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Por Diony Sanabia (*)
Washington (Prensa Latina).- Las Grandes Ligas de béisbol estadounidense (MLB, por las siglas en inglés) tuvieron en 2019 un equipo campeón que nunca en su historia había logrado la máxima gloria: Nacionales de Washington.
Para conseguir el excelso resultado, el conjunto de la capital de Estados Unidos, con su nombre actual desde 2005 y llamado Expos de Montreal en la etapa 1969-2004, protagonizó numerosas remontadas y destruyó uno tras otro los vaticinios en su contra.
Nunca antes, tal club había accedido a un Clásico de Otoño; pero, a pesar de los augurios desfavorables, pudo ceñirse la corona en una cerrada disputa ante Astros de Houston, monarca de 2017, un título puesto en dudas por recientes acusaciones de robo de señas a sus contrarios mediante el uso de la tecnología.
El camino a la cima del ‘Big Show’ resultó escabroso, e inicialmente Nacionales debió reponerse de un adverso comienzo de temporada para lograr clasificar a los playoffs.
A la postemporada entró con 93 éxitos y 69 fracasos, un balance suficiente para enfrentar en el partido de comodines de la Liga Nacional a Cerveceros de Milwaukee (89-73).
La victoria 4-3 en ese desafío de todo o nada, la primera saliendo debajo en el marcador, constituyó el impulso para ir en busca de toda la alegría sin amilanarse ante los rivales.
De esa forma, los dirigidos por Dave Martínez, nacido en Nueva York de padres puertorriqueños, destruyeron los primeros pronósticos al eliminar 3-2 en la serie divisional al favorito Dodgers de Los Ángeles (106-56, récord del club).
Posteriormente, en la lucha por el trono del circuito más antiguo de la Gran Carpa, Washington aplicó una increíble barrida 4-0 a Cardenales de San Luis (91-71), el segundo conjunto más laureado de la MLB, con 11 diademas, después de Yankees de Nueva York, poseedor de 27 cetros.
En tanto, la batalla contra Astros llegó al límite, al séptimo choque, después del abrazo 3-3 logrado por los flamantes reyes, y Nacionales remató a su oponente en terreno ajeno, en el Minute Maid Park de Houston, donde 43 mil 326 espectadores acudieron a presenciar tal desenlace.
Washington se impuso 5-4 y 12-3 en los partidos iniciales del Clásico de Otoño como visitante, y después cayó tres veces seguidas 1-4, 1-8 y 1-7 en su patio del Nationals Park, donde el último día acudió el presidente norteamericano, Donald Trump, quien fue abucheado por el público, que también lanzó gritos de ‘enciérrenlo’.
Gran decepción sufrió la capital, que esperó 86 años para presenciar otra vez una Serie Mundial, pues desde aquella porfía en 1933 entre el local Senadores y Gigantes de Nueva York no ocurrió otra de su tipo.
Sin embargo, el resurgir de los titulares, ese ‘finish the fight’ (termina la pelea) que tomaron como lema e inundó la ciudad reflejado en prendas de vestir, carteles y anuncios, logró hacerse realidad, aun cuando muchos confiaban en el segundo ascenso a la cúspide de los siderales.
Con toda la presión encima, Nacionales no defraudó a sus seguidores, consiguió imponerse 7-2 y 6-2 en los últimos duelos, y así acaparó el trono.
Para la historia de las finales de la MLB y de deportes profesionales muy seguidos en Estados Unidos como el baloncesto masculino y el hockey sobre hielo quedó por primera vez que el equipo que actuó como anfitrión en la Serie Mundial no pudo lograr al menos un triunfo.
El último choque de la pugna entre los titulares de las ligas Nacional y Americana, cuya primera edición se efectuó en 1903, fue otra muestra de la perseverancia y el coraje de los triunfadores, quienes se convirtieron en especialistas en borrar desventajas.
Astros abrió la pizarra en el segundo episodio por jonrón solitario del cubano Yulieski Gurriel y amplió la diferencia en el quinto acto por sencillo remolcador del puertorriqueño Carlos Correa.
Toda esa producción de los locales fue soportada por el estelar abridor de Washington, Max Scherzer, quien abandonó el box después de sacar 15 outs, los mismos con los cuales logró el éxito en el debut de esta batalla.
Sin Scherzer en el montículo, que ocupó el relevista Patrick Corbin, Nacionales fabricó un decisivo racimo de tres anotaciones en el séptimo capítulo por cuadrangulares de Anthony Rendón y Howie Kendrick, que remolcó además al dominicano Juan Soto.
La conexión de Rendón, el hombre grande a la ofensiva del sexto encuentro, se produjo ante el abridor Zack Greinke, a cuya cuenta fueron dos carreras, y el batazo de Kendrick lo toleró el rescatista Will Harris, perdedor del duelo.
Soto empujó la cuarta raya de los vencedores en el octavo inning ante el mexicano Roberto Osuna, y Adam Eaton produjo una entrada después las dos últimas, anotadas por el brasileño Yan Gomes y el dominicano Víctor Robles.
Corbin se llevó el éxito con tres rollos en blanco, y Daniel Hudson sacó los outs finales a Astros, los dos últimos por ponches al venezolano José Altuve y a Michael Brantley.
Nacionales contó con destacadas actuaciones de Scherzer, Kendrick, Rendón, Eaton y Soto, pero su figura descollante resultó el serpentinero Stephen Strasburg, elegido el jugador más valioso de la Serie Mundial, con triunfos en los juegos dos y seis.
RUPTURA DE ACUERDO MLB-CUBA
El 8 de abril se conoció la cancelación del pacto entre la MLB y la Federación Cubana de Béisbol (FCB) cuando el diario The Washington Post y otros medios estadounidenses divulgaron la decisión de dar marcha atrás al mecanismo, firmado el 19 de diciembre de 2018, luego de tres años de negociaciones y valorado como histórico en ambos países.
De acuerdo con la agencia Associated Press, el Departamento del Tesoro expresó a los abogados de la MLB en una carta el 5 de abril que estaba revirtiendo la determinación del anterior Gobierno, de Barack Obama (2009-2017), que permitiría a las Ligas Mayores pagar a la FCB una tarifa de liberación por jugador.
La administración de Trump, señaló el Post, justificó este paso con el argumento de que realizar desembolsos a la FCB equivale a entregar el dinero al Gobierno cubano.
El propósito del convenio se enfocó en poner fin al peligroso tráfico de peloteros de Cuba que desean jugar béisbol profesional en Estados Unidos, sostuvieron la MLB y su Asociación de Jugadores.
Subrayaron que esa peligrosa práctica, documentada en procedimientos legales y reportes de medios de comunicación, ha causado grandes dificultades a los jugadores de la mayor de las Antillas y sus familias.
Luego, en junio, el Gobierno estadounidense puso como condición para revisar su bloqueo al acuerdo que la isla reduzca la cooperación con Venezuela.
Tal dato fue divulgado por la organización mediática NPR dos días después de un encuentro a puertas cerradas en la Casa Blanca entre Trump y el comisionado de la Gran Carpa, Rob Manfred, y otros representantes.
Según la fuente, la mansión ejecutiva dejó claro que a cambio de reevaluar su determinación, a la cual se oponen diversas voces, quiere que la MLB, como otras entidades vinculadas al país antillano, inste a Cuba a disminuir su colaboración con el Gobierno de Venezuela de Nicolás Maduro, el presidente constitucional del país sudamericano.
Washington promueve diferentes acciones para sacar del poder a Maduro, y desde enero pasado reconoce a Juan Guaidó, titular de la Asamblea Nacional venezolana, parlamento en desacato, y quien se autoproclamó presidente en funciones.
A la par, el tema del apoyo de Cuba a Venezuela ha sido empleado por la administración norteamericana para justificar diferentes medidas contra la nación vecina, la cual ha reiterado que su solidaridad con Venezuela no es negociable.
CAMPEONES DE OTROS TORNEOS
La Serie del Caribe de 2019, celebrada en Panamá, vio proclamarse titular al conjunto local Toros de Herrera, invitado y anfitrión de última hora del torneo, que se impuso 3-1 en la final a Leñadores de Las Tunas, campeón de Cuba.
Esos elencos, ambos debutantes en el certamen surgido en 1949, animaron la competencia junto a los Charros de Jalisco y Estrellas Orientales, también novatos, Cangrejeros de Santurce y Cardenales de Lara, respectivos monarcas de las ligas más fuertes de México, República Dominicana, Puerto Rico y Venezuela.
Por otro lado, en Japón y Corea del Sur, con torneos de reconocido prestigio, principalmente el nipón, que solo es superado por la MLB, ascendieron a la cúspide Halcones de Fukuoka Softbank y Osos de Doosan.
Con los cubanos Alfredo Despaigne, Liván Moinelo y Yurisbel Gracial, y el venezolano Robert Alexander Suárez en su nómina, el equipo de la ciudad japonesa de Fukuoka alcanzó su tercer reinado de manera consecutiva y el quinto en los últimos seis años.
yas/dsa
(*) Corresponsal de Prensa Latina en Estados Unidos
2019-12-24 10:40:19