QUITO, 1 de abril (Xinhua) — Ecuador elegirá el próximo domingo en una segunda vuelta electoral al sucesor del presidente Rafael Correa, en el poder desde hace una década, en unos comicios que se avizoran muy reñidos y decisivos para el futuro del país sudamericano.
Según analistas, en las elecciones están en juego dos modelos de país: un eventual retorno de la derecha al poder o el continuismo del modelo del presidente Correa llamado «Revolución Ciudadana».
Esta situación se da en un contexto económico que experimenta un lento crecimiento y se recupera de choques externos en los últimos dos años que dejaron pérdidas por 11.472 millones de dólares en ingresos fiscales, según el gobierno.
Más de 12,8 millones de ecuatorianos están habilitados para votar y elegir al nuevo jefe de Estado entre el candidato oficialista, Lenín Moreno, y el ex banquero opositor, Guillermo Lasso.
Ambos fueron los más votados en los comicios del pasado 19 de febrero, de entre otros seis postulantes que compitieron en la jornada electoral.
Moreno, quien sufre de paraplejia por lo que se moviliza en silla de ruedas, ganó la primera vuelta con más de 39 por ciento de los votos, mientras que Lasso quedó en segundo lugar con más de 28 por ciento.
Hasta el pasado 22 de marzo, en que se podían difundir encuestas, el candidato oficialista, que cuenta con la capacidad de movilización de su partido Alianza País, lideraba la intención de voto con una diferencia de hasta 15 puntos.
En las elecciones del domingo se conocerá el comportamiento de los electores de los otros candidatos opositores que participaron divididos en los comicios de febrero y cuyos votos podrían definir la segunda vuelta.
Desde hoy rige un silencio electoral, tras terminar la víspera, 20 días de una intensa campaña electoral de ambos candidatos, quienes han buscado el apoyo de sectores afines y captar el voto de un 15 por ciento de indecisos, según señalan encuestas.
Tanto Lasso, líder del movimiento conservador liberal Creando Oportunidades (CREO), como Moreno, han denunciado ser víctimas de una campaña sucia en su contra, en la que el tema central ha sido la corrupción.
Analistas sostuvieron que los ataques han empañado el ambiente pre-electoral y han impedido que los ciudadanos tengan claridad para elegir entre opciones y programas de gobierno diferentes.
«Estamos frente a tendencias completamente opuestas, la una es de izquierda, la otra es de derecha con una agenda liberal, y lo que aquí tenemos que buscar los electores es cuál es el beneficio para el país», expresó a Xinhua la analista política Mónica Hidalgo.
Por su parte, el experto internacional Fernando Casado, afirmó que en caso de que Moreno gane las elecciones «va a ver un continuismo dentro los objetivos marcados por la Revolución Ciudadana», el proyecto político de Correa, de tinte socialista, aplicado en los últimos 10 años.
Sin embargo, apuntará a «mejorar todo lo que se ha hecho hasta el momento», añadió el también docente del Instituto de Altos Estudios Nacionales en entrevista con Xinhua.
2017-04-01 08:19:50