El Medio de Comunicacion

Gente

Idolos de barro que nos embarran

Por Fernando A. De León

Nueva York.- A nuestro juicio, el que la casi totalidad del pueblo dominicano opine que a la cantante Martha Heredia se les fueron los humos a la cabeza, evidentemente indica que vivimos en plena masturbación, o por lo menos, no hemos madurado y todavía somos recurrentes a los «sueños húmedos», de la adolescencia.

El que la artista haya sido sorprendida llevando heroína en sus zapatillas, cuando iba abordar un vuelo hacia Nueva York; no es más que el resultado de una sociedad de complicidades, ligera, licenciosa; corrupta, desde la misma cúspide que dirige la cosa pública. Martha Heredia no es más que uno de los trastornos de la septicemia que flagela nuestro conglomerado.

Los dominicanos todos, antes de bien pincelar nuestras figuras públicas procedentes, sobre todo de esta urbe, sin ser mezquinos ante ciertas virtudes, debiéramos rastrear sobre cuál fue su pasado,quiénes les protegían y las circunstancias y ambiente en que giró su entorno. Claro que nos referimos a una minoría.

Así como la otrora American Idol, -a la que consideramos una víctima del sistema-, ha defraudado a la mayoría de los dominicanos; en el plano político, otros ídolos de barro nos han embarrado.

La diferencia es que en un país donde actúa una justicia amañada,el que una person al margen del oficialismo trafique con droga, constituye un delito remarcado. Pero no lo es cuando algunos políticos lesionan los intereses del puebo abiertamente, y que, no en pocas ocasiones incurran en colusión con narcotraficantes de gran estatura. O lo que es lo mismo, Heredia no es más que la prueba de que las autoridades, presuntamente, actúan contra el narcotráfico.

En consecuencia queremos dejar sentado que, independientemente del caso de esta joven mujer; los dominicanos debemos estar alertas ante toda figura prometedora, proveniente de Nueva York u otro punto del exterior, aún sea nuestra prole, que pretenda convencernos con ciertas habilidades, tanto en lo cultural como en lo político, que oculten ciertos retorcimientos conductuales.

Para nadie es un secreto que así como el caso de Heredia, otros personajes han retornado a República Dominicana, y le han hecho mucho daño no a su familia, sino a todo el país. En República Dominicana hay figuras insertas en la delincuencia ilustrada que, en el plano politico, han cometido todo tipo de tropelías.

Los dominicanos, debiéramo obviar nuestros aspavientos,deslumbramientos y parafernalias excesivas, ante personajes que poseen luces resplandecientes que, desde esta urbe u otra s latitudes, pretendan sorprendernos. Hay que desentrañar hasta la genética de estos ídolos de barro que pretenden embarrarnos a todos. Y, esto abarca desde lo simple del protagonista de un espectáculo de entretenimiento, hasta un politico que pretenda engatusarnos una vez más.

Para nadie es un secreto que así como el caso de Heredia, otros personajes han retornado a República Dominicana, y le han hecho mucho daño no a su familia, sino a todo el país. En República Dominicana hay figuras insertas en la delincuencia ilustrada que, en el plano politico, han cometido todo tipo de tropelías.

Los dominicanos, debiéramo obviar nuestros aspavientos,deslumbramientos y parafernalias excesivas, ante personajes que poseen luces resplandecientes que, desde esta urbe u otra s latitudes, pretendan sorprendernos. Hay que desentrañar hasta la genética de estos ídolos de barro que pretenden embarrarnos a todos. Y, esto abarca desde lo simple del protagonista de un espectáculo de entretenimiento, hasta un politico que pretenda engatusarnos una vez más.

El auto es periodista directivo del CDP en Nueva York, donde reside

2013-02-24 12:13:07