Por Félix Jacinto Bretón
Tony Rodríguez murió en La Vega
Así tan sencillamente, se muere la gente.
Cuando la parca toca las puertas inesperada y sorpresivamente de algún amigo o conocido, siempre acostumbro a recordar este poema de René del Risco Bermúdez, al que más tarde le puso música el maestro Jorge Taveras y popularizó con su voz de metralla nuestra Sonia Margarita Silvestre.
Pero…qué más se podría decir cuando uno se entera de repente que un amigo, que uno veía lleno de vida, de salud y de esperanzas, ha muerto.
Esto me acaba de pasar al enterarme del fallecimiento de Tony Rodríguez.
A Tony lo conocí, aunque no le llegué a tratar mucho personalmente, cuando me desempeñabas en las RRPP de la Alcaldía de Santiago en el pasado reciente.
Había pasado por allí porque quería contactar al síndico de entonces, José Enrique Sued.
Después, creo que en par de ocasiones volví a verlo, y otro par hablé con él por teléfono.
Este miércoles me acabo de enterar, por los medios digitales, que Tony falleció un hospital de Santo Domingo, donde había sido ingresado de urgencia después de ser tratado en el traumatológico Profesor Juan Bosch, de La Vega.
La noticia primeramente la leí en la versión digital de El Nacional y luego en otros portales. Luego escuché a German Dominici, en Hoy x Hoy por el Canal 25, confirmar esta muerte.
No me quedó más remedio que lamentar este deceso. Hasta un par de lágrimas vertí por Tony.
El concepto que tenía era que se trataba de un buen muchacho, de una excelente persona, de un excepcional ser humano. Simpático, humilde, sencillo.
Así era Tony. Le tenía mucho afecto, aunque me pasaba tiempo sin verlo o sin hablar con él, como ahora.
La noticia me sorprendió.
Dicen que le detectaron un cáncer y que, en apenas días, expiró.
Ya van varios los colegas comunicadores que la parca sorprende. Osiris García, que era otro amigo de la prensa, murió casi igual, en par de meses. Anselmo Silverio también murió de un fulminante ataque hace apenas semanas. La muerte sorprendió a Francisco Gerónimo, hace ya algunos años, y al amigo Alvarado.
Pero dicen que la vida debe de continuar.
Paz para los restos de Tony Rodríguez.
Así tan sencillamente, se muere la gente.
Adiós, amigo!!!
2011-04-03 00:45:08