Abinader dijo que está consciente de que el desarrollo necesita recursos adicionales, pero agregó que «estos solamente podrán fluir hacia el Gobierno cuando se haga un uso eficiente de ellos, es decir, cuando haya garantías de que habrá mejoría de los servicios públicos y se enfrente la corrupción, pues siguiendo los actuales criterios del manejo de los recursos públicos del presidente Medina, es sencillamente, transferir dinero a un «barril sin fondo».
SANTO DOMINGO, RD, 14 de Febrero de 2017.- El ex candidato presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) Luis Abinader dijo este martes que está preocupado por la recomendación de un fuerte ajuste fiscal hecha a las autoridades dominicanas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A su juicio, no se entiende por qué el FMI dice, por un lado, que la economía está robusta y por otro que hay que aplicar un plan de ajuste.
En opinión de Abinader esa receta pudo evitarse si el Gobierno del presidente Medina hubiera atendido las sugerencias del Partido Revolucionario Moderno (PRM), y del sector empresarial, de que hiciera un alto en la carrera de endeudamiento desenfrenado y mejorara la calidad del gasto público.
Opinó que el Gobierno dominicano no tiene legitimidad para recibir un centavo adicional por más impuestos, «hasta que no termine con las desviaciones de fondos fraudulentas».
Al ser entrevistado por periodistas de distintos medios de comunicación dijo él como la dirección del PRM, economistas independientes y sectores empresariales advirtieron reiteradamente al Gobierno sobre los riesgos a que sometía a la economía dominicana «con su irresponsable política de endeudamiento»
«No sólo porque mucha de esa deuda ha tenido un destino dudoso, como ha sido cubrir sobreprecios de obras públicas en el marco de la más absoluta impunidad, como las de Odebrecht, la compra de aviones Super Tucano, la remodelación de hospitales y construcción de aulas escolares, entre otros, o cubrir gastos corrientes y dispendio del gobierno, sino por el elevado costo de los préstamos», expresó el ex candidato presidencial del PRM.
Sostuvo que el país paga una tasa de interés promedio de entre 8 y 9% por la deuda pública, lo cual conlleva dedicar cada vez más recursos al pago de intereses, tanto como RD$140 mil millones en 2017 ó el 28% de los ingresos tributarios.
«En esta situación el gobierno dominicano no tiene legitimidad para recibir un centavo adicional por más impuestos, hasta que no se termine con las desviaciones de fondos fraudulentas. Es inaceptable transferir más recursos a un gobierno que se ha negado a mejorar la calidad del gasto, que se ha negado a la transparencia y a enfrentar la corrupción», agregó.
Abinader dijo que está consciente de que el desarrollo necesita recursos adicionales, pero agregó que «estos solamente podrán fluir hacia el Gobierno cuando se haga un uso eficiente de ellos, es decir, cuando haya garantías de que habrá mejoría de los servicios públicos y se enfrente la corrupción, pues siguiendo los actuales criterios del manejo de los recursos públicos del presidente Medina, es sencillamente, transferir dinero a un «barril sin fondo».
Economía robusta
El Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó el lunes que el crecimiento de la economía dominicana se mantendrá sólido aunque advirtió que los elevados déficits proyectados para el sector público consolidado generarán presiones vinculadas con la sostenibilidad y viabilidad de la deuda.
A través de un comunicado, la misión técnica del FMI que llevó a cabo la consulta anual del Artículo IV del Acuerdo Constitutivo del FMI, dirigida por Aliona Cebotari, concluyó que la economía dominicana se encuentra en una posición robusta con una actividad económica expandiéndose a un ritmo promedio del 7% durante los últimos tres años, operando por encima de su crecimiento potencial.
La misión, que estuvo en el país del 31 de enero al 10 de febrero de este año, refirió que los principales riesgos se derivan de la incertidumbre en torno a las perspectivas económicas y de política de los socios comerciales externos, particularmente de Estados Unidos, los pronósticos de los precios del petróleo, las tasas de interés mundiales más elevadas de lo esperado y la consiguiente apreciación del dólar.
Explica que ante el aumento de los riesgos, es necesario reforzar de manera decidida la posición fiscal para mantener la sostenibilidad.
Concluyó que el «El Gobierno dominicano ha logrado mejorar su posición fiscal, a pesar de las crecientes presiones sobre el gasto, a través de la restricción del gasto público y un decidido esfuerzo de mejora de la administración tributaria. Sin embargo, los elevados déficits proyectados para el sector público consolidado (incluido el sector público financiero y no financiero) generarán presiones vinculadas con la sostenibilidad y viabilidad de la deuda, especialmente en vista del endurecimiento de las condiciones financieras mundiales».
Según los técnicos del FMI el país requerirá un importante ajuste fiscal para garantizar la sostenibilidad de la deuda, con un mayor esfuerzo de consolidación a corto plazo para aprovechar la posición aún favorable en el ciclo económico. Expresa que la consolidación fiscal deberá sustentarse en una exhaustiva reforma que amplíe la estrecha base tributaria, simplifique el sistema impositivo y lo haga más equitativo. Sugiere que esta acción «deberá acompañarse de reformas para abordar el costo fiscal del sector eléctrico y elevar la eficiencia del gasto público».
S´ñala que el marco fiscal a mediano plazo deberá estar anclado en un coeficiente deuda/PIB de mediano plazo e implementado a través de una regla fiscal que permita cumplir con la meta de deuda.
Los técnicos de la misión consideraron que el sesgo restrictivo de la política monetaria es apropiado y se debe seguir avanzando hacia un marco de tipo de cambio más flexible.
En este punto expresaron que «apoya decididamente los planes de las autoridades monetarias» y saludaron su decisión de seguir fortaleciendo las reservas internacionales en respuesta a la creciente incertidumbre.
Según la misión, la aplicación de reformas estructurales más ambiciosas sigue siendo fundamental para garantizar un mayor crecimiento a largo plazo y mejores resultados en materia social en un entorno externo frágil.
Los técnicos de la Misión del FMI señalaron como «cuellos de botella» que afectan la productividad y el crecimiento a largo plazo:
-El diálogo en curso sobre el pacto eléctrico, el cual dijo «ofrece una oportunidad única para abordar los desafíos de gobernabilidad, las deficiencias de infraestructura y las políticas de fijación de precios en el sector eléctrico».
-Otras reformas orientadas a preservar los incentivos a la inversión y mejorar el clima de negocios incluyen el fortalecimiento de las instituciones y la gobernanza, mayor previsibilidad del sistema tributario y una continuada inversión pública en infraestructura.
– Las políticas dirigidas a impulsar el empleo, a través de mejoras del mercado laboral, la «graduación» de los programas de asistencia social para integrarse a la fuerza de trabajo, y el desarrollo y actualización de las capacidades mediante la formación vocacional para ayudar a reducir la pobreza.
-La protección social también podría fortalecerse ampliando la cobertura del seguro social, abordando los desafíos del sistema público de salud y aplicando políticas que fomenten la formalidad en el mercado de trabajo.
2017-02-14 20:12:07