La intensa campaña montada a favor del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto para la Educación, tal como se encuentra establecido en la ley pero jamás se ha cumplido, arrojó sus frutos.
La presión fue tan sostenida que durante la campaña electoral los distintos candidatos suscribieron un documento comprometiéndose a que en caso de ganar las elecciones dedicarían ese cuatro por ciento al sector docente. Un gesto por demás innecesario y de simple valor moral., tratándose de un mandato de ley.
Pese a las graves dificultades que confrontan las finanzas públicas, muy superiores a cuanto se había estimado aún por los más recalcitrantes críticos del pasado gobierno, el presidente Danilo Medina da señales de que está en disposición de dar validez al compromiso público asumido.
El aumento de la partida de educación será muy significativo y tomando en cuenta la anunciada reducción del presupuesto para el próximo año, aún con los mayores ingresos que pueda captar el gobierno por vía de la inevitable Reforma Fiscal, para cumplirla será necesario reajustar otros rubros del presupuesto.
Ya el Consejo Nacional de Educación aprobó a unanimidad el Anteproyecto de presupuesto para la cartera docente para el próximo año. Este monta a 99 mil 648 millones de pesos, un incremento de más del 70 por ciento en relación a la disponibilidad de este año que es de 58 mil 524. La diferencia es abismal: nada menos que 41 mil 124 millones de pesos de más.
De esa suma el 65 por ciento será dedicada al gasto corriente, salarios e incentivos de maestros, personal administrativo y demás erogaciones operacionales, en tanto el restante 35 corresponderá a gasto de capital, es decir las inversiones necesarias sobre todo en infraestructura, principalmente edificación de nuevas aulas y reparación de las que están en mal estado. El programa de alimentación absorberá 5 mil 539 millones de pesos, beneficiando a un millón 443 mil 820 estudiantes.
Para nadie es secreto la baja calidad de la enseñanza en el país y conste que no es solo en el sector público. Más que sobre entendido que para elevar la misma, es preciso disponer de mayores recursos de los que hemos dedicado hasta el presente. El notable incremento del presupuesto docente para el próximo año servirá de base material para introducir los cambios que pide a gritos la docencia dominicana, a fin de lograr una educación de superior nivel.
Ahora bien. No es solo con mayor cantidad de dinero que vamos a solucionar la crisis educacional que en cada medición regional nos otorga el poco envidiable privilegio de quedar en último lugar.
Hay que saludar el cumplimiento del cuatro por ciento. Pero hay que hacerlo asumiendo un firme compromiso colectivo con la educación. Esto involucra directamente a las autoridades docentes propiciando los cambios requeridos por el sistema de enseñanza. Pero también a los maestros, los alumnos y sus padres a fin de no perder un solo día ni una sola hora de docencia. No más huelgas ni paros magisteriales. No más alumnos que alargan los feriados dejando de asistir a clases.
No más padres irresponsables que se desentienden de la educación de sus hijos y ni se molestan en saber si en sus mochilas llevan al aula libros, lápices y mascotas o cuchillos, puñales y punzones.
Debemos entender que el compromiso con una educación de calidad es de todos.Y solo cuando todos lo asumamos con responsabilidad es que podremos lograr esa meta, requisito indispensable para promover el progreso y el bienestar.
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EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
Lunes 15,10,12
2012-10-16 15:03:32