Santo Domingo RD 5 junio.- El Movimiento Popular Dominicano (MPD) recordó la llegada al país que un día como hoy, el 4 de junio de 1960, llegó al país la organización revolucionaria con el objetivo de hacerle oposición política a la férrea tiranía trujillista, dando así cumplimiento a la consigna de «Lucha interna o Trujillo siempre», consigna que inspiró a un grupo de exiliados a la formación de la organización cuatro años antes.
Fernando Hernández, vocero nacional del MPD, y Jorge Puello (El Men), presidente ad-vitam, en una declaración escrita dicen que el Movimiento Popular Dominicano nació en La Habana, Cuba, el 20 de febrero de 1956, combatiendo tiranos, siendo su fundador Pablo Antonio Martínez el primer mártir al ser desaparecido en ese país por el dictador Fulgencio Batista, en marzo de 1958.
Además de Pablo Antonio Martínez, periodista y quien se convertiría en el primer mártir, entre los fundadores del MPD Emilio Mejía (Pichirilo), José Moscoso, Tiberio Castellanos, Andrés Ramos Peguero, Francisco Ramos Peguero, Julio César Martínez, Esperanza Font y el ex militar dominicano, Alfonso Espinal, Esperanza Font y el ex militar dominicano, Alfonso Espinal.
«El 4 de junio es un día histórico, conmemoramos la llegada al país llenos de bravura, compromisos y decisión el comandante Andrés Marcelino Ramos Peguero, desaparecido y asesinado por la dictadura balaguerista en 1971, y Máximo López Molina, quienes vinieron a combatir a Trujillo en su propia madriguera, sin ninguna garantía», expresan los dirigentes Fernando Hernández y Jorge Puello, máximos dirigentes del MPD en la actualidad.
Manifiestan que se necesitaba de mucho valor venir al país a combatir un régimen que el año anterior había tenido que enfrentar el desafía de los expedicionarios del 14 y 19 de junio de 1959, además de que por estar asediado por la presión política internacional, se aferraba al poder para mantener a cualquier costo.
Días después de su llegada, haciéndose pasar como comerciantes exportadores, Máximo López Molina y Andrés Ramos Peguero alquilaron una casa de concreto de dos plantas, localizada en la avenida José Trujillo Valdez número 12, hoy avenida Duarte.
«Desde su local, el MPD propagó las ideas libertarias y revolucionarias y se extendió a pueblos del interior del país, y a la misma vez fue víctima de los famosos ?Paleros de Balá?, compuestas por cándalos trujillistas, sufriendo la pérdida de 86 militantes en el año que transcurrió de la llegada en mayo de 1960 a mayo de 1961 en que fue ajusticiado Trujillo», subrayó Fernando Hernández.
Dicen que desde el barcón del local, los López Molina y Ramos Peguero, con altoparlantes se dirigían a los transeúntes denunciando los atropellos de la dictadura, que antes nadie se atrevió a hacer, que no fuera desde el exilio.
Los recién llegados dirigentes emepedeístas tuvieron que soportar primero la campaña difamatoria y confusionista del régimen trujillista, cuyos agentes difundieron la especie de que se trataba de «un gancho» de Trujillo, tratando de amedrentar para que nadie se organizara, porque lo que les esperaba era la cárcel, mientras a López Molina y a Ramos Peguero no les pasaría nada.
Un mes después de su llegada al país, Máximo López Molina y Andrés Ramos Peguero fueron invitados por Trujillo a una reunión en el Palacio Nacional para tratar del funcionamiento de la democracia en República Dominicana, acudiendo el 6 de julio de 1960.
No fueron recibidos por el dictador en persona sino por el señor Francisco Prats Ramírez, quien, en nombre de Trujillo, les expuso los deseos del dictador de darle paso a una democracia.
También les dijo que Trujillo tenía interés en que el MPD participara en una elecciones parciales que se habrían de celebrar en diciembre de 1960.
Máximo Antonio López Molina y Andrés Marcelino Ramos Peguero le hicieron saber al funcionario palaciego que estaban dispuesto a participar en esos comicios siempre que el gobierno de Trujillo dispusiera de la libertad de los presos políticos y que propiciara un clima de libertades públicas.
Cientos de personas, desafiando el terror trujillista, se paraban ahí todos los días para escuchar las alocuciones de López Molina y de Ramos Peguero, situación que provocó la reacción del régimen. Fue así que el 24 de junio de 1960, agentes de seguridad y miembros de las Fuerzas Armadas vestidos de civil, haciéndose acompañar de reconocidos delincuentes se dispusieron a asaltar la sede del MPD.
Los dirigentes de ese partido no se amilanaron, entraron y opusieron resistencia lo que dio lugar a una batalla campal a tiros, palos y botellazos que duró 10 horas entre trujillistas y opositores a Trujillo en la que más de 15 personas resultaron gravemente heridas.
El desafío al régimen trujillista le costó al MPD la muerte de más de 86 militantes a manos de paleros y el aparato represivo de Trujillo, en menos de un año, no obstante el Movimiento Popular Dominicano se extendió a Santiago y San Pedro de Macorís.
Fernando Hernández y Jorge Puello (El Men) reafirmaron el compromiso del MPD con la lucha por una República democrática, un Estado que garantice una vida digna, con salud, educación, seguridad social, alimenticia y ciudadana, garantizadas, así como la disposición de su militancia de continuar luchando en el día a día por las mejores causas del pueblo dominicano.
4 de junio de 2014.
2014-06-05 12:44:35