CLEVELAND, 20 de diciembre, – Carlos Carrasco trata de no pensar mucho en cómo les hubiese ido a los Indios en la Serie Mundial si el venezolano hubiera estado saludable. Se ha enfocado, por el contrario, en la labor que hizo el resto de la rotación y lo que eso pudiese significar de cara al próximo intento de Cleveland por volver al Clásico de Otoño.
Durante las últimas dos semanas, Carrasco ha estado tirando libre de los problemas que le produjo la fractura de la mano derecha que sufrió en septiembre. El diestro ha lanzado a larga distancia con el dominicano y también abridor de los Indios, Danny Salazar, quien tampoco pudo integrar la rotación de la Tribu debido a una lesión. Ahora que se espera que ambos estén listos para el Día Inaugural, Carrasco está entusiasmado nuevamente con las posibilidades de Cleveland.
«En estos momentos estoy al 100%. Estoy bien», dijo Carrasco desde la República Dominicana, donde esta semana está ayudando a distribuir guantes de béisbol y zapatos a niños. «Este año voy a estar listo para ayudar al equipo. No veo la hora de que lleguen los Entrenamientos Primaverales y de poder comenzar la temporada nuevamente».
Carrasco ha estado ocupado este invierno.
Después de la Serie Mundial, el venezolano y su familia fueron a Europa de vacaciones. Por los últimos tres meses su casa en Tampa se ha convertido en un depósito de medicinas y donaciones que llevará a Venezuela gracias su fundación. El pitcher estuvo en Cleveland la semana pasada para una revisión médica, ha pasado tiempo haciendo trabajo caritativo en el área de Tampa Bay y ahora está en la República Dominicana.
Carrasco espera regresar a Cleveland para el Tribe Fest el 28 de enero y después viajará a Arizona para empezar temprano su trabajo en los Entrenamientos Primaverales. Por los momentos, el derecho está tirando desde 100 metros de distancia y ha vuelto a levantar pesas. Su mano derecha -fracturada por una línea de Ian Kinsler el 17 de septiembre- ya no le está dando problemas.
2016-12-20 13:37:19