LA HABANA, 20 may (Xinhua) .- Los cubanos desarrollarán mañana sábado y el domingo el ejercicio Meteoro, a través del cual cada año evalúan la preparación del país para enfrentar fenómenos climatológicos y eventuales problemas sanitarios.
Esta práctica busca fortalecer las condiciones para reducir las afectaciones y evitar en lo posible la vulnerabilidad y las pérdidas humanas y materiales causadas por huracanes, sequía, sismos y otras catástrofes, y por daños causados por el hombre.
En el ejercicio Meteoro participaran los órganos y grupos de trabajo del Consejo de Defensa Nacional, sus estructuras de dirección y mando a todos los niveles, así como unidades e instituciones militares de las Fuerzas Armas Revolucionarias y del Ministerio del Interior.
La movilización precede a la temporada ciclónica en Cuba que comenzará el 1 de junio y concluirá el 30 de noviembre, en aras de comprobar que la nación esté lista para poner en práctica, en caso de ser necesario, los planes para minimizar los daños por desastres.
El programa anunciado por el Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil (DC) para el domingo estará dedicado a incrementar la capacitación de la población y su percepción de riesgo.
El ejercicio Meteoro comenzó en 1986 como parte del Sistema de medidas de la DC.
Este incluye la movilización de instituciones científico-técnicas integradas a los Sistemas de Alerta Temprana, los Centros de Dirección de los Consejos de Defensa para Casos de Catástrofes, los medios de comunicación y de difusión masiva y las organizaciones de masas que aglutinan a la mayoría de la población.
La aplicación de este ejercicio ha permitido diminuir las muertes y los daños materiales, además de preparar a la gente para iniciar de inmediato la recuperación tras el paso de los meteoros.
En más de una ocasión, agencias especializadas de las Naciones Unidas y otros organismos internacionales han elogiado la labor de Cuba en prevención de desastres y consideran a la isla como un paradigma en el enfrentamiento a contingencias hidrometeorológicas.
En previsión de cualquier desastre, el ensayo medirá el grado organizativo de los cubanos ante situaciones extremas.
El ejercicio comprobará la rapidez del aviso y orientación a la población, con énfasis en la protección de las personas que residen en zonas costeras y otras áreas de riesgo.
Los participantes se entrenarán para desmontar estructuras de molinos de viento y maquinarias de riego y en el traslado y protección de los alimentos, equipos y producciones, entre otras tareas, para proteger, en lo posible, los bienes de la nación.
Una de las temporadas ciclónicas más intensas de los últimos 50 años en Cuba fue la de 2008, cuando la isla sufrió tres devastadores huracanes, «Gustav», «Ike» y «Paloma», que causaron pérdidas materiales por unos 10.000 millones de dólares.
2011-05-20 21:46:13