Por Narciso Isa Conde
Leonel Fernández decidió no re-postularse a la Presidencia de la República, dando una previa señal de respaldo a su esposa Margarita Cedeño, porque empecinarse en hacerlo desataría una reacción contraria a todo lo largo y ancho del país de imprevisibles consecuencias.
El temor a una crisis de gobernabilidad lo frenó, después de haber intentado ganar terreno en esa dirección sin resultados favorables.
La figura histórica del retiro de Aníbal a punto de tomar a Roma por temor a su ?destrucción?, revela ese miedo y no otra cosa. Con esa referencia Leonel Fernández develó su íntima convicción junto al temor a sucumbir políticamente en caso de insistir hasta el final en ese riesgoso camino.
No son verdades ni su pretendida razón legal-constitucional ni su supuestamente arrollante popularidad en caso de haberse re-postulado. Su repliegue no es un gesto de desprendimiento político, sino el producto de una realidad nacional que se lo ha impedido.
A cambio ?derrotado en ese despropósito- el presidente Fernández y su equipo reeleccionista están haciendo un intento de controlar y/o condicionar la candidatura presidencial del PLD a través de la postulación de la denominada ?primera dama?, para cerrarle el paso a Danilo Medina o para obligarlo a pactar, garantizándoles impunidad adicional a la que se deriva de los amarrares impuestos en el sistema judicial y en la Cámara de Cuentas.
Narciso Isa Conde
Coordinador
9-4-2011 Santo Domingo
2011-04-10 04:09:33