El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol Privatizar la cultura

Por Manuel Hernández Villeta

La cultura en la República Dominicana va precedida del analfabetismo creciente de una parte mayoritaria de la población. Leer y escribir es una labor de privilegiados en el país. Comprar libros corresponde a una élite.

La mayoria de los dominicanos no se siente motivado a comprar libros, ni siquiera un libro mensual. Prefieren tomarse una ceveza, o jugarlo, antes que sentar plataforma de sus conocimientos generales.

Los únicos libros que se venden en el país a buen nivel son los de texto, y eso porque los estudiantes o sus padres están obligados a adquirirlos.

Hace muchos años, la primera lectura de los dominicanos que hoy frizan los 50 ó más años procedían de los paquitos, de las novelitas de vaquero, de las revistas como selecciones.

Allí muchos aprendieron a leer y buscar en los diccionarios para descifrar palabras leyendo las aventuras de Supermán, o de los vaqueros de Manuel Lafuente Estafanía.

Las chicas que buscaban a su principe azul con Corín Tellado, tambien tenían el primer ingrediente para seguir leyendo obras de mayor trascendencia, mejorar su ortografía y sentar bases de una por lo menos media cultura general.

La llegada del internet y de las redes de comunicación ofrece modernismo, pero a los dominicanos del montón, sobre todo a los jóvenes, los torna más brutos-

Sólo resta ver las redes sociales, donde las faltas ortográficas y los errores en general son lastimeros y dolorosos, para los que nos gusta leer y escribir.

Aún los periódicos diarios que se ofrecen gratis tienen una lectura restringida, porque una mayoría significativa de los que los toman en las tiendas, los utilizan para envolver cualquier cosa, y no pasan de los titulares.

En consecuencia, aquí hay un panorama cultura en penumbra donde lo más importante es trabajar, unir a sectores, y nunca pensar en la exclusión social, cultural o intelectual.

La Feria del Libro por años ha sido una esperanza de llevar la cultura a todos los dominicanos. Loable labor, pero todavia está lejos de cumplir ese cometido. La Feria puede estar institucionalizada en su celebración anual, pero no en su contacto real con el pueblo.

La Feria del Libro lograr atraer a cientos de miles de personas por los libros, pero tambien por la comida, por las transmisiones en vivo en televisión, por pasar el rato, porque en un país sin diversiones gratis, es el único y mejor sitio a donde coger en dos semanas.

El éxito de la Feria del Libro está en encontrarse situada en la ciudadela cultura que da a la Máximo Gómez. Ese es el gran corazón de la ciudad, por donde pasan desde el Metro a las rutas de guaguas y carros que sirven a todo Santo Domingo y el Distrito Nacional.

Inclusive, para el que viene desde el interior, de cualquier región sea del Sur, Este, Oeste, Norte, es punto obligatorio al pasar cerca de donde está la Plaza de la Cultura.

Cambiar el lugar donde se celebra la Feria del Libro y cobrar la entrada a las instalaciones donde se llevaría a cabo la exhibición, es un atentado a la vida de la cultura nacional.

Nos oponemos a que se cobre la entrada a la Feria del Libro, y que se traslade a un centro de convenciones de un grupo empresarial, porque ello sería privatizar la única actividad masiva cultura que tiene el pueblo dominicano.

A defender la cultura nacional, y rechazar cualquier intento de privatizarla.

2012-10-08 04:29:55