Roma, 5 mar (PL) Los resultados preliminares de las recién efectuadas elecciones legislativas en Italia reflejan hoy las diferencias entre el norte rico y productivo, frente al sur más pobre y socialmente excluido.
Como ‘cuestión meridional’ fue acuñado en 1873 el término para describir las desigualdades en los niveles de desarrollo y distribución de la riqueza entre los dos extremos geográficos de la península itálica.
Aunque una parte de la historiografía ubica el origen de esas inequidades en el período anterior al proceso de unidad nacional, otra la considera resultado de políticas de desarrollo en contextos históricos, geográficos y culturales sustancialmente diferentes, los cuales tienen en la ciudad de Roma el punto central de referencia.
Cualesquiera sean las causas, lo cierto es que los desniveles existen y en 2015 el ingreso per cápita en el norte era de 32 mil 889 euros comparado con 17 mil 984 en el sur, donde el 46,7 por ciento de la población se encontraba en el umbral de pobreza y exclusión social, comparado con 17,4 en los territorios septentrionales.
Las desigualdades se reflejan también en el desempleo, especialmente entre los jóvenes de 15 a 64 años, el cual, según Eurostat, alcanzó en 2016 el 58,7 por ciento en Calabria, 57,2 en Sicilia y 56,3 en Cerdeña, cuando la media nacional era del 40 por ciento.
En un plano general, el promedio de desocupación en las regiones meridionales casi duplica el índice nacional, el cual oscila alrededor de 11 por ciento, con situaciones extremas como las de Calabria, con 23,2; Sicilia, 22,2; Campania, 20,4; Apulia, 19,4; y Cerdeña, 17,4.
En ese contexto, en el cual la política tradicional se mostró incapaz de resolver esos problemas, irrumpió como un huracán el Movimiento 5 Estrellas en estos comicios legislativos, en los cuales triunfó en casi todos los territorios ubicados al sur de Roma, e incluso más al norte a lo largo de la costa adriática, de acuerdo con estimados preliminares.
2018-03-05 11:34:10