Tiene razón el Secretario de Hacienda en cuanto a que muchos sectores de la nación sufren del complejo de Guacanagarix consistente a la dependencia y rendición de pleitesía a lo extranjero.
Lo que no entendemos es por que el Gobierno, que ha cultivado y utilizado hasta la saciedad el financiamiento y endeudamiento, externo e interno, hasta convertirlo en una rutina para financiar sus déficits; desecha una fuente de financiamiento del que es copropietario por lo que puede ofrecerle tasas mas bajas de interés que la que le suelen ofrecer otros financiadores.
Sobre todo un gobierno que en su presupuesto para el 2009 hizo que se le aprobara, para equilibrarlo, financiamientos por la suma de 31 000 millones de RD$ a tasas de interés de hasta el 25%; mas 2400 millones de US$ con fuentes internacionales no todas precisadas.
Recuérdese al efecto que el FMI es un organismo internacional del sistema de las Naciones Unidas y que el gobierno dominicano es accionista mediante acciones que posee en el mismo, denominadas Derechos Especiales de Giro (DEG).
Y que este organismo acaba de recibir la encomienda del grupo de las 20 economías mas grandes del mundo (G20), de establecer ventanillas especiales para encarar la crisis económica vigente.
Recuérdese además que el presente gobierno vive sufragando sus déficits, interno y externo, fiscal y de balanza de pagos, con financiamiento ? endeudamiento. Para refrescar la memoria, citamos los siguientes datos:
? A mayo del presente año el gobierno adeuda unos 48 000 millones de pesos a la banca múltiple dominicana, incrementándose a un ritmo de 1 600 millones de RD$ mensuales si lo comparamos con el nivel existente en mayo del 2008. Este endeudamiento con la banca comercial, además de resultar sumamente costoso, es tremendamente riesgoso como se demostró en la crisis nacional del 2003 y en la presente internacional.
? La deuda interna, que incluye éstas y otras acreencias, en US$, es hoy 4 veces mas elevada que en el 2006.
? La deuda pública total se incrementó durante el año 2008 a un ritmo aproximado de 15 millones de dólares por cada día laborable, centrada principalmente en el endeudamiento interno ya que la externa ha crecido mucho mas lentamente
En éste sentido se aplica la admonición del Prof. Juan Bosch relativo a la arritmia histórica que suele vivir el país, pues seguimos contrario a la tendencia predominante en el mundo económico y financiero. Mientras en el contexto de la crisis vigente se procura el financiamiento externo para mitigarla, ejemplo de lo cual es la reciente visita del Secretario de Tesoro norteamericano a China en búsqueda de recursos frescos, los dominicanos rechazamos financiamiento externo procedente de los organismos que fundamos y pertenecemos, para recurrir al endeudamiento interno o al externo privado.
Con relación al déficit externo, de la balanza de pagos, son frecuentes las declaraciones de funcionarios intentando calmar las inquietudes nacionales originadas por los altos precios del petróleo y la caída de los ingresos en divisas – exportaciones, remesas y turismo – mediante la esperanza que vamos a obtener altos niveles de inversión extranjera. Cualquiera pudiera preguntarse si es posible atraer capitales extranjeros en momentos como los que se viven sin la validación del FMI, sobre todo después de recibir el endoso del G.20.
Y con relación a la exigencia de condicionalidades que ejercería el FMI sobre RD, conviene recordar que éstas exigencias como quiera serán reclamadas puesto que el país está sometido a un acuerdo de vigilancia por haber sobrepasado la cuota de préstamos procedentes del FMI en función de los DEG invertidos por la nación. Así consta en la declaración del FMI luego de la última revisión efectuada al país efectuada a principios de año.
A manera de conclusión, y para evitar confusiones con relación a nuestras posiciones anteriores, consideramos que lo mejor sería que el país no tuviera que contar con endeudamientos. Pero ante un gobierno que vive financiando sus déficits con préstamos, lo mejor sería que éstos procedieran de las fuentes mas baratas posibles y de organismos multilaterales de gobiernos entre los cuales nos encontramos; en lugar de procurar préstamos de fuentes privadas a altas tasas de interés y susceptibles de prestarse a cuestionamientos éticos y prudenciales.
2009-06-08 19:57:50