

Por Héctor Tineo Nolasco
El 25 de septiembre de 1963, una alianza de los segmentos más conservadores de la sociedad dominicana derrocó el Gobierno Constitucional del Presidente de la República, profesor Juan Bosch. Entre los golpistas se destacaron la Unión Cívica Nacional y aliados, el recién fundado Consejo Nacional de Hombres de Empresa, un conjunto de partidos políticos minoritarios creados tras la caída de la dictadura de Trujillo, un grupo de obispos y sacerdotes de la Iglesia Católica, otro grupo de oficiales militares, y medios de comunicación.
Los golpistas sufrieron la gran derrota en las urnas
Los golpistas hicieron múltiples esfuerzos dirigidos a impedir que Juan Bosch y su compañero de boleta el médico Segundo Armando González Tamayo, ganaran las elecciones del 20 de diciembre de 1962. Fueron los candidatos del Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Una parte de los adversarios de Bosch formaron el partido Acción Dominicana Independiente (ADI), que al poco tiempo se uniría a la Unión Cívica Nacional (UCN) para tratar de impedir que el candidato presidencial del PRD llegara al poder.
Las elecciones generales, las primeras democráticas que celebró el país tras la caída de Trujillo, se llevaron a cabo el 20 de diciembre de 1962.
El Partido Revolucionario Dominicano derrotó de manera aplastante a su principal rival, la Unión Cívica Nacional, que llevó como candidato presidencial a su líder, el doctor Viriato Fiallo.
El pueblo rechazó a la Unión Cívica Nacional dio su voto a Juan Bosch
Las elecciones organizadas por el Consejo de Estado, presidido por el licenciado Rafael F. Bonelly, terminaron con los siguientes resultados:
Alianza Social Demócrata, candidaturas nacionales, 17 mil 898 votos y para congresuales y municipales 18 mil 726 votos.
Partido Nacional, que apoyó a Juan Bosch y a Segundo Armando González Tamayo, mil 667 votos para las candidaturas nacionales y 4 mil 161, para las congresuales y municipales.
Partido Nacional Revolucionario Democrático, candidaturas nacionales, 35 mil 764 y para las candidaturas congresuales y municipales 36 mil 972.
Partido Revolucionario Dominicano, 619 mil 491 votos para las candidaturas de Bosch y González Tamayo y para los candidatos congresuales y municipales, 592 mil 88.
PRD Auténtico, mil 273 para las candidaturas nacionales y 5 mil 306 para las congresuales y municipales.
Partido Revolucionario Social Cristiano, para las candidaturas nacionales 54 mil 638 y para las congresuales y municipales 56 mil 794.
Unión Cívica Nacional, 317 mil 327 para las candidaturas nacionales y para las congresuales y municipales 315 mil 371.
Vanguardia Revolucionaria Dominicana, que apoyó a Bosch y a González Tamayo, para las candidaturas nacionales obtuvo 6 mil 886 votos y para las congresuales y municipales 18 mil 586.
El total de votos emitidos para las candidaturas nacionales de las distintas fuerzas políticas fue de un millón 54 mil 944 votos y para las congresuales un millón 48 mil cuatro.
Ganó mayoría en el Congreso Nacional
El Partido Revolucionario Dominicano, además de ganar la Presidencia de la República, logró una mayoría determinante en el Congreso Nacional y los municipios.
En el año 1962, la República Dominicana tenía el Distrito Nacional y 26 provincias, que formaban 78 municipios.
El PRD obtuvo 22 senadores, 49 diputados y 63 síndicos. La Unión Cívica Nacional ganó cuatro senadores, 20 diputados y 11 síndicos.
El Partido Nacional Revolucionario Democrático, obtuvo un senador, cuatro diputados y cuatro síndicos.
El Partido Revolucionario Social Cristiano, obtuvo un diputado.
Juan Bosch y Armando Segundo González Tamayo, ganaron con el 59.83 por ciento de los votos echados en las urnas, el porcentaje más alto que ha logrado un binomio electoral en la historia de comicios nacionales de la República Dominicana.
La derrota no hizo rectificar a los golpistas
El triunfo aplastante no fue óbice para que los enemigos de Juan Bosch desencadenaran un plan conspirativo para acabar con la expresión de la voluntad popular.
Lo que no lograron en las primeras elecciones democráticas, se propusieron alcanzarlo por la vía del golpe de Estado.
Los candidatos del PRD se impusieron a los obstáculos. En su libro «Crisis de la Democracia de América en la República Dominicana», el profesor Bosch anota:
«A medida que avanzaba el mes de noviembre y se sentía físicamente el crecimiento del PRD, comenzaron a aparecer los trucos que habían sido elaborados por los cívicos a través de su órgano de Gobierno, que era el Consejo de Estado. La Junta Central Electoral dijo que no habría votos de colores, y cuando los abogados perredeístas revisaron la Ley Electoral se hallaron con el artículo más curioso que jamás había habido en ley alguna, un párrafo que decía más o menos lo siguiente: ‘los votos serán de colores, un color para cada partido, pero la Junta Central Electoral puede disponer que sean todos de un mismo color’. Mandar algo y autorizar lo contrario en un mismo artículo es un auténtico ‘créalo o no lo crea’ en la historia de la legislación universal».
Juan Bosch refirió que la situación hizo crisis porque el alto mando militar le advirtió al Consejo de Estado que si no había elecciones, tomarían el poder el 27 de febrero de 1963, tal como lo dice la Constitución.
Bosch anota que el Presidente de la Junta Central Electoral fue llamado al Palacio Nacional y al día siguiente se dio la noticia de que habría votos de colores, aunque cuatro partidos tendrían el voto blanco, lo que en opinión del candidato presidencial del PRD, tenía el propósito de afectarlo.
Desde antes de la toma de posesión, los adversarios de Juan Bosch y el PRD comenzaron a agruparse hasta lograr un frente que unió a políticos, empresarios, sacerdotes y obispos, militares, terratenientes y el beneplácito del Gobierno de Estados Unidos, pues Bosch era acusado de comunista.
Los hombres de negocios formaron el Consejo Nacional de Hombres de Empresa, con el objetivo de contribuir a derrocar al Gobierno del profesor Juan Bosch.
El primer presidente del Consejo Nacional de Hombres de Empresa, José Ernesto Aybar, en una entrevista que concedió al historiador Frank Moya Pons, cuyos detalles revela en su obra Empresarios en Conflictos, le confesó que la organización fue creada para «tumbar» el Gobierno de Juan Bosch.
Personalidades en la toma de posesión
El Presidente Bosch y el Vicepresidente González Tamayo, tomaron posesión el 27 de febrero de 1963.
El acto reunió a personalidades del mundo democrático, entre los que se encontraban el Presidente de Venezuela, Rómulo Betancourt, el vicepresidente de Estados Unidos, Lindon B. Johnson y el Gobernador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico.
Juan Bosch, un hombre marcado por el pensamiento hostosiano, que en una ocasión dijo:
«»Si mi vida llegara a ser tan
importante que se justificara algún
día escribir sobre ella, habría que
empezar diciendo:
Nació en la La Vega, República
Dominicana, el 30 de junio de 1909, y
volvió a nacer en San Juan de Puerto
Rico a principios de 1938, cuando la
lectura de los originales de Eugenio
María de Hostos le permitió conocer
qué fuerzas mueven, y como las
mueven, el alma de un hombre
consagrado al servicio de los demás».
En el discurso que pronunció luego de recibir la banda presidencial, Bosch expresó su pensamiento democrático y su meta de alcanzar un estado de justicia social en la República Dominicana.
Llamó la atención de los nuevos miembros del Congreso Nacional y les advirtió que de ellos el pueblo dominicano espera que contribuyan a que el país logre un espacio en el conjunto de naciones democráticas avanzadas.
En su discurso de toma de posesión el 27 de febrero de 1963, el Presidente Bosch dijo que los dominicanos debemos hacer un uso inteligente de los recursos políticos e invitó a emular a los fundadores de la República.
Bosch quería democracia avanzada
Contrario al plan de sus adversarios, Juan Bosch deseaba el 27 de Febrero de 1963 la paz política en la República Dominicana.
A su juicio, llegó la hora de olvidar los odios.
En opinión de Juan Bosch, un gobernante democrático tiene que tener el oído atento para escuchar la verdad.
El Presidente Juan Bosch cifró la confianza en el porvenir y consideró que los dominicanos debemos unirnos a los que trabajan y piensan en el porvenir.
El discurso del Presidente Bosch en lugar de provocar la reflexión de sus adversarios políticos, los estimuló para continuar su campaña contra el Gobierno y acusarlo de comunista. Era el argumento para mantener la oposición al cambio.
La acusación de comunista se reforzaría cuando el Presidente Juan Bosch se negó a ceder a las presiones para que deportara del país a un grupo de dominicanos que eran acusados de comunistas. En ese momento la acusación de «comunista» era grave porque la «Guerra Fría» estaba al rojo vivo, en razón de que Estados Unidos temía que surgiera otra Cuba en el Caribe.
En el libro «Crisis de la Democracia de América en la República Dominicana», Bosch afirma: «Los tutumpotes cívicos habían perdido la batalla de los trucos legales; entonces se dedicaron con toda el alma a echar las bases políticas del golpe de Estado que lograron dar, al fin, el 25 de septiembre de 1963».
Menos de 24 horas después, los golpistas escogieron un triunvirato encabezado por el licenciado Emilio de los Santos, quien renunció en noviembre de 1963, al enterarse de que los guerrilleros liderados por el doctor Manuel Aurelio -Manolo- Tavarez Justo fueron fusilados por miembros del Ejército Nacional.
Emilio de los Santos fue reemplazado por el doctor Donald Reid Cabral, quien encabezó el Gobierno de facto hasta el 24 de abril de 1965, cuando fue derrocado por los constitucionalistas.
A partir de ese acontecimiento en el país se recrudeció la intolerancia política y muchos dominicanos fueron perseguidos por sus ideas políticas y otros deportados.
En aquellos días la acusación contra los que no apoyaban el Gobierno de facto era la de agente del comunismo.
Bosch al comentar el papel de los militares anota: «En noviembre de 1962, los jefes militares querían seguridad, y la podían obtener haciéndose pasar por defensores de la Constitución; en septiembre de 1963, querían ventajas que un Gobierno constitucional no podía darles, y en ese caso la Constitución era un estorbo.
Sacerdotes y empresarios en el plan golpistas
Respecto al rol de la Iglesia Católica, Bosch destaca: El padre Láutico García admitió que yo no era comunista, pero los sacerdotes que habían tomado la vanguardia en la ofensiva contra el PRD no cejaron un paso». Siguieron sus posiciones hasta después de la caída del Gobierno.
El golpe de Estado fue antecedido por una huelga general que organizaron los empresarios durante los días 20 y 21 de septiembre de 1963. Y por un deterioro de las relaciones domínico-haitianas.
Todo comenzó cuando el Presidente Juan Bosch recibió la información de que en el país existía un campo de entrenamiento de enemigos del dictador Francois Duvaliere, sin el conocimiento del Presidente dominicano, porque el Gobierno estadounidense deseaba derrocar al dictador haitiano porque pensaba era comunista.
Juan Bosch dijo en una entrevista el 21 de abril de 1977, que el Gobierno de John F. Kennedy pensaba que Francois Duvaliere, se había convertido en un comunista porque recibió en Puerto Príncipe a un funcionario del Gobierno polaco.
Por ello, trazó un plan contra Duvaliere, llamado Papá Doc, por los haitianos, el cual sería dirigido por un enemigo suyo el ex general León Cantave, quien había huido de Haití.
Sin embargo, Bosch se enteró por una información que publicó El Caribe, de que Cantave tocaba el territorio nacional y que sus hombres se entrenarían en algún lugar de la República Dominicana.
Bosch sostuvo que ese hecho y la investigación que ordenó, llevaron al Gobierno de Estados Unidos, a apoyar el golpe de Estado contra su Gobierno el 25 de septiembre de 1963.
Consecuencias del golpe
El Golpe de Estado tuvo como consecuencia la guerrilla de 1963, liderada por Manolo Tavarez Justo, quien fue fusilado junto a sus compañeros en Las Manaclas; la Guerra de Abril de 1965, en la que murieron miles de dominicanos, la cual fue argumento para tratar de justificar la segunda intervención militar de Estados Unidos en el siglo XX contra la República Dominicana.
La «Guerra de Abril de 1965″ terminó el 3 de septiembre de 1965», con la juramentación del Presidente Provisional Héctor García-Godoy.
De esa manera terminó el período de los dos gobiernos que surgieron en Mayo de ese año, y tomó posesión como Presidente Provisional, el doctor Héctor García-Godoy Cáceres.
El Gobierno Provisional
La selección García-Godoy Cáceres, un diplomático de carrera nativo de Estancia Nueva, Moca, fue el fruto de intensas negociaciones entre las partes en conflicto con la participación de la representación de Estados Unidos, ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Durante el período Mayo-Septiembre de 1965, República Dominicana tuvo dos gobiernos: El Gobierno «Constitucionalista», presidido por el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó, líder de las fuerzas que luchaban por el retorno a la Constitucionalidad, la cual fue interrumpida por el golpe de Estado contra el Presidente Juan Bosch, el 25 de septiembre de 1963; y el «Gobierno de Reconstrucción Nacional», presidido por el general Antonio Imbert Barreras, quien lideraba a los sectores que se unieron para derrocar el Gobierno Constitucional.
El «Gobierno Constitucionalista» luchaba por el retorno de Bosch al poder sin elecciones, ya que su Gobierno fue derrocado a los siete meses.
En cambio, el régimen encabezado por Imbert Barreras, quien es un sobreviviente de la trama que terminó con la vida del dictador Trujillo, se destacaba por su lucha contra el «comunismo».
Para dar paso al Presidente provisional, García-Godoy, los presidentes Caamaño e Imbert Barreras, presentaron renuncia.
García-Godoy fue juramentado para que ejecutara el acuerdo convenido por las partes en conflicto, según el cual debía celebrar elecciones generales el día 1 de junio de 1966.
El Acta de Reconciliación
En las negociaciones los constitucionalistas lograron con la OEA la redacción de un «Acto Institucional» basado en la Constitución de 1963 y suscribieron el «Acta de Reconciliación».
El «Acta de Reconciliación» dispone que los militares que combatieron en la Guerra de Abril, se reintegren a los cuarteles, y sus superiores que lo desearen, podrían salir del país con la ayuda del Gobierno Provisional.
A su vez, las fuerzas de ocupación permanecerían en el país hasta la celebración de las elecciones generales para escoger el próximo Gobierno constitucional y su Juramentación.
Durante ese período, Estados Unidos logró influir en la formación de los militares dominicanos, lo que se reflejaría en sus actuaciones.
El Presidente Héctor García-Godoy logró organizar las primeras elecciones después de la Guerra de Abril.
En la consulta, celebrada el 1 de junio de 1966, Joaquín Balaguer, candidato del Partido Reformista, fue declarado ganador de los comicios que disputaba con Bosch, candidato presidencial del Partido Revolucionario Dominicano.
Balaguer y Bosch habían regresado del exilio
Durante la campaña electoral Balaguer pudo celebrar sus actividades proselitistas en distintos puntos del país, pero Bosch sólo usó la radio, porque no podía salir a manifestaciones públicas, ya que estaba amenazado por los jefes militares de la época, quienes daban la impresión de que atentarían contra la vida del ex presidente y candidato del PRD. Los perredeístas fueron reprimidos en múltiples ocasiones.
Los comicios se celebraron el día 1 de junio de 1966 y fue declarado ganador el binomio Joaquín Balaguer-Francisco Augusto Lora.
Luego Bosch viajó a España, donde vivió tres años.
2013-09-25 04:17:42