Por Elena Chuquimarca
QUITO, 17 feb (Xinhua) — Unos 12,8 millones de ecuatorianos están habilitados para acudir el domingo a las urnas y elegir al sucesor del presidente Rafael Correa, quien ya no se presentará como candidato después de 10 años al mando del país sudamericano.
Según analistas, se trata de unas elecciones muy importantes, ya que están en juego dos modelos de país: la continuidad de «la Revolución Ciudadana» de Correa o el regreso del neoliberalismo.
Ocho aspirantes buscan suceder en el poder a Correa, quien marcó un liderazgo en la última década, al ser el que más ha durado en el último siglo al mando de Ecuador y ha logrado estabilidad política, luego de que desde 1996 el país vivió grandes sobresaltos.
Ecuador llegó a tener siete presidentes entre 1997 y 2007 en medio de una inestabilidad política. Los tres mandatarios que lo antecedieron no pudieron terminar su período, que en este país es de cuatro años.
«Están en juego dos modelos económicos: el proyecto político progresista que ha desarrollado el gobierno en los últimos 10 años y (otro) el viejo modelo empresarial que tuvo graves repercusiones en la vida nacional», afirmó a Xinhua el analista político Juan Paz y Miño.
A la luz de las encuestas, los comicios del domingo serán cruciales, ya que aunque el candidato del oficialista movimiento Alianza PAIS (de izquierda) lleva la delantera en la intención del voto, el apoyo no le alcanzaría para ganar en la primera vuelta.
Su inmediato perseguidor es el ex banquero opositor, Guillermo Lasso, del Movimiento liberal-conservador Creando Oportunidades (CREO), con el que se enfrentaría en una segunda vuelta el 2 de abril.
De hecho, Lasso, acérrimo crítico del gobierno, dice estar convencido de que irá a una segunda vuelta, aunque admite tener dudas sobre su eventual triunfo.
«Si triunfa Alianza PAIS habrá una continuidad del proyecto político con los ajustes que pueda tener; pero si triunfa la tendencia de la derecha, el país se perfila a otro esquema económico y eso sería grave para Ecuador», señaló Paz y Miño.
Los comicios servirán de termómetro para determinar el nivel de conciencia política alcanzado en el país en esta década de gobierno de Correa, un mandatario que ha gozado de altos niveles de apoyo popular por su gestión en favor de los pobres.
El presidente Correa, en cuya administración se lograron cambios que aportaron al desarrollo nacional, ha llamado a la población a defender los logros sociales de su gobierno y a no permitir que el país regrese al pasado.
«Pasamos de ser el país de los imposibles, a ser el país con grandes logros en todos los sectores, ustedes lo saben, lo hemos visto», dijo en enero pasado durante la celebración de sus 10 años de gobierno.
«Saltamos de los últimos lugares, a ser los primeros en desarrollo social, infraestructura, seguridad, sistema de justicia, calidad del Estado y política internacional, entre otros», agregó Correa.
En entrevista con Xinhua, el analista y académico del Instituto de Altos Estudios Nacionales, Fernando Casado, coincidió en que en los comicios del domingo están en juego dos modelos radicalmente opuestos.
«O bien es la continuidad de la Revolución Ciudadana, que ha hecho esfuerzos por disminuir las desigualdades, o la agenda liberal de la oposición», señaló.
Pero las elecciones no sólo son relevantes para Ecuador, sino también para la región, donde ha habido una reconfiguración de los gobiernos de derecha, como en el caso de Argentina y Brasil.
Según Casado, si el oficialismo en Ecuador pierde las elecciones, se estaría hablando de un «fin de ciclo» de los gobiernos progresistas de izquierda en la región, como lo han definido los «agoreros de la derecha».
«Pero si gana la ‘Revolución Ciudadana’ en Ecuador no se podría mantener esa tesis, porque se mantendría esa masa crítica en la región», apuntó.
La académica y directora del Instituto de Altos Estudios Nacionales, Analía Minteguiaga, sostuvo en una entrevista con un canal local que Argentina y Brasil son un claro ejemplo de lo que puede pasar si llegan al poder coaliciones de derecha o centroderecha.
«Mauricio Macri (presidente de Argentina) llega con un discurso que retoma los postulados de los gobiernos progresistas, pero una vez en el poder cambia automáticamente su agenda; lo mismo ha sucedido con (Michel) Temer (presidente de Brasil)», indicó la experta.
«Es decir, que lo que suceda en Ecuador hay que verlo desde esa perspectiva, las opciones son dos modelos de país, lo que está en juego es mucho en estas elecciones», opinó.
En caso de una segunda vuelta, analistas creen que la oposición va a cerrar filas a favor del candidato Lasso, lo que podría darle una victoria que significaría el retorno de la derecha en América Latina.
No obstante, la votación se presenta incierta, ya que el país vivió una campaña electoral «bastante apagada, con poca movilización ciudadana y poca credibilidad en las ofertas de los candidatos», según el catedrático y analista político, Pablo Ospina.
La campaña terminó la víspera, tras 45 días de actividades proselitistas de más de 3.000 candidatos que se registraron para los comicios, en los que también se renovará la Asamblea Nacional (Poder Legislativo) y se elegirán cinco parlamentarios andinos.
2017-02-17 17:45:14