Economia

Recesión o no, la crisis golpea a los sudfloridanos

Recesión o no, la crisis golpea a los sudfloridanos

CANDANCE WEST / MIAMI HERALD STAFF



Cerca de 120,000 sudfloridanos estaban desempleados en enero, un aumento de casi 20 por ciento sobre el año anterior.



Chuck y Leslie Starr no necesitan que un economista les diga si estamos en una recesión.



La pareja de Pompano Beach la puede sentir en los precios que paga por la gasolina, las cuentas más grandes de todo, desde el seguro de propiedad hasta la electricidad. Lo pueden ver en el número cada vez más reducido de horas extra de trabajo para Chuck, que es maestro carpintero, y las batallas financieras que libran sus amigos y colegas.



«Estamos sobreviviendo precariamente y tenemos suerte de estar aquí, en casa», dijo Chuck. «Tengo amigos que trabajan que están perdiendo sus casas».



Por meses, los economistas creyeron que ni el sur de la Florida, ni la nación estaría entrando en una recesión próximamente. Pero en estas últimas semanas esas predicciones optimistas han chocado con nuevas estadísticas que muestran precios récord para el petróleo y la pérdida de empleos en medio de una crisis cada vez mayor de bienes raíces. Los expertos comenzaron a aceptar lo que familias como los Starr sabían desde hacía tiempo: los tiempos son difíciles.



Considere esto:



* Cerca de 120,000 sudfloridanos estaban desempleados en enero, un aumento de casi 20 por ciento sobre el año anterior.



* Los precios de la gasolina en el sur de la Florida están llegando a $3.50 por galón, casi un aumento de $1 por esta misma época el año pasado.



* Cerca de 7,500 casas fueron reposeídas en los condados de Miami-Dade y Broward en febrero, un asombroso aumento de 150 por ciento sobre el mismo mes en el 2007.



«La respuesta más directa es, ‘sí, estamos en una recesión’ », dijo Mark Vitner, un economista de Wachovia que hasta el mes pasado estuvo diciendo que la nación podría evitarse tal crisis.



Ahora, Vitner dice: «Hemos dicho que esperamos que los declives sobre bases del Producto Nacional Bruto (PNB) no serán muy fuertes. Pero desde la perspectiva de la persona común, ese declive es mucho peor de lo que las cifras del PNB muestran».



La razón: el aumento en los ingresos personales es bastante lento y los precios cada vez más altos del combustible están elevando los costos no sólo de la gasolina sino de todo lo que se transporta por camión hasta su tienda local.



El resultado: «Los consumidores están gastando una proporción récord más grande de sus ingresos en necesidades», dijo Vitner.



De acuerdo con los cálculos de Wachovia, los consumidores están gastando un récord del 57 por ciento de su dinero solamente en necesidades, agregó Vitner.



Pero eso sólo es un promedio. Los que ganan sueldos por debajo del promedio sufren especialmente más porque sus ingresos generalmente apenas si les permiten un margen de error, o sea, de sobregasto. Una enfermedad inesperada, o incluso el reciente aumento en los precios del consumidor pueden significar la diferencia entre sobrevivir una crisis o no.



Cloreta Morgan, ayudante de enfermera, ve la recesión en el precio cada vez más alto de los alimentos, por ejemplo, los huevos, que se han disparado de 69 centavos a $2 la docena en estos últimos meses.



Debido al alto precio de la gasolina, Morgan dice que algunos están limitando sus viajes al trabajo y otros lugares.



Los viajes al supermercado o la iglesia se están manteniendo en un mínimo.



«La gente no está saliendo ahora por el precio de la gasolina», dijo Morgan, que vive en West Park y trabaja en Miami.



De hecho, la inflación en los productos de consumo en el sur de la Florida llegó a 5.3 por ciento en febrero, comparado con 3 por ciento el año anterior.



Así que si los residentes ya detectaban una recesión en los precios de los huevos y los viajes cancelados, ¿por qué les tomó tanto tiempo a los economistas saberlo?



Sean Snaith, un economista de la Universidad del Centro de la Florida, dijo que aún no está seguro si estamos en una recesión, pero que eso puede que no importe tanto al empleado promedio.



«No importa si el crecimiento económico ha sido lamentablemente lento, o si la economía realmente se ha estado reduciendo, el sentimiento sobre la situación es el mismo», dijo Snaith.



«Para las familias y la gente, y para ti y para mí, este es el cuadro, y está bastante estancado», dijo. «No importa si estás inconsciente o en coma, de cualquier manera estás en una mala situación».



Hablando técnicamente, una recesión generalmente se define como dos trimestres consecutivos de reducción económica. Pero bajo este patrón, los economistas nunca pueden declarar definitivamente una recesión hasta que ésta no haya ocurrido.



No obstante, las autoridades han comenzado a ofrecer ayuda. Para estimular el tipo de gastos que podría ayudar a la economía, el Banco de la Reserva Federal ha recortado las tasas de interés seis veces desde septiembre y el Congreso decidió ofrecer reembolsos de impuestos esta primavera.



Mientras, Chuck y Leslie Starr están buscando formas de ahorrar dinero. Salieron de su piscina plástica, instalaron bombillos más eficientes en la casa y reemplazaron las luces exteriores con unidades activadas por energía solar.



Ahorraron $100 mensuales desconectando su servicio telefónico regular y han pensado en cancelar el servicio de internet en su casa de 1,250 pies cuadrados en Pompano Beach.



Chuck incluso está instalando una nueva puerta de entrada –que compró en venta por sólo $60– para reducir la cantidad de aire frío que se escapa de la casa.



Y Leslie, bibliotecaria de una escuela intermedia de Deerfield Beach, ha estado buscando un segundo empleo para después del de la escuela.



«Estamos apretados», dijo. «Seguimos recortando para economizar pero todo sigue subiendo. Nunca esperé ganar mucho dinero en la enseñanza pero esperaba vivir la vida de una clase media. No creo que eso sea mucho que esperar».



SCOTT ANDRON



The Miami Herald

2008-03-21 16:38:07