Economia

Primer Encuentro Regional para la Articulación de la Investigación en Seguridad Alimentaría y Nutricional en Centroamérica y Republica Dominicana

Participación del Ingeniero Agrónomo Manuel Emilio Calcaño Lantigua

Primer Encuentro Regional  para la Articulación de la Investigación en Seguridad Alimentaría y Nutricional en Centroamérica y Republica Dominicana



El Ingeniero Agrónomo Manuel Emilio Calcaño Lantigua, actual Decano de la Facultad de Ciencias Agronómicas y Veterinaria de la Universidad Autónoma de Santo DomingoUASD, representó al Magnifico Rector doctor Franklin García Fermín en el Primer Encuentro Regional Para la Articulación de la Investigación en Seguridad Alimentaría y Nutricional en Centroamérica.

Ciertamente la humanidad está compelida a seguir impulsando los estilos de desarrollo sostenible, y, sustentados, al tiempo que lucha por erradicar los modelos económicos que no han tomado en cuenta las futuras generaciones y que en estos momentos han conducido a la actual crisis alimentarías y sus consecuencias sociales.

Sin embargo, los ocho (8) países más ricos del planeta, con una población inferior al 5% del total mundial, generan el 84% de los gases invernadero, consumen el 55% de la energía producida y controlan el 70% de la transferencia de bienes y capitales, los 80 países más pobres, con un 53% de población producen apenas el 6% de los gases de invernadero y controlan el 5% de la transferencia de bienes y capitales.

No obstante los impactos negativos provocados a la naturaleza golpean con mucha fuerza a los países más pobres, para quienes las crisis y sustentación alimentarías se torna mucho más grave e inmanejable, por carecer de recursos financieros, tecnológicos y políticos para enfrentar los desafíos y superar los nuevos retos provocados por la crisis de los alimentos.

Los agentes del capitalismo global les han venido asignando a nuestros países y por tanto a Republica Dominicana, el rol de país productor de alimento y consolidaron del modelo Agro _ productor rentista el cual ha resultado socialmente injusto,  por su carácter distributivo y económicamente ineficiente, situación que aun no ha sido superado, a pesar de los esfuerzos que ha realizado para transformarlo el excelentísimo señor Presidente de la República doctor Loenel Fernández Reyna. 

Para gozar de seguridad alimentaría se requiere que una familia en todo momento, sea sujeto de una doble condición: disponibilidad y acceso fácil a través de un distribuidor cercano y, capacidad económica para adquirir los bienes en el mercado.

La primera depende de las redes de producción y comercialización interna y externa y la segunda, del nivel de ingreso del grupo familiar, este ultimo, debe cuantificarse en términos reales, es decir considerando la pérdida ocasionada por la inflación.

Hay seguridad alimentaría hogareña si el ingreso en toda la población, es decir, en todos sus estratos, es suficiente para adquirir los bienes necesarios para cubrir la canasta familiar y si estos están disponibles en el mercado.

En consecuencia, una política de seguridad alimentaría debe atacar tres fuentes simultáneamente: la disponibilidad oportuna de los alimentos, su calidad e inocuidad y la accesibilidad económica de estos.

El segundo círculo vicioso ocurre del lado de la oferta y tiene que ver con las expectativas inflacionarias que podrían estarse gestando en los productos y comercializadores internos. Expectativas que automáticamente se convierten en una estimación anticipada del incremento de costos de producción y comercializaciones, en un ambiente caracterizado por una demanda interna creciente, presionada por el aumento de la capacidad adquisitiva de los sectores mayoritarios de la población.  

                                                                                                                             

Estas expectativas inducen en los agentes que actúan en las cadenas de producción y comercialización, a migrar hacia la producción de otros productos alternos, no sometidos a la regulación de precios, tal como ocurre con la medicina en el mercado común y la que ofrece el Estado.

De manera que, se impone la búsqueda de mecanismo de desarrollo integrador de las políticas de producción-comercialización, con base a un análisis objetivo de la estructura costo y productividad de las cadenas agroalimentarias, que comprometen a todos los actores en la lucha contra el desabastecimiento.

En otro orden, pero en la parte agropecuario, preocupa la realidad actual que vive el campo dominicano por la pasividad que se observa, es necesario relanzar la política agropecuaria que pasemos de la teoría a la práctica que dejemos de sembrar en papeles y que hablemos de nueva sobre-producción y productividad sobre la base de cifras reales; actualmente se tiene las expectativas de que los mayores problemas, por los que atraviesa el campo y que han provocado que se haya perdido la mística en ese sector son: a) falta de planificación objetiva, b)improvisación y exceso de burocracia, c) clientelismo político y d) éxodo constante desde zonas rurales a urbanas, que nos imaginamos es el sendero que caminan también los productores de nuestros países hermanos.  

La visión de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, a través de su Facultad  de Ciencias Agronómicas y veterinaria promueve que junto al sector privado se den las condiciones para la creación de dispositivos y mecanismo de funcionamiento que posibiliten la vinculación efectiva entre ciencias, tecnología, producción, mercado y a partir de ello poner en marcha proyectos y programas cuya solidez, concordancia y eficacia propendan de la participación activa de todos los sectores comprometidos a de la nación.

Podríamos resumir en siente (7) las iniciativas que presenta la Universidad:       1- Proyecto de propagación masiva (Biotecnología) en la ciudad de la Vega, para la producción de diez millones de plantas al año.

 2- Proyecto de Plasticultura, o modelos de producción de cultivos para zonas intertropicales calidas (Producción bajo ambiente controlado).

                                                                                          

3- Capitación a agricultores en el modelo del numeral dos, organizando y capacitando grupos campesinos que abarcarían la zona Este del país hasta el Suroeste, en una primera etapa.

4- Creación de un Sistema de Información para la ayuda al Control Biológico.

5- Revisión y fortalecimiento total de la curricula de nuestros egresados adaptándola a las necesidades de las demandas y a los nuevos tiempos.

6- Acercamiento, con participación activa, a los programas oficiales del sector agropecuario, Investigación y Producción de este sector en los distintos rubros de importancia nacional como internacional.

7- Fortalecimiento y ampliación de nuestra industria lácteas, en la `producción de Yogurt, queso, mantequilla, entre otros; generando cursos que viabilicen capacitaciones que ayuden a mejorar la calidad en la elaboración de estos productos.   

Dirección de Comunicación de Agro_Vet.

¡Hasta la próxima entrega, si Dios, yo y usted quieren!

2008-11-05 14:12:18