Justicia y Derecho

Interesante email

Recibí ayer un interesante mensaje por correo electrónico que voy a compartir con mis lectores. Me lo envía desde el exterior Margarito C. De León, quien se identifica como uno de mis asiduos lectores. Léanlo: «Saludos. Soy asiduo seguidor del diario digital que dirige nuestro común amigo Eulalio Almonte Rubiera; leo tus artículos, con particular interés tu Top Secret, que la mayoría de las veces trae valiosas informaciones, que otros comunicadores deciden callar. Más sin embargo, de manera inusitada, he notado que le has dedicado parte de tu valioso tiempo a reseñar un supuesto o real comportamiento inapropiado del Lic. Luis Abinader. Supongamos que sea cierta tu apreciación, pero te confío que mueve a suspicacias que lo hagas con tanta vehemencia. ¿Qué persigues con esto? ¿Ayudarlo de buena fe para que cambie su proceder en favor y beneficio de su propia imagen? Considero que si esta fuera tu preocupación, te juntarías con él y le hicieras las recomendaciones de lugar, en consonancia con la etimología de tu dirección electrónica creaimagen. Me resisto a creer que tu insistencia obedezca a un encargo de alguien tratando de denigrar a uno de los lideres emergentes del Partido Revolucionario Dominicano y que con su honestidad y sencillez aporta credibilidad a la actividad política nacional, y sobretodo a la democracia dominicana. No me anima polemizar contigo sobre el particular; aunque no somos amigos, tenemos muchos amigos comunes, quienes facilitarían un encuentro entre nosotros, para dejar resuelta cualquier diferencia, en caso que exista, con Luis Abinader. Lamentablemente estoy residiendo fuera del país. No obstante, la vía electrónica achica las distancias y podemos comunicarnos fluidamente. Ojalá esta nota sea tomada como buena y válida, para lograr el entendimiento entre personas que transitamos paralelamente el mismo camino. Abrazos?. Le aclaro que mi intención ha sido sólo advertir a un político joven que considero de gran futuro, como Luis, que emule el ejemplo de humildad y sencillez de su padre, don José Rafael Abinader, advertencia impregnada de la mejor buena fe y las más sanas intenciones. ¡Ah!, conmigo no funcionan los encargos para denigrar a nadie?

creaimagen.sa@gmail.com

2011-05-27 03:18:46