José Francisco Peña Gómez, nació el 6 de marzo de 1937 en la loma de El Flaco, Cruce de Guayacanes, Mao, provincia Valverde, hijo de inmigrantes haitianos que debieron huir del país pocos meses después de su nacimiento, cuando el dictador Rafael Leónidas Trujillo ordenó la matanza de los haitianos.
Adoptado por una familia dominicana, el joven José Francisco trabajó como lustra botas y mozo en un bar, y decidido a estudiar, se trasladó a la ciudad de Santo Domingo -rebautizada como Ciudad Trujillo por el dictador- en busca de mejores oportunidades educacionales. Obtuvo así el doctorado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y después viajó a la Sorbona, en Paris, para especializarse.
De regreso a su patria apoyó a Juan Bosch, líder del PRD, quien, a pesar de haber ganado las elecciones presidenciales en 1962 había sido depuesto por un golpe militar poco después.
En 1965, Peña Gómez alcanzó notoriedad política cuando, desde una emisora radial, formuló un llamado a la insurrección popular contra de la dictadura militar y a favor del retorno de Bosch. Junto a un puñado de militares leales al presidente constitucional y con la ayuda de opositores al triunvirato integrado por Emilio de los Santos, Manuel Enrique Tavares y Ramón Tapia Espinal (designados por los militares), se tomaron la Radio Santo Domingo.
Las fuerzas leales al gobierno de facto contraatacaron y la lucha se extendió por las calles de la capital. Pero los constitucionalistas fueron derrotados en su insurrección plenamente justificada. Los anticonstitucionalistas fueron apoyados por una fuerza multinacional integrada por tropas extranjeras que aniquilaron las esperanzas de un regreso a la democracia.
La fuerza multinacional, respaldada por la Organización de Estados Americanos, se dio a la tarea de aplastar a los constitucionalistas. Esta fuerza incluía tropas de Paraguay, por entonces presidido por el general Alfredo Stroessner, y de Guatemala, en ese tiempo gobernada por una sucesión de personalidades militares con escaso respeto por los derechos humanos.
Más tarde se incorporaron tropas brasileñas que respondían al mando del gobierno militar que se había tomado el poder en dicha nación, el año anterior.
Peña desempeñó un papel destacado en la lucha contra aquéllos que, desde dentro y fuera del país, se empeñaban por mantener en el poder al gobierno anticonstitucional. Las fuerzas constitucionalistas que él apoyaba eran comandadas por el coronel Francisco Caamaño Deñó. Gran parte de los enfrentamientos tuvieron lugar en los alrededores del Puente Duarte, en ese tiempo la única vía para atravesar el río que cruza la capital dominicana.
Al año siguiente, en 1966, el conservador Joaquín Balaguer, que había sido secretario político de del dictador Trujillo, asumió oficialmente como Presidente y continuó la dictadura que Trujillo había logrado institucionalizar en República Dominicana.
Balaguer fue el continuador del sistema, en forma prácticamente ininterrumpida, hasta los años 1990.
Peña Gómez jamás perdió la esperanza de que las cosas mejoraran y trabajó con Bosch en el PRD hasta que éste último abandonó el PRD en 1983, para formar el Partido de la Liberación Dominicana.
De Peña Gómez
Sus padres, Oguís Vincent y María Marcelino, vivían en la loma de El Flaco, cuando el dictador Rafael Leonidas Trujillo ordenó la persecución de los haitianos, se desató una cacería de las personas negras.
El terror se generalizó en los campos dominicanos, especialmente en las zonas cercanas a la frontera con Haití y se produjo una gran huida, en la cual también huyeron los padres de Peña Gómez.
Peña Gómez, de apenas meses de nacido, quedó abandonado en los montes de Gurabo, Mao, cuando sus padres – en huida – fueron atacados por bandoleros al servicio de Trujillo. Quedó en los montes junto con su único hermano, Domingo, y una pariente menor de edad.
Encontrados por una familia de Gurabo, Peña Gómez salvó la vida casi milagrosamente. Fue posteriormente adoptado por otra familia en Mao, y a poca edad quedó nuevamente huérfano. Su hermano adoptivo, Leonidas Peña Gómez, le mantuvo la protección, pero éste también falleció, y el joven Peña Gómez quedó prácticamente solo en el mundo.
Fue a pura fuerza personal y a base de sacrificios que empezó una dura carrera por la vida, hasta llegar a la Universidad, y al mismo tiempo a la locución.
Graduado de abogado en la Universidad Autónoma de Santo Domingo, con estudios de ciencias políicas en la Universidad de Harvard y la Michigan State University, y de Derecho Constitucional en la Universidad de París, José Francisco Peña Gómez se destacó entre los primeros de sus compañeros de estudios.
Se asegura que el haber sido locutor contribuyó con la magnífica oratoria que siempre lo distinguió en todas las tribunas, al extremo de que se convirtió rápidamente en uno de los más grandes tribunos dominicanos.
Entre los títulos académicos más sobresalientes se incluyen: Educación Política, en San Juan, Puerto Rico; Ciencias Jurídicas en la UASD; Derecho Constitucional, en la Universidad de París; Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Universidad de París.
Trascendió a la historia dominicana desde que marcó sus pasos por la política, primero ingresando, en 1961, al Partido Revolucionario Dominicano (PRD) e involucrándose inmediatamente en la lucha para erradicar los remanentes de la dictadura de Trujillo, y se enroló en las filas del Partido Revolucionario Dominicano tan pronto esta organización se estableció en el país, el 5 de julio de 1961. Inclusive, en el primer comité ejecutivo del PRD, Peña Gómez fue designado secretario de prensa y propaganda.
En poco tiempo ascendió a la secretaría general, y compartió con el profesor Juan Bosch el liderazgo del partido.
Se estableció como un líder político al estallar la revolución civil de 1965, cuando le correspondió llamar al pueblo a movilizarse en defensa de la constitucionalidad perdida en 1963.
Luego del golpe de estado que derrocó a Bosch, y que lo deportó al exterior, en 1963, Peña Gómez se convirtió en el líder principal del PRD en el país, lo que se consolidó con el alzamiento constitucionalista de abril de 1965.
Bajo la dirección del doctor Peña Gómez, el Partido Revolucionario Dominicano ganó en dos ocasiones seguidas las elecciones generales, en 1978 y en 1982. Para este último período, 1982-1986, el líder perredeísta resultó electo síndico del Distrito Nacional.
Como político, el doctor Peña Gómez fue presidente del PRD desde 1986-2000, vicepresidente de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina (COPPAL), vicepresidente de la Internacional Socialista y vicepresidente de esa organización para América Latina, vicepresidente de la Asociación Latinoaméricana para la Defensa de los Derechos Humanos, miembro del consejo directivo del Instituto Latinoamericano de Estudios Políticos, Económicos y Sociales, miembro del Diálogo Interamericano. Embajador extraordinario y plenipotenciario en Italia, Francia y España.
Una vida política intensa
A fines de la década de los 80, dedicó gran parte de su esfuerzo como líder del PRD a apoyar a los trabajadores en sus luchas laborales y promover entendimientos con sus empleadores del sector privado. En algunos casos se trataba de empresas extranjeras tales como Falconbridge Nickel (Canadá), Gulf and Western (EE.UU.) y Metaldom (España). Cuando postuló a la presidencia en 1990, llegó tercero después de Balaguer y de Bosch.
En 1994 Peña Gómez ganó las elecciones presidenciales, pero las fuerzas conservadoras de Balaguer lo despojaron de la victoria. Llamó entonces a una huelga general que fue ampliamente apoyada por sus seguidores y, después de una protesta internacional, Balaguer finalmente anunció su prematuro retiro en 1996, tras haber ejercido el poder durante siete períodos.
En 1996 Peña Gómez ganó la primera vuelta electoral, pero no logró la mayoría requerida.
En la segunda vuelta Leonel Fernández, un abogado que representaba al PLD liderado por Juan Bosch, y quien fue apoyado también por Balaguer y su conglomerado político, obtuvo el triunfo.
En la IS, Peña Gómez se dedicó a impulsar el Comité de la IS para América Latina y el Caribe, SICLAC, que presidió por casi 20 años y que constituyó una voz regional vigorosa en el seno de la organización. Para muchos integrantes de la familia de la Internacional Socialista, él representaba la elocuencia y la pasión latinoamericanas.
En una carta a su viuda, Peggy, el Presidente de la IS, Pierre Mauroy señaló que Peña Gómez había sido «uno de los más fervientes defensores de nuestros ideales en la República Dominicana y en el mundo, y uno de nuestros grandes líderes».
El Secretario General de la IS, Luis Ayala, su amigo de muchos años, dijo en su funeral: «En medio del sufrimiento por la pérdida de nuestro hermano José Francisco Gómez Peña – un gigante en las batallas por la democracia y por los valores que compartimos- nosotros, sus amigos y todos los socialdemócratas, sabremos cómo seguir su decidido ejemplo en la defensa de los principios socialdemócratas».
Sus funerales fueron ocasión de una gran manifestación de dolor popular, testimonio del gran cariño que recibió del pueblo dominicano.
La influencia de Peña Gómez se hizo sentir tras su fallecimiento cuando, en los comicios efectuados pocos días después, el PRD ganó una amplia mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados.
Johnny Ventura, quien reemplazó a Peña Gómez como candidato a la Alcaldía de Santo Domingo, arrasó en la elección, acompañado de Peggy Cabral, la viuda Peña Gómez, quien fue elegida Vicealcaldesa de Santo Domingo.
2011-03-06 13:29:12