Politica

Tensiones en el congreso de la extrema derecha alemana


AFP / Ina Fassbender

La líder del partido de extrema derecha alemán AfD, Frauke Petry, en el congreso de la formación celebrado este fin de semana en Colonia, oeste de Alemania, el 22 de abril de 2017

Miles de manifestantes intentaron este sábado perturbar el inicio del congreso de los populistas alemanes de extrema derecha de la AfD, enzarzados en luchas intestinas a cinco meses de las elecciones legislativas de septiembre en Alemania.

Entre abucheos y canciones de protesta, los 600 delegados de la Alternativa para Alemania (AfD) entraron en un hotel de Colonia (oeste) bajo fuerte protección policial para celebrar hasta el domingo su congreso.

Algunos manifestantes intentaron bloquear el paso de los delegados, lo que provocó enfrentamientos con las fuerzas de seguridad. Un policía resultó levemente herido en la cara y un hombre fue luego detenido.

Se espera para este fin de semana una manifestación de protesta que podría reunir hasta 50.000 personas. Para ello se ha desplegado un dispositivo de seguridad con 4.000 policías.

Durante el congreso de la AfD del año pasado en Stuttgart hubo disturbios atribuidos a la extrema izquierda.

Esta reunión de la Afd pretende colmar la fractura interna entre los «realistas», que no quieren que el AfD se asimile a la extrema derecha, y los que defienden una posición más dura, en la que pueden abundar las expresiones racistas y abogan por una «oposición fundamental» al sistema.

El debate es importante, pues estas controversias internas están acompañadas por un retroceso de la popularidad de partido, liberal en lo económico y que se reivindica como antiislam, euroescéptico y defensor de los valores familiares tradicionales.

La AfD había conocido una fulgurante progresión durante la crisis migratoria de 2015-2016, cuando la canciller alemana, Angela Merkel, abrió el país a más de un millón de solicitantes de asilo.

AFP / Odd Andersen

Manifestantes contra el congreso del partido AfD, de la extrema derecha alemana, en Colonia el 22 de abril de 2017

Una de las líderes del AfD y representante de la corriente «realista», Frauke Petry, de 41 años, anunció el miércoles que no quería encabezar las listas de la formación en las elecciones y atacó a sus adversarios en un vídeo en Facebook.

«La imagen del AfD ha estado marcada por las provocaciones extremas de algunos representantes» dice en el vídeo, donde Petry, embarazada por quinta vez, afirma que las «tensiones internas» y los deslices racistas han creado «una erosión drástica del potencial electoral» del partido.

Sin tener mayoría en la formación, Petry propone una estrategia de ‘Realpolitik’ para llevar el partido al poder en 2021. Esta mujer de 41 años, inspirada por la francesa Marine Le Pen, quiere ampliar su electorado en un país aún marcado por su pasado nazi.

– Enfrentamientos –

Su principal adversario interno es Alexander Gauland, de 76 años, cuyo campo dispone de mucho apoyo en el este de Alemania, el gran bastión electoral del AfD.

Hasta ahora Gauland ha sabido resistir a los ataques de su compañera e incluso frenó la expulsión de responsables del partido que hicieron controvertidas declaraciones sobre el nazismo.

«Parece que este fin de semana en Colonia pasará lo que tenía que pasar en el AfD, un gran enfrentamiento o incluso la escisión», resume el periódico Süddeutsche Zeitung.

Hasta hace poco el AfD sumaba éxito tras éxito, logrando incluso escaños en 11 de las 16 asambleas regionales alemanas.

Su avance fue particularmente fuerte en 2015 y 2016, cuando la canciller Merkel abrió las puertas a más de un millón de solicitantes de asilo. Los sondeos atribuían entonces al AfD hasta un 15% en intenciones de voto.

Desde enero ha bajado hasta el 7-11% pero sigue en un nivel histórico para un partido de este tipo en la Alemania de posguerra. Aún así el partido parece estar lejos de alcanzar en septiembre un resultado de dos cifras en las legislativas que le permita convertirse en el tercer partido del país.

La reciente subida de la popularidad de Merkel y el nuevo liderazgo del socialdemócrata Martin Schulz también son malas noticias para el AfD, pues suponen un afianzamiento de las dos grandes y tradicionales formaciones políticas del país.

2017-04-22 08:53:19