Santo Domingo, RD, 14 de febrero.- El político y economista español Josep Borrell, que visita el país, previó este jueves que la crisis actual que afecta al capitalismo persistirá por ser causada por una desigualdad social en la que el sector financiero fuerza a los pobres a endeudarse en sus excesivos recursos especulativos.
Borrell, de 65 años, presidió el Parlamento Europeo, ocupó los cargos de secretario de presupuesto, ministro de obras públicas y ganó en el 2000 las primarias presidenciales del entonces opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE), a la que declinó luego por un escándalo de fraude fiscal que involucró a dos colaboradores suyos.
Explicó que la creciente desigualdad social en los países occidentales es evidente en la existencia de demasiados pobres a quienes los demasiados ricos fuerzan al crédito para que compensen sus ingresos y sigan viviendo con el dinero que les sobra para especular.
«Y mientras no se corrija esa desigualdad latente y creciente en las sociedades como España, que es el segundo país más desigual de Europa, el capitalismo será crecientemente inestable», pronosticó Borrell, citado por la Unidad de Comunicaciones del Ministerio de Economía.
Contrastó que entre tanto en su país persisten los sueldos muy elevados en el sector financiero y empresarial y peor aún se otorga un trato fiscal muy diferente o preferencial a las ganancias de capital que el que se da a las rentas por trabajo, pues hay banqueros que se jubilan con cincuenta millones de euros donde la pensión máxima es de 36 mil euros anuales.
El político y economista, entrevistado en Uno más Uno, visita el país invitado por el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo con motivo de su séptimo aniversario de creación y en ese sentido ofreció una charla magistral la noche de este miércoles en el Palacio Nacional.
También consideró que la palabra austeridad era con la que se reconocía antes de manera laudatoria a quienes abjuraban del despilfarro pero ahora en España significa «austericidio», porque implica comprimir los salarios que a su vez comprimen la demanda y empujan a más recesión en busca de bajar un déficit que por esa vía no será logrado.
Reconoció que aunque la subida de impuestos afecta a todos los españoles el efecto es menor en quienes tienen mayor capacidad financiera, los que pueden escapar yéndose a otros países, mientras la mayoría de la población que no puede irse sufre además congelación de pensiones.
A ello dijo que se agrega el que los bancos ya no pueden otorgar créditos porque están asfixiados también por sus altos niveles de endeudamiento, lo que provoca una espiral recesiva que genera más austeridad y más recesión y conduce a algunas economías de los países del sur de Europa como en particular la española a una situación muy difícil.
«En esto hay una enorme responsabilidad a todos los niveles, por lo que sería injusto atribuirlo no más a los políticos, aun cuando ha habido políticas económicas erradas, pero esto no conlleva a decir que todos sean iguales, corruptos, incompetentes», indicó.
Dijo que todo el mundo ha intentado sacar partido, pues mucha gente ha especulado comprando viviendas baratas para revenderlas más caras, el efecto de políticas económicas diseñadas de manera que permitieron una burbuja inmobiliaria tan grande que España ha construido más casas que Alemania, Francia e Italia juntas, dos millones de casas y apartamentos vacíos en una población de cuarenta millones de habitantes.
Borrell explicó que ese exceso de inversión en el sector inmobiliario fue propiciado incluso al final por los ayuntamientos, los constructores y especuladores, pero que la mayor culpabilidad recae sobre los banqueros que otorgaron créditos excesivos.
En sentido general todo esos fueron efectos de una desregulación aplicada por los gobiernos tanto del PSOE como del Partido Popular, políticas que permitieron construir donde fuere y que consideraban los planes urbanísticos como trabas.
En consecuencia dijo que es partidario de una política más intervencionista del poder público con una legislación más vigilante, más exigente, una apuesta de futuro contra esos «comportamientos depredatorios» de los inversores y especuladores inmobiliarios.
2013-02-14 18:10:36