Justicia y Derecho

El periodista y escritor Henry Castillo fue maltratado en Educación


Por Mary I. Rodríguez

Santo Domingo, 29 abril 2011.- Una de las personas que más versátil, decente y sencillo es José Henry Castillo, escritor y periodista destacado, además de ser un peledeista de toda la vida con amplias relaciones en los medios.

Fuentes allegadas al comunicador y escritor informaron que estaba sin trabajo y que fue cancelado injustamente por Melanio Paredes durante su gestión en Educación.

Henry es de las personas que prestigia la institución por su eficiencia y dedicación. Lo traté personalmente cuando asistía a acto del Instituto Salomé Ureña y me impresionó su humildad en un país como este.

Esta acción, que no trascendió a la prensa y que de seguro el presidente Fernández hubiese reprochado y destituido a Melanio mucho antes, fue una de las tantas acciones que provocaron que sea percibido como el peor secretario de Educación.

Como Henry, un profesional y peledeista excepcional, fueron las personas maltratadas, entre los que está Pedro Eduardo, Juan Guzmán, José Genao, entre otras.

La ministra de Educación, Josefina Pimentel, debe corregir los entuertos e integrar sin demora a todos aquellos que tienen mucho aportar a favor de la educación en diferentes áreas. No debe permitir ser suplantada ni que se suba los humos a la cabeza, como le sucedió a su antecesor. Creo que sería saludable que alguien llame a Henry (809-401-8353).

No es un secreto que la educación dominicana está en crisis y se requieren medidas urgentes para revertir esta lamentable realidad. Los principales males del sistema educativo tradicionalmente han sido por falta de gerencia y ausencia de estrategia que integre a distintos actores.

Los resultados e indicadores revelan que las cosas no marchan bien en educación, lo que ha molestado y mantiene inconforme al presidente Leonel Fernández. Los datos sobre los Objetivos de Milenio y el Informe Attalí, presentado por el Gobierno son claros.

Es hora de empezar ya, impulsando mayor apertura y cambios. El tiempo se está agotando y los problemas persisten. Ojalá que la ministra comprenda esto antes que sea demasiado tarde y sólo quede espacio para lágrimas y lamentos, que no conducen a ningún lugar. (Continuará en un próximo artículo).

2011-04-29 14:56:46