Deportes

España, Toronto… el planeta baloncesto dice adiós a 2019 de sorpresas

La Habana (Prensa Latina).-26 de dic, Después de un calendario lleno de emociones y acción, el planeta baloncesto dice adiós al 2019 con la varilla bien alta para el año que le sigue.

La Copa del Mundo de la Federación Internacional (FIBA), celebrada en China del 31 de agosto al 15 de septiembre, fue el plato principal del menú, y aunque se extrañó la presencia de las máximas luminarias estadounidenses, el nivel del torneo no decepcionó.

España volvió al trono universal y ratificó su buena suerte cuando el certamen se disputa en tierras asiáticas: su primera corona fue en 2006 cuando Japón asumió la sede. A pesar de no contar su líder histórico, el lesionado Paul Gasol, el elenco ibérico dominó a lo largo de cada una de sus ocho presentaciones de la mano de su hermano menor Marc, y del intrépido organizador Ricky Rubio, a la postre seleccionado como Jugador Más Valioso (MVP) de la justa.

Los españoles caminaron toda la ruta con la victoria en el bolsillo, incluido el juego clave frente al poderoso Serbia en la fase de grupos, que los mandó hacia el lado ‘fácil’ del organigrama de cruces.

Luego dejaron en el camino a Polonia y Australia, para imponerse contundentemente en el juego final por 95-75 a Argentina, otro equipo que bien merecía levantar el trofeo.

Fuera de las consideraciones de la mayoría de los expertos para llegar tan lejos, el quinteto suramericano bajo el mando de Sergio Hernández desplegó un baloncesto de alto quilates con el cual dieron la sorpresa frente a los serbios, primeros del ranking, en cuartos de final.

El habilidoso base del Real Madrid Facundo Campazzo, y el incombustible de 39 años, Luis Scola, se erigieron los héroes de la gesta albiceleste y frustraron las aspiraciones de una escuadra plagada de estrellas NBA.

Pero la proeza argentina no quedó ahí, pues en semifinales despacharon de forma convincente a una Francia que venía, por su parte, de mandar a casa al decepcionante Dream Team norteamericano, sin dudas la nota negativa del Mundial.

El duelo Campazzo-Scola versus Gasol-Rubio elevó las expectativas hasta lo infinito en el duelo final, que en definitiva dominó el elenco que mejor jugó durante todo el torneo: España.

Para Marc Gasol fue un año redondo, pues además de la corona del orbe con la camiseta de su país, meses antes había sumado su primer anillo de campeón de la NBA con los Toronto Raptors.

La temporada de la única franquicia extranjera en la liga profesional de Estados Unidos merece unas líneas aparte.

Si bien su nómina contaba con la suficiente potencia para avanzar hasta la postemporada, el equipo del debutante entrenador Nick Nurse no aparecía entre los favoritos de casi nadie para levantar el trofeo Larry O’brien.

Pero los Raptors no creyeron en pronósticos, y se convirtieron en la bestia negra de los ‘grandotes’ de la conferencia Este: Philadelphia Sixers y Milwaukee Bucks.

Ni Joe Embiid y su banda, ni la del MVP Giannis Antetokoumpu pudieron frente al empuje e inspiración de Kawhi Leonard.

El introvertido alero hizo valer en oro su arriesgado intercambio en el verano anterior por la otrora estrella de la formación canadiense, DeMar Derozan, y durante los playoffs fue un vendaval para cuanto rival estuviese por delante.

Sin embargo, el añorado título para el equipo surgido en el año 1995 pasaba por la maquinaria del técnico Steve Kerr, unos Golden State Warriors que jugaban su quinta final en línea y perseguían su cuarto anillo desde el 2015.

El desenlace de esa batalla ya es historia y Toronto, Canadá toda, pudo celebrar su primer campeonato en el baloncesto más fuerte del planeta.

Más allá de la hazaña de los Raptors, un detalle distinguió la campaña 2018-2019 de la NBA: el protagonismo de los jugadores extranjeros.

Además del MVP griego de los Bucks, Antetokoumpo, quien este año repite como uno de los principales candidatos, el galardón al Mejor Defensor recaló en el fortachón francés Rudy Gobert, toda una muralla bajo los tableros de Utah Jazz. Y el Novato del Año no podía ser otro que el impresionante esloveno Luka Doncic, que ya no se conforma con haber sido el benjamín revelación de Dallas Mavericks y ahora persigue el más alto honor: el MVP.

África también vio premiado a un nacido en ese continente con la distinción de Jugador Más Mejorado al camerunés Pascal Siakam, pieza de indiscutible valor en los Raptors y actual líder del conjunto ante la marcha de Leonard a Los Ángeles.

Precisamente, la salida de Kawhi de Toronto, después de apenas un año en sus filas, fue el culebrón que animó la temporada baja.

A la postre, el jugador más codiciado de la agencia libre veraniega se decantó inesperadamente por los Clippers, el hermano menor de los históricos Lakers, que en la actual justa han regresado a la senda del triunfo aupados por la dupla de LeBron James y su gran fichaje Antonhy Davis.

No por gusto el duelo entre los dos planteles angelinos ocupará el horario estelar de la esperada cartelera de Navidad, y para muchos ambos elencos serán los grandes protagonistas de la final de Conferencia Este en mayo próximo.

Aunque no se debe descartar a otros contendientes como Houston Rockets o Denver Nuggets, esto pudiera ser posible gracias a la ausencia de los Warriors, a quienes la salida de Kevint Durant a Brooklyn y las lesiones de Klay Thompson y Stephen Curry han mandado al fondo de la tabla.

Aún queda mucha temporada para aventurarse a dar un claro favorito, pero entre los nombres mencionados se barajan los probables contendientes al trono de la NBA, sin duda el evento que centrará la atención del planeta baloncesto en los próximos meses, en lo que llegan los Juegos Olímpicos de Tokio.

El torneo bajo los cinco aros de la capital japonesa será el otro gran plato a degustar el próximo año, toda vez que tras el fiasco de China, los astros de la NBA, dígase LeBron y otros tantos más, se comprometieron a restaurar el orgullo de la selección de la barras y las estrellas, la más temida en el escenario internacional en los últimos 30 años.

2019-12-26 00:44:05