Politica

El discurso del Presidente del Senado Reinaldo Pared

El discurso del presidente del Senado con ocasión del 169 aniversario de la Independencia Nacional el 27 de febrero de 1844.

Excelentísimo Señor

Presidente Constitucional de la República,

Lic. Danilo Medina Sánchez

Excelentísima Señora

Vicepresidente Constitucional de la República,

Dra. Margarita Cedeño de Fernández

Distinguida Primera Dama de la República,

Licda. Cándida Montilla de Medina

Honorable Señor

Presidente del Tribunal Constitucional,

Dr. Milton Ray Guevara y demás

Magistrados

Honorable Señor

Presidente de la Cámara de Diputados

y Vicepresidente de la Reunión Conjunta,

Lic. Abel Martínez

Honorable Señor Presidente

de la Suprema Corte de Justicia,

Dr. Mariano Germán y demás

Magistrados

Honorables Señores Secretarios y

Secretaria del Bufete Directivo

de la Reunión Conjunta

Su Eminencia Reverendísima,

Josef Wesolowski,

Nuncio Apostólico de Su Santidad

Benedicto XVI y Decano del

Cuerpo Diplomático

Señores Miembros del Cuerpo

Diplomático, Consular y de los

Organismos Internacionales

acreditados en el país

Honorables Legisladores y

Legisladoras, integrantes de la

Reunión Conjunta

Honorable Señor Presidente

de la Junta Central Electoral,

Dr. Roberto Rosario Márquez y

demás miembros

Honorable Señor Presidente del

Tribunal Superior Electoral,

Lic. Mariano Rodríguez y

demás Magistrados

Honorable Señora Presidente

de la Cámara de Cuentas de la

República Dominicana,

Dra. Licelot Marte de Barrios y

demás miembros

Ministros, Directores y Administradores Generales y

demás autoridades Civiles y Militares

Invitados Especiales

Señoras y Señores

Pueblo Dominicano:

Hoy 27 de febrero del año 2013, se cumplen 169 años de la fundación de nuestro país, la República Dominicana. Ello quiere decir, que el próximo año Dios mediante, hará el 170 aniversario de aquel glorioso e histórico grito de independencia, anunciando el nacimiento de un nuevo país en este caribeño y hermoso espacio geográfico de la Tierra.

Pero el día de hoy, repito, el 27 de febrero del año 2013, no es igual al del año pasado ni a otros 27 de febrero que ha tenido la historia de la nación. Este día guarda una significación especialísima y será, como veremos más adelante, inolvidable e histórico para quienes lo hayamos vivido y hayamos comparecido al mismo. Veamos:

Sabido y conocido es, que este año asistimos a la celebración del bicentenario del nacimiento de la persona más preclara que ha tenido el país y que tuvo la visión de crear la República, como lo es y será siempre el Padre de la Patria, JUAN PABLO DUARTE. Pero este día, insisto, es muy especial para el sistema democrático de nuestra nación, porque un día como el de hoy, el 27 de febrero del año 1963, es decir hace 50 años, juró como Presidente de nuestro país, luego de haber sido electo libérrimamente el 20 de diciembre del año 1962 y después de 31 años del padecimiento de una larga y cruel tiranía, el Presidente moral de todos los dominicanos, el Presidente ético de nuestro país, el Presidente de la Libertad en la República Dominicana, el PROF. JUAN BOSCH.

Igualmente es de justicia destacar, que hace dos días, vale decir, el 25 de febrero de este año, se cumplieron 197 años de otro grande de la nación como lo fue y es RAMON MATIAS MELLA y que dentro de tres años estaremos celebrando también, el bicentenario de su nacimiento y que el próximo 9 de marzo, harán 196 años del natalicio del patricio FRANCISCO DEL ROSARIO SANCHEZ. Respeto y admiración eterno a Los Padres de la Patria!

Con motivo del día de la Independencia y estableciendo un paralelismo con la celebración del bicentenario del nacimiento del fundador de la Patria, la Conferencia del Episcopado Dominicano, con la sabiduría y la elocuencia a la que nos tiene acostumbrado, dirigió al país la semana pasada, un atinado y acertado mensaje, cuyo contenido es de una acentuada claridad meridiana y que debe servir de brújula a toda la sociedad dominicana en las actuales circunstancias.

Nos dicen los obispos católicos en su referido mensaje orientador, citamos: «Esforcémonos todos en pisar las huellas de nuestro Fundador, viviendo según los valores cívicos vividos y defendidos por él, como son: el orgullo de ser dominicano; la lucha por mantener la independencia de la República aunque cueste la vida, el servicio a la Patria con alma, vida y corazón, la actitud democrática, la defensa y el cumplimiento de la ley, y, el constante esfuerzo por la conquista del bien común», termina la cita.

Y continúen escuchando la correcta pauta que se nos traza en dicho mensaje, citamos: «Hoy más que nunca se requiere de hombres y mujeres probos en las virtudes morales, con capacidad de sacrificio y de renuncia para sacar adelante la Nación; para contrarrestar la vida fácil, fruto del dinero mal habido; para contrarrestar el narcotráfico, el hedonismo y los vicios en los que se encuentra inmersa nuestra sociedad». «Hoy más que nunca se requiere de la templanza y el heroísmo duartiano para construir la paz anhelada y erradicar el espíritu de violencia y de agresividad con que se manejan muchos dominicanos», termina la cita.

Honorables congresistas, distinguidos invitados e invitadas, reitero este 27 de febrero de 2013, es un día muy sui géneris, en especial para el Excelentísimo Señor Presidente, Lic. Danilo Medina Sánchez. Ello así, porque Usted, Señor Presidente, ha comparecido en otras ocasiones a este augusto Salón, en fechas similares pero en otras calidades, es decir, ya fuere como diputado o Presidente de la Cámara de Diputados, ya fuere como Ministro de la Presidencia o como invitado especial, pero jamás había asistido en su calidad de Presidente de la República como acontece en el día de hoy, a rendir cuentas y a darle cumplimiento a disposiciones constitucionales que lo obligan a la señalada presencia.

En efecto, el artículo 114 de nuestra Carta Magna dispone con atinada precisión, que «Es responsabilidad del Presidente de la República rendir cuentas anualmente, ante el Congreso Nacional, de la administración presupuestaria, financiera y de gestión ocurrida en el año anterior, según lo establece el artículo 128, numeral 2, literal f) de esta Constitución, acompañada de un mensaje explicativo de las proyecciones macroeconómicas y fiscales, los resultados económicos, financieros y sociales esperados y las principales prioridades que el gobierno se propone ejecutar dentro de la Ley de Presupuesto General del Estado aprobada para el año en curso».

Asimismo y al tenor de lo que destaca el artículo 121 de nuestra Ley de Leyes, las cámaras congresionales deberán reunirse conjuntamente, para «Recibir el mensaje y la rendición de cuentas de la o el Presidente de la República y las memorias de los ministerios».

Al día de hoy Usted tiene Señor Presidente, 6 meses y 10 días desempeñándose al frente de la conducción y dirección de la Nación. Pero Usted tiene también, ese mismo período de tiempo en que compareció por ante este Salón, en ocasión de su juramentación en esa calidad y le dirigió a todo el país, un emotivo y sustancioso discurso, con una notable carga de sueños, deseos y esperanzas, y sobre todo, con un altísimo sustento y contenido social, con el anuncio de la adopción de medidas que serían llevadas a cabo en su ejercicio.

Al término de ese espacio de tiempo y hacer una evaluación de las ejecutorias efectuadas y de su proceder durante el mismo, no cabe la más mínima duda, la más mínima duda, óigase bien, que los resultados son altamente positivos y provechosos para toda la población.

De las primeras decisiones adoptadas por Usted Señor Presidente, que merecieron el respaldo de todo el país, se encuentran contenidas en el Decreto 499-12, de fecha 22 de agosto del 2012, mediante el cual se dispuso el establecimiento de determinadas medidas de austeridad, cuyo objetivo no es otro que ir en la dirección de una mejora sustancial de la calidad del gasto público, y consecuentemente, de todo el gobierno.

Ni hablar del ambicioso programa de alfabetización, dirigido a millares de compatriotas que al día de hoy, se encuentran en la más completa y absoluta ignorancia y de la asignación en el presupuesto vigente para el presente año, del 4% del Producto Interno Bruto, para ser invertido en el área de la educación pública, así como del revolucionario, justo y nunca visto proceso, de la adjudicación, mediante transparentes sorteos, para la construcción, reconstrucción y reparación de planteles escolares en todo el país.

Y qué decir de la inversión que viene disponiendo en el trascendente e importante sector agropecuario, mientras que, por otro lado, viene haciendo lo mismo en un área tan neurálgica y vital como lo constituyen las micro, pequeñas y medianas empresas, todo lo cual deberá contribuir al fortalecimiento y desarrollo de una vez por todas, de esta esencial y fundamental faceta de la economía del país.

Pero hasta aquí dejo la narración de esos hechos en el sentido mencionado, porque no somos nosotros quienes hemos sido convidados a rendir cuentas, sino Usted, Señor Presidente, tal y como lo apuntalamos precedentemente por un expreso mandato constitucional, en el entendido de que podrá contar con el concurso, la cooperación y participación de este importante Poder del Estado cuando así fuera requerido, para seguir ejecutando decisiones tan convenientes e importantes para toda la sociedad.

Honorables colegas congresistas, apreciados invitados e invitadas, Excelentísimo Señor Presidente de la República, nosotros estamos confiados y convencidos, absoluta y totalmente convencidos, que la conducción del Estado Dominicano a cargo suyo, se encuentran en manos firmes, seguras, vigorosas y con un claro sentido inequívoco de dirección y de hoja de ruta respecto del país, por cuya razón y motivo acentuará, de manera consistente y decidida, los caminos y senderos de progreso, de desarrollo, transparencia y estabilidad iniciados hace años en la República Dominicana y de esa forma hacer acopio de ser un referente, eficiente, decoroso y digno discípulo del Profesor Juan Bosch.

¡VIVAN LOS TRINITARIOS Y FEBRERISTAS DE 1844!

¡VIVAN DUARTE, SANCHEZ Y MELLA!

¡VIVA LA REPUBLICA DOMINICANA!

Muchas Gracias.

Santo Domingo, D. N.

27 de febrero de 2013.-

2013-02-27 16:29:40