Olimpiadas modernas, celebradas en 1896 en Atenas, Grecia, que un país latinoamericano será sede del evento, al igual que la séptima vez que la región de las Américas se engalanará recibiendo atletas y visitantes del resto del mundo. Del mismo modo, los Juegos en Brasil serán la primera vez que el continente americano albergará las Olimpiadas en los pasados 20 años; los XXVI Juegos de 1996 en Atlanta, Georgia fueron los últimos en celebrarse en la región.
Brasil se unió a San Luis, Missouri (1904), Los Ángeles, California (1932 y 1984), Ciudad de México, México (1968), Montreal, Canadá (1976) y Atlanta, Georgia (1996) como los países que han organizado Juegos Olímpicos en la región de América.
Para la presidenta del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur), Sara Rosario, el que el continente americano sea sede de las Olimpiadas es de gran importancia.
«La tendencia en las últimas ediciones de los Juegos da a entender cuán competitivo está el convertirse en sede de unas Olimpiadas. Hemos visto como los Estados Unidos, que es la gran potencia de nuestro continente, han optado en varias ocasiones y no ha llegado ni a finalista. El que un evento de esta magnitud se celebre en nuestro continente debe ser motivo de gran orgullo para los que componemos esta región del deporte porque la dirección masiva de nuestras federaciones internacionales y del mismo Comité Olímpico Internacional (COI) está orientado hacia la zona de Europa y Asia y, con la excepción de los Estados Unidos, son ellos los que marcan el parámetro del deporte y los resultados a nivel internacional», indicó Rosario vía telefónica.
La celebración, en Brasil, de las Olimpiadas podría, inclusive, abrir las puertas para que otros países del continente americano aspiren a ser sedes en el futuro.
«Pienso que también tenemos que atrevernos a ser competitivos a la hora de buscar sedes de eventos altamente cotizados a nivel internacional. Y no solamente un evento multidisciplinario como lo son las Olimpiadas; a veces pecamos mucho, por diferentes razones, ya sean económicas o por temor de no obtener las sedes, en pensar que las sedes solo se le otorgan a las grandes potencias. Pero hay muchos países que, aunque sean sedes de un evento de una sola disciplina, los organizan de manera exitosa. Es un ejemplo a seguir, para muchos otros países de nuestra región, que nos atrevemos a dar ese paso al frente en la búsqueda de mejores eventos para nuestra región», enfatizó Rosario.
Precisamente, Puerto Rico y el Copur se atrevieron a ser competitivos con el resto del mundo al solicitar ser la sede de las Olimpiadas de 2004 que, en última instancia, recayó sobre Atenas, Grecia. Junto con Grecia y Puerto Rico, los demás países que solicitaron la sede fueron Brasil, Turquía, Francia, Rusia, España, Italia, África del Sur, Suecia y Argentina.
Rosario opinó que hay países en el continente americano como los Estados Unidos y Canadá que están bien posicionados para optar por futuras sedes. Estados Unidos ha organizado cuatro Olimpiadas, mientras que Canadá fue sede de los Juegos de 1976.
«Pienso que los Juegos Panamericanos en Toronto (2015), al igual que los Panamericanos de 2007 en Río de Janeiro, se utilizaron como punta de lanza en esa búsqueda de hacer un evento multidisciplinario. Creo que Canadá tiene varias ciudades, y no solamente Toronto, que podrían montar muy bien unas Olimpiadas; tiene una economía muy buena, con grandes empresas que podrían ser excelentes patrocinadores. Canadá tiene grandes opciones de volver a aspirar a organizar unas Olimpiadas», dijo Rosario.
Por su parte, el historiador deportivo y autor Carlos Uriarte dijo que el expresidente brasileño Luiz Inácio «Lula» da Silva cumplió con su sueño de colocar a Brasil en un alto sitial mediante la organización de unas Olimpiadas.
«Esto fue parte de un proyecto de Lula, durante su presidencia, de colocar a Brasil como uno de los países emergentes más importantes del mundo. Alrededor de eso fue que llegaron las Olimpiadas a Río de Janeiro, y fueron sede de la Copa Mundial FIFA hace dos años, pero el pueblo brasileño ha tenido que pagar un alto precio. La economía está por el piso (debido a una recesión), se están investigando muchos casos de corrupción y hay muchos problemas políticos», indicó Uriarte.
«Las Olimpiadas sirven para proyectar a los países y las regiones, y alrededor de ese sueño se hicieron estas Olimpiadas. En el ámbito deportivo no tendrán problemas, pues son atletas profesionales que van y compiten en todas partes del mundo. Pero el impacto que las Olimpiadas en Brasil tendrán en la sociedad, y el legado, no estoy tan seguro de que sea positivo. Hay que darle espacio y tiempo para entonces evaluar», añadió Uriarte.
Al preguntarle si los problemas que ha enfrentado Brasil podrían causar problemas para que otros países puedan ser sedes de los Juegos Olímpicos en el futuro, Uriarte contestó que «lo que pasa es que no veo a ningún país de América en condiciones de meterse en un proyecto tan grande como ese y que cuesta tanto dinero. Y aunque bien es cierto que Brasil también tuvo muchos problemas en la Copa Mundial FIFA, cuando comenzó el torneo todo se olvidó. Cuando se encienda el pebetero todo se olvida porque la parte deportiva va a estar intensa. Pero ese 5 de agosto se verán muchas historias de situaciones que no son ideales para unas Olimpiadas».
2016-07-26 01:46:18