La República Dominicana requiere aumentar los recursos financieros para desastres y reducir pérdidas a través de la prevención y la mitigación de desastres, según consideró Casandra Rogers, funcionaria del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con 20 años de experiencia en Gestión de Riesgo.
Rogers presentó su informe sobre ?Los Indicadores de Riesgo y de la Gestión del Riesgo de Desastres?, en el Seminario ?Integración de la Gestión de Riesgo a Desastres en la Planificación e Inversión Pública?, celebrado en el Hotel Hilton de Santo Domingo, los días 26 y 27 de mayo.
Este seminario fue impartido por la Secretaría de Estado de Economía, Planificación y Desarrollo (SEEPyD), con el financiamiento de la Unión Europea y con el apoyo técnico del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PNUD) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Rogers explicó que el motivo de los indicadores tiene su fundamento en los compromisos del BID por mejorar la gestión integral de riesgo. Estos indicadores son de déficit por desastre, los desastres locales, la vulnerabilidad prevaleciente y la gestión de riesgo.
Indicó que el BID ha evaluado 14 países en América Latina, incluyendo a República Dominicana. Otros tres países se encuentran en proceso de evaluación. Los objetivos del Programa de Indicadores es representar el riesgo y la gestión de riesgo a escala nacional, permitiendo la identificación de aspectos esenciales que lo caracterizan desde una perspectiva económica y social, así como también, valorar el desempeño de la gestión en los diferentes países estudiados.
Ello facilita a quienes toman las decisiones a nivel nacional acceso a información relevante sobre el riesgo y la gestión, que les permite identificar y proponer políticas y acciones efectivas, señaló la funcionaria.
Los índices de Gestión de Riesgo tienen cuatro vertientes: la identificación del riesgo, la reducción del riesgo, el manejo de desastres y la transferencia del riesgo, explicó.
El Índice de Gestión de Riesgo valora el nivel de desempeño del país en gestión de riesgos, teniendo en cuenta su organización, desarrollo y acción institucional para reducir la vulnerabilidad, reducir las pérdidas ante los fenómenos peligrosos, prepararse para responder en caso de crisis y de recuperarse con eficiencia.
En el seminario fueron expuestas las experiencias de varios países latinoamericanos y fueron analizados temas relacionados a la gestión de riesgo por parte de funcionarios de la comunidad internacional.
En su exposición, el director del Área de Inversiones Públicas de Costa Rica, Luís Fallas Calderón, indicó que los Sistemas de Inversión Pública tienen tres componentes: los planes de desarrollo, la inversión y manejo de presupuesto.
Destacó la importancia del tema de las inversiones públicas señalando que cuando las mismas no tienen rentabilidad se convierten en un impuesto para la sociedad, que es quien paga esos proyectos.
El funcionario costarricense explicó que en su país se lleva a cabo un plan de hacer conciente al Equipo de la Unidad de Inversiones Públicas en el tema de gestión de riesgo a desastres.
Otra experiencia presentada en el seminario fue la de Colombia, por Fernando Ramírez, funcionario del Banco Mundial, en la ponencia ?Programa de Vulnerabilidad física, el caso de Bogotá, Colombia?. En su intervención explicó los tipos de riesgos existentes en esa ciudad Sur Americana.
Indicó que al margen de las situaciones que tradicionalmente se consideran catastróficas, como son las inundaciones por lluvias torrenciales, huracanes, terremotos, deslizamientos de terreno, los estudios en Colombia también consideran en la gestión por desastre escenarios de la modernidad que implican riesgo, como son los altos conglomerados y la congestión en las vías de comunicación.
Explicó que en Bogotá la condición física de las escuelas públicas forma parte de sus planes de Gestión de Riesgo. En tal sentido, ha sido implementada una política de reedificación, modificación y adaptación de planteles para elevar la calidad de vida de su estudiantado.
Presentó también el problema de barrios que fueron construidos en terrenos inseguros. Hoy en día esos sectores están recuperados y hay una estrategia para que no vuelvan a ser ocupados, dijo.
También del Banco Mundial expuso Joaquín Toro, sobre la ?Experiencia con pequeños municipios y comunidades?. Habló de la participación de las comunidades en el desarrollo de los proyectos de gestión de riesgo.
En tal sentido, dijo que se espera que la comunidad asuma responsabilidades, lo cual genera la apropiación de su comunidad y de su futuro, pero indicó que ésta debe recibir el apoyo necesario.
Explicó el proceso de trabajo que puede seguirse para la integración de las autoridades con las comunidades en el proceso de solución del riesgo.
Señaló que el objetivo final es lograr un compromiso de todas las partes y que el mismo tenga continuidad en materia de prevención.
El funcionario del Banco Mundial planteó que una de las dificultades que se presentan en este tipo de trabajo es el de mantener a la comunidad motivada; para lo cual es necesario, advirtió, determinar qué es lo que los motiva.
Dijo que las acciones son importantes no sólo para la solución de grandes calamidades, sino que también en la prevención de muchas áreas en donde por ejemplo, la limpieza personal, el manejo de la basura, y otras medidas cotidianas tienen importancia.
En el evento expusieron también Carlos Rodríguez Otero, Investigador del Instituto de Planificación Física, experto en Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente de Cuba y los dominicanos Rosa Gilda Vélez, Directora de la Unidad de Desarrollo Económico y Social de la SEEPyD y Alejandro Mercedes, de la Subsecretaría de Planificación de la SEEPyD.
2009-05-29 16:50:20