Con su proverbial y natural sabiduría, la gente del pueblo dice que «no hay peor ciego que el que no quiere ver». Es lo que acontece a lo interno del grupo de Miguel Vargas en el PRD, sobretodo en el ala fundamentalista que encabeza el economista ahora «estratega» Andy Dauhjare, abanderado de las posiciones más radicales en ese grupo ante la presente coyuntura, aún cuando el barco parece que ha comenzado a hacer agua y el capitán de la nave, como no se ha enterado de la anomalía en el cuarto de máquinas, mantiene su orden de que la embarcación siga adelante en medio del mar enfurecido. Ahora bien, como Andy en política no ha cosechado éxitos como cuando estaba en sus buenas al frente de la Fundación Economía y Desarrollo, ya que las de ahora son cuestiones que requieren de destrezas y manejos diferentes, Vargas tiene enfrente más de una crisis, adicional a la situación primaria, raíz de toda la tormenta. Los dirigentes que lo han seguido pero que antes que «miguelistas» son perredeístas, no están en disposición de lanzarse a la aventura de mantener posiciones radicales apretando tanto la tuerca que pueda correr la rosca, y como a diferencia de Dauhjare, la mayoría no tiene su futuro asegurado al margen de las posibilidades electorales de su partido, ahí están estas nuevas y feroces contradicciones internas. Es verdad que Miguel no es hombre de ser influenciado fácilmente, que se sabe es dueño y señor de sus decisiones, pero como en todo hay excepciones, la marcada influencia de Andy es considerada la fuerza motriz de las posiciones que muchos ven inflexibles y hasta fuera de prudencia adoptadas por el envipí. También, el camino de la marcha sin retorno tomado por importantes figuras del «miguelismo» que no comparten la estrategia del momento que ha asumido el grupo, es indicativo de lo fallido de la doctrina del barbado economista. El caso de Alfredo Pacheco es la más reciente arista de esa cadena de tropiezos. Seguiré sobre el tema?
El fo a Eligio
Concluyendo estas líneas, me llega un email del asistente de Eligio Jáquez, mi amigo Cañón, aclarándome que no hubo tal fo de Hipólito y los suyos para Eligio en el velatorio de Radhamés Rodríguez Valerio. Mañana publicaré íntegro su email. ¡Ah «compañeros».!
creaimagen.sa@gmail.com
2011-03-24 05:39:11