Estados Unidos. 23 mayo (2:14 pm)._No pudo ser. Finalmente Donald Driver, el futbolista de los Green Bay Packers, es el nuevo dueño del ‘Mirror Ball Trophy’. El ganador del Superbowl XLV se ha convertido en el nuevo campeón de ‘Dancing with the Stars’, el concurso de Ballroom de la cadena ABC que tanto éxito de teleaudiencia ha tenido en los últimos meses. La cantante de ópera Katherine Jenkins y el actor cubano William Levy ocuparon el segundo y tercer lugar, respectivamente.
Durante diez semanas consecutivas los tres finalistas de esta décimo cuarta temporada han puesto coraje, esfuerzo, y han dedicado mucho tiempo de sus vidas profesionales a buscar la excelencia en la interpretación de sus bailes. Han tenido que superarse a sí mismos en una contienda que comenzó con doce concursantes y que según muchos expertos ha sido hasta ahora la mejor de todas la celebradas.
Esta vez decidió el televidente estadounidense pues lógicamente en número de votantes son mayoría. Donald Driver era el único concursante de éste país que quedaba en la final. Además, para quienes crean que su victoria no fue merecida es importante recordarles que fue Driver el participante que más mejoría demostró en el transcurso de todo el programa. Su excelente condición física y su espíritu competitivo lo impulsaron a pasar por encima de todos los obstáculos que se encontró en el camino y a conseguir dos puntuaciones perfectas, ambas en la fase decisiva del concurso. ¿Qué más puede pedir alguien que no había pisado nunca un escenario?
Otro dato a destacar es que Donald driver es un deportista de alta competición, una figura del más popular y masivo de los deportes en los Estados Unidos, el Futbol. De esta manera Driver hace buena la estadística de DWTS que revela que de cada dos ganadores, uno es un deportista. La misma suerte habían corrido en ediciones anteriores la gimnasta Shawn Johnson, el piloto de carreras Helio Castroneves ó la leyenda de la NFL Emmith Smith, por sólo mencionar algunos ejemplos.
Driver definió su triunfo con una frase muy explícita: ‘He necesitado 13 temporadas para conseguir el Superbowl y sólo una para ganar ‘Dancing with the Stars’.
Y para los que piensan que ha sido un fracaso para William Levy sólo les diría que echen un vistazo unas semanas atrás. Cuando llegó a la ciudad de Los Angeles este joven fornido, esbelto y bien parecido, con mirada inocente y ganas de comerse el mundo, nadie apostaba a que podía llegar tan lejos. Y no sólo llegó sino que convenció. Desde que puso los pies por primera vez en el estudio de la ABC Levy nos ha estado conquistando poco a poco con su encanto, carisma y buen hacer. La pareja que formó con Cheryl Burke fue un modelo de lo que debe ser el respeto mutuo y la comunicación entre dos profesionales que luchan por un mismo objetivo.
Por eso, los que hablamos español en este planeta hoy estamos contentos, porque ha nacido una estrella. En poco tiempo William Levy ha pasado de ser un perfecto desconocido a convertirse en un prometedor talento que ‘amenaza’ con subirse a la cumbre en la meca del entretenimiento mundial. Y los que le hemos visto en DWTS sabemos que puede conseguirlo. Hace sólo unas horas Levy agradecía a todos con el siguiente tweet: «Gracias a Dios por esta hermosa experiencia, por mi hermosa familia y por el cariño de ustedes. No tengo palabras para decirles cuánto los quiero y lo mucho que les agradezco todo el apoyo que me han dado». Poco más se puede agregar.
Cheryl Burke, por segundo año consecutivo se queda a las puertas de ganar en el programa. Igual mención merece la bella cantante galesa Katherine Jenkins. La mezzo soprano supo ganarse al público norteamericano con su exquisitez y disciplina para bailar. Jenkins fue la concursante mejor valorada de toda la temporada y no estuvo nunca en peligro de ser eliminada. Indudablemente hizo méritos también para llevarse el cetro.
Es por ello que estoy con la opinión del juez Len Goodman cuando dijo en la gala de anoche que ‘entre los tres finalistas no hay perdedores, los tres son dignos ganadores’.
Por lo demás, la noche fue otra fiesta de la danza. Bailaron todos los participantes de la temporada junto a sus parejas profesionales. Actuaron Kelly Clarson y Cowboy Troy, pero el mejor momento de la noche y uno de los más emocionantes de la historia de este espacio televisivo vino de la mano y la voz de Gladys Knight. ‘Dancing with the Stars’ quiso rendir tributo a la Emperatriz del Soul, tratando de hacer recíproco el honor que le hizo la diva aceptando tomar parte en el elenco del mismo. Un magnífico colofón para otra entrega de un programa que ya no tiene nada que demostrar. Sólo que es una buena propuesta y un acierto de los productores de la ABC.JB
2012-05-23 18:10:24