

AFP / Eric Feferberg
El alcalde de Evry, Francis Chouat (i), escucha al ex primer ministro francés Manuel Valls hablando con la prensa durante la segunda vuelta de las primarias socialistas de cara a las elecciones presidenciales, el 29 de enero de 2017
Los socialistas franceses eligen este domingo a su candidato para las elecciones presidenciales de abril entre el favorito Benoît Hamon y el ex primer ministro Manuel Valls, en una campaña opacada por una polémica que atañe al candidato de la derecha.
Unos 7.500 centros de votación abrieron sus puertas a las 09H00 locales (08H00 GMT) para la segunda vuelta de estas primarias, en las que todos los franceses inscritos en las listas electorales pueden votar a condición de pagar un euro.
Valls, un político de origen español de 54 años que hace valer su experiencia de Gobierno en un contexto de amenaza yihadista en Francia, intentó esta semana acortar distancias presentándose como el candidato «responsable» frente a su contrincante, de 49 años, cuyo programa con un fuerte contenido social tachó de «utópico».
Estos ataques, según los analistas, agravan la fractura latente entre dos corrientes dentro del gobernante Partido Socialista (PS) en un contexto delicado para esa formación política, desgastada por el controvertido mandato del presidente François Hollande, quien renunció a presentarse a la reelección.
El ganador tendrá tres meses para dar un impulso a su campaña, cuando todos los sondeos vaticinan que ninguno de los dos pasaría a la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, quedando lejos por detrás de la candidata de ultraderecha Marine Le Pen -reforzada tras la inesperada victoria de Donald Trump- y del conservador François Fillon.
Además, el candidato socialista sería también superado por dos disidentes socialistas: el exmininistro estrella de Hollande Emmanuel Macron, un rostro nuevo en la política francesa que atrae a miles de personas a sus mitines, y el líder de la ultraizquierda, Jean-Luc Mélenchon.
AFP / Christophe Archambault
El exministro de Educación Benoit Hamon, candidato en las primarias del Partido Socialista francés para las elecciones presidenciales, habla con los periodistas tras votar en Trappes el 29 de enero de 2017
Sin embargo, la campaña del candidato conservador François Fillon, el que parecía tener más posibilidades de llegar al Elíseo, según los sondeos, sufrió esta semana un duro golpe ante las sospechas de un presunto empleo ficticio de su esposa, por el que cobró medio millón de euros.
Un sondeo Odoxa publicado el viernes reveló que tras este escándalo apenas el 38% de los franceses tiene ahora una opinión positiva de Fillon, cuatro puntos menos que a principios de mes.
En esta campaña llena de sorpresas, los aspirantes socialistas esperan contradecir los sondeos.
– ‘Nada está escrito’ –
La segunda vuelta de estas primarias se anuncia como un choque entre dos caras del socialismo francés, un partido profundamente dividido entre una línea descrita como «utópica» y otra «hiperrealista».
«Está claro que Benoît Hamon parte en esta segunda ronda como el gran favorito, los electores extremadamente críticos con la gestión del presidente quieren sancionar la acción conjunta de Valls y Hollande», señaló a la AFP el politólogo Jérôme Sainte-Marie.
«La victoria está a nuestro alcance», declaró Hamon el viernes en su último mitin en Lille, en el norte.
Hamon, quien fue el efímero ministro de Educación de Valls, ha sido la revelación de esta campaña con un programa social y ecologista que seduce sobre todo a los más jóvenes.
AFP / Thomas SAINT-CRICQ, Sabrina BLANCHARD, Kun TIAN, Marimé Brunengo
Laicidad, discriminación, asilo: las diferencias Hamon-Valls
Encabezó contra todo pronóstico la primera vuelta de las primarias con el 36% de los votos, casi cinco puntos más que Valls, y recibió el apoyo del tercer candidato más votado, el exministro de Economía Arnaud Montebourg (17,5%).
Su rival cita la polémica sobre Penelope Fillon como una «muestra de que la elección presidencial sigue muy abierta». Y para las primarias asegura que «nada está escrito».
La participación será crucial en esta votación tras las mediocres cifras de la primera ronda, en la que apenas 1,6 millones de personas -un millón menos que en las primarias de 2011- acudieron a las urnas.
Los franceses elegirán a un nuevo jefe de Estado para los próximos cinco años a dos vueltas el 23 de abril y el 7 de mayo.
2017-01-29 08:49:44