Bruselas, 16 feb (PL) Las alarmas de una recesión económica para la Eurozona siguen latentes hoy tras reportes que indican un enlentecimiento del crecimiento durante el 2018 y ante señales de estancamiento en los indicadores alemanes.
Con su registro más débil desde 2014, la Eurozona creció 1,4 por ciento al cierre del pasado año, seis décimas menos que en el periodo precedente.
De acuerdo con la Oficina Europea de Estadística (Eurostat), la expansión del Producto Interno Bruto (PIB) de la Zona Euro fue del 0,2 por ciento durante el cuarto trimestre de 2018 en relación al periodo precedente.
Medios especializados reseñan que ello es, en buena medida, reflejo del estancamiento de Alemania en el cuarto trimestre del año pasado.
Si bien no retrocedió, en el lapso de octubre a diciembre la locomotora teutona fue incapaz de moverse, pues según reveló la Oficina Federal de Estadística de esa nación, el crecimiento fue del 0 por ciento.
La parálisis del crecimiento de la mayor de las economías de todos los países que integran al euro durante los últimos tres meses de 2018 se sumó a la caída experimentada por ella durante el tercer trimestre del año estimado en un 0,2 por ciento.
Asimismo, pesa sobre los países del euro, la contracción del 0,2 por ciento reportada por la economía italiana entre octubre y diciembre y la expansión apenas perceptible de Francia en el mismo periodo con un 0,3 por ciento.
Durante el pasado año, diversos organismos alertaron acerca de los perjuicios que podría acarrear el aumento de medidas proteccionistas en el ámbito comercial por parte de Estados Unidos que, engarzado en un conflicto tarifario de grandes proporciones con China, repercute también en Europa.
Por otra parte, la incertidumbre asociada a la salida de Reino Unido de la Unión Europea que, a poco más de un mes de hacerse efectiva no posee un acuerdo claro, impregna de temor a los inversionistas del área de la moneda común.
No por gusto la Comisión Europea (CE) revisó en días recientes a la baja sus pronósticos de crecimiento para el conjunto de los países del euro que, con una disminución de seis décimas, se situaría al cierre de 2019 en 1,3 por ciento.
Resultantes de la coyuntura ya mencionada, la CE aludió a la ralentización en mercados emergentes y a un menor crecimiento del comercio global.
También, se desprenden alertas de reportes de Eurostat que reveló acerca de un retroceso en la producción industrial de la Eurozona en un 4,2 por ciento en diciembre pasado frente a idéntico mes del año anterior.
Recientemente, además del Banco Central Europeo que advirtió acerca de la reaparición de riesgos que atentarían contra el crecimiento económico de la Eurozona, la compañía IHS Markit comunicó sobre un aumento de la probabilidad de que el sector manufacturero del área de la moneda común entre en recesión.
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2019-02-16 12:21:10