Por Rut N. Tellado Domenech / rtellado@elnuevodia.com
Para que la economía recesionaria de Puerto Rico pueda afrontar con éxito el propuesto aumento del salario mínimo federal, expertos coincidieron en que es necesario elaborar una estrategia multisectorial dirigida a hacer del país uno más productivo y competitivo.
Esto porque un aumento de $7.25 a $9 por hora, como el que propuso el presidente estadounidense Barack Obama, representaría un alza de un 24% en los ingresos de miles de trabajadores en la Isla. Para un empleado a tiempo completo, ese aumento equivale a ganar $3,640 más al año, lo que podría lucir como un alivio económico.
Pero no todos los patronos están en posición de asumir el alza en el salario mínimo, de acuerdo con el economista Gustavo Vélez.
«Para Puerto Rico, en el actual contexto de una economía que continúa en recesión, los patronos sentirían un impacto en sus costos de nómina de un 24%. Eso tendría un efecto detrimental en la gran mayoría de las empresas, particularmente en las pequeñas y medianas», sostuvo el experto. «Algunas empresas pudieran retener algo de ese costo para poder competir, pero las que no lo puedan hacer lo van a pasar hacia el frente, aumentando el precio de sus productos y servicios, lo que provocaría más inflación».
El presidente de la Asociación de Productos de Puerto Rico, Manuel Cidre, coincidió con Vélez en que «cuando aumentas los salarios, pero compensas subiendo precios, el aumento es nulo. Por eso es importante embarcarnos en un proyecto de eficiencia y productividad para que, cuando los salarios suban, el costo de vida no suba igual, el sobrante que le quede al empleado sea mayor y pueda utilizar eso para el ahorro».
A juicio de Cidre, en ese proyecto deben unirse los sindicatos, el sector privado y el Gobierno «para enfrascarnos en una estrategia para ser más eficientes, más productivos e identificar costos que se puedan eliminar, con el despido de empleados como la última opción».
Vélez llamó «reforma laboral» al esfuerzo que debe hacerse para preparar a la Isla para el impacto del alza en el salario mínimo federal que, de materializarse, entraría en vigor en el 2015. Dicha reforma debe incluir la revisión de todas las leyes laborales del país para darle flexibilidad al mercado laboral y fomentar la productividad.
Como parte de los preparativos, el secretario del Trabajo, Vance Thomas, señaló que «cada uno de los jefes de agencia debemos revisar el presupuesto de nuestras agencias, ver cuántos empleados ganan menos del nuevo salario mínimo, calcular cuánto costaría llevarlos a esa cantidad y hacer ajustes».
Thomas resaltó que a la propuesta de Obama podría cambiar, pues aún le falta pasar por el cedazo del Congreso. Mientras, «hay que contar con la oficina de Puerto Rico en Washington (PRFAA, por sus siglas en inglés) y con el comisionado residente para que la situación particular de los puertorriqueños se tome en consideración durante el debate de la propuesta y en lo que finalmente se apruebe», apuntó.
Al respecto, Cidre sugirió «explicarle al Congreso que las características de Puerto Rico son diferentes (a las de Estados Unidos) y que se establezca, al igual que se ha hecho con otros estados, unas escalas de implementación atemperadas a la Isla». Es decir, que se podría abogar para que se implemente el alza de forma escalonada o que se haga excepciones con algunas industrias.
El economista Vélez fue más lejos al afirmar: «No se debería descartar en un momento dado revisar que Puerto Rico pueda ser eximido de la ley del salario mínimo federal, por las diferencias que hay entre el mercado laboral de Puerto Rico y el de Estados Unidos».
Sin embargo, el secretario del Trabajo indicó que la posibilidad de solicitar una dispensa para la aplicación del salario mínimo federal en la Isla «no ha salido a relucir». «No es algo que se haya planteado», reiteró.
Efecto en las uniones
Por su parte, los sindicatos ven con buenos ojos la iniciativa de Obama y se preparan para tomarla en cuenta a la hora de negociar convenios colectivos. «Tenemos cinco negociaciones que comienzan ahora y como parte de esas negociaciones habrá que tomar en consideración el nuevo salario mínimo y cómo aplicará a Puerto Rico», informó Federico Torres Montalvo, miembro del comité ejecutivo de la Central Puertorriqueña de Trabajadores.
Roberto Pagán, quien preside el Sindicato Puertorriqueño de Trabajadores, explicó que las escalas salariales de los convenios colectivos solo se verán afectadas si están por debajo del salario mínimo que se apruebe.
«Si hay algún convenio que establezca un sueldo de entrada por debajo de $9, sí habría un aumento automático. Para las escalas que están por encima de los $9, no habría un efecto directo», detalló.
La única excepción es si ya hay una disposición en el convenio que diga que, de aumentarse el salario mínimo, las otras escalas salariales aumentarán en esa misma proporción. «No es muy usual, pero se puede dar», dijo.
Según datos suministrados por el economista Vélez, el Informe de Composición Industrial del Segundo Trimestre del 2011 estima en 240,180 los trabajadores en Puerto Rico que ganan entre $7.25 y $9 por hora. Estos trabajadores conforman un 26% del total de personas empleadas en la Isla
2013-02-17 04:55:15