Economia

En mercado de la Duarte Gran abastecimiento de productos agrícolas

Santo Domingo RD 30 octubre.- Antes de rayar el alba, los pies presurosos de miles de personas se dirigen hacia el Mercado de la Duarte, ese lugar donde encuentran el sustento de todos los días y que se ha convertido en el punto neurálgico para el intercambio de los alimentos que llegan diariamente a millones de dominicanos.

La abundancia es evidente y desborda la capacidad de unas instalaciones que fueron construidas hace ya 39 años.

Desde las tres regiones del interior del país parten cada madrugada los camiones cargados de los alimentos que los habitantes de Santo Domingo esperan ávidos para consumir. La fila de vehículos cargados de alimentos se pierde en el horizonte y el bullicio, hedor y desorden roban, en ocasiones, la atención de la frescura y belleza de los productos.

Luis Taveras, presidente de la Federación de Comerciantes del Mercado Nuevo comenta que en 2001 se realizó el último censo de esos comerciantes que diariamente se dan cita en el mercado. En ese momento se contaron poco más de 20,000 personas que intervienen en el comercio, «incluyendo a todos los que realizan cualquier actividad dentro de este mercado: el señor que vende café, la señora que vende la fritura, los que brindan servicios».

La mayoría de los productos agropecuarios que se venden en el mercado provienen del Cibao. Pero las regiones sureste y suroeste desempeñan un papel importante en la producción de cítricos y plátanos. «El mercado no descasa; está abierto las 24 horas, especialmente el área de legumbres y vegetales».

Existen cuatro asociaciones que agrupan a todos los mercaderes del Mercados Nuevo. Dentro de ella se encuentran, a su vez, otras subasociaciones que definen a cada grupo de comerciantes por sus particularidades más específicas.

Una de esas es la que agrupa a los comerciantes del área de legumbres y vegetales, que también preside el señor Taveras. Ésta se llama Unión de Vendedores del Mercado Nuevo. Se compone por mayoristas, plataneros, vendedores de coco, china (naranja) entre otras asociaciones.

Las demás asociaciones son las que reúnen a los comerciantes de provisiones, productos cárnicos y los vendedores de huevos. Todas ellas componen la Federación de Comerciantes del Mercado Nuevo.

Este es un mercado que tiene la dualidad de vender mercancías en grandes cantidades (al por mayor) y de vender productos a menores escala a comerciantes más pequeños o consumidores finales.

En el momento en que se realizó el censo, la capacidad de albergar a todos los vendedores ya había sido superada. Desde la avenida Máximo Gómez se pueden observar los comerciantes que cada mañana ocupan el Paseo de los Reyes Católicos, hasta alcanzar la avenida Duarte, donde se encuentran las instalaciones oficiales del mercado.

Todas las calles cercanas al mercado acogen a cientos de vendedores y establecimientos que se dedican al expendio diario de alimentos. Algunas de ellas son la avenida de los Mártires, la calle San Juan o 38. «Esto se debe a que el mercado ha desbordado su capacidad desde hace muchos años. Todo el que quiere vine a vender. El ayuntamiento ha perdido el control de esto».

Las calles aledañas han sido bautizadas como pabellones de acopio. Algunos ejemplos son el Paseo de los Reyes Católicos, donde se reciben los plátanos y tubérculos, en la calle San Juan de la Maguana están los cítricos, en la avenida Duarte, se encuentran los comerciantes de piña; en la avenida de los Mártires están los vendedores de melones y sandías. El descuido es más que evidente en esas áreas, donde el ayuntamiento no puede ejercer casi ningún tipo de control.

Taveras arroja algunas estimaciones conservadoras de que el número de personas que se dedican a vender en el mercado ha aumentado entre un 20 o 30% durante los últimos 11 años. Según Él, este crecimiento no ha sido mayor debido a las precarias condiciones que imperan en el lugar, las cuales han limitado la afluencia de la gente que residen en áreas cercanas del mercado. «Por consiguiente, la actividad comercial ya no tiene ese crecimiento vertiginoso»

Se queja de que la Alcaldía del Distrito no tiene la voluntad suficiente para arreglar por completo las condiciones de este lugar.

Un centro de acopio de alimentos visitado por todas las clases sociales

Su ubicación temprana en la cadena de distribución hace que los productos agropecuarios del Mercado de la avenida Duarte se vendan a precios muy bajos en comparación con los demás lugares de expendio de Santo Domingo.

María Peña es de quienes comparten esa idea, pues todos los días camina desde su casa en el sector de Capotillo para comprar la comida que ha de consumir. A sus 65 años y sin esposo ni hijos, María se dedica a lavar ropa para ganarse la vida y aunque su paga no es mucha, ella ve en el mercado un refugio a los altos precios de otros lugares.

Según el presidente de la federación que reúne a los comerciantes, Luis Taveras, este es el mercado más importante del país , debido a la cantidad de alimentos que allí se comercializan. Gran parte de la producción nacional se distribuyen dentro de las paredes del mercado, y si no encuentran espacio, los comerciantes se apoderan de los alrededores.

Para él, entre el 60 y 70% de la población de la región metropolitana se alimenta gracias a los alimentos que allí obtienen. «Tenemos el caso de los supermercados y los hoteles de la costa este, compran sus productos aquí. Ellos comienzan a cargarse a las seis de la tarde y terminan a eso de las cuatro de la mañana».

Taveras explica que la instalación de otro tipo de negocios que no se encuentran ligados a la venta de comestibles evidencia la falta de control administrativo del mercado. No son tantos negocios, pero hay.

Los precios dentro del mercado son sustancialmente bajos en comparación con otros lugares de expendio, ya que el Mercado Nuevo recibe los productos sin mucha intermediación. «Aquí es donde realmente se aplica la ley de la oferta y la demanda. Si los productos están escasos, van a subir, pero si hay abundancia de productos, aquí no espacio para la especulación».

Según Taveras, RD$100 son suficientes para comprar la ración de frutas y vegetales de una familia para varios días.

Al mercado acuden personas que no tienen recursos para comprar y logran recoger artículos que, aunque no son de la más alta calidad, se encuentran en buenas condiciones. Muchas veces los recogen del suelo y otras lo piden a cualquier comerciante.

Según la representante en el país del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Valerie Julliand, los niveles de desnutrición en República Dominicana se redujeron en cerca de un 15% durante los últimos 20 años, al pasar de 30% a 14.6% de la población.

Esto pone al país en mejores perspectivas para poder alcanzar el objetivo del milenio concerniente a la reducción de la pobreza a todos sus niveles, incluyendo el hambre y la desnutrición.

En 2005, el representante local de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) dijo que el 25% de población dominicana presentaba problemas de desnutrición. En ese momento, Antonio Morales insistió en que la sociedad debía trabajar unidad para hacer frente a la situación.

En ese sentido, el Despacho de la Primera Dama inauguró en junio de 2011 un centro de nutrición en Santo Domingo Norte, con el fin de dar asistencia asistencia a las madres cuyos niños presenten problemas de desnutrición.

Este centro fue construido a un costo RD$19.6 millones.

2012-10-30 12:45:19