Por Por Ivette Hernández, enviada especial
Sochi, Rusia, 21 oct (PL) La vigencia del pensamiento y acciones del Che Guevara sobresalió hoy en el debate sobre paz, solidaridad y justicia social efectuado en el contexto del Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes.
La palabra del guerrillero heroico resonó nuevamente ante multitudes, esta vez en la voz de su hija, Aleida Guevara, al recordar el orgullo de su padre por la revolución cubana, por su máximo dirigente Fidel Castro y la gran actitud del país caribeño cuando se trata de hacer el bien a la humanidad.
En ese sentido, destacó que este Festival permite a los jóvenes conocerse major y saber lo que ocurre en distintos lugares del planeta.
A veces no reaccionamos porque no tenemos la informacción de lo que pasa, o si la tenemos no somos capaces de ponernos en la piel de aquellos que sufren, por lo que es necesario luchar, subrayó.
Al respecto, consideró que el mundo tiene pérdidas injustificables como las de los sirios, palestinos y saharauis, los casos de Puerto Rico y Venezuela, o el asesinato de un joven argentino (Santiago Maldonado) que lucha por los indios.
El imperialismo intenta callar la lucha justa de los pueblos, remarcó.
Además, se solidarizó con dichas causas y aseguró que su país no permitirá que se lesione la soberanía de los países, es momento de levantarnos y cambiar el mundo.
Los jóvenes cubanos hacen realidad el pensamiento del Che -refirió-, y citó la labor de los médicos que arriegaron su vida para detner el ébola.
La Organización Mundial de la Salud no fue a pedir ayuda a Estados Unidos, ni a Francia, ni a Canadá, fue a pedir ayuda a Cuba, y nuestros hombres lograron frenarla (el ébola), aseveró.
Entonces retomó las palabras de su padre al expresar que éste es un grito de guerra y un clamor por la unidad de los pueblos y contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos.
En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte -continuó- bienvenida sea siempre que ese, nuestro canto de guerra, haya llegado a un oído receptivo, que otra mano se tienda para empuñar nuestra armas, que otros hombres se apresten a encorar nuestros cantos de ametralladoras, de guerra y victoria.
El pueblo Cubano no es distinto a otros, pero mostró cómo se puede hacer una revolución socialista a 90 millas del imperio más poderoso del planeta: eso se logra con la unidad indisoluble, concluyó.
lma/ihr
2017-10-21 09:23:52