El Medio de Comunicacion

Opiniones

A Pleno Sol El Darío: ayer y hoy

Por Manuel Hernández Villeta

Los hospitales públicos son una antesala del infierno. Cuando se va a un centro de asistencia público se está dando el primer paso hacia el cementerio.

El abandono de los hospitales es una responsabilidad compartida. El Colegio Médico y el Ministerio de Salud Pública son indiferentes a lograr mejorías sustanciales y a la modernización de esas habitaciones para el tratamiento de enfermos.

En mi paso como reportero periodístico, en radio, periódicos y TV, me tocó en una etapa de casi diez años cubrir el área de la salud, y lo que vi y conocí a fondo hace 30 años, hoy sigue presente.

Recuerdo que trabajando para el periódico El Caribe cubrí varias huelgas indefinidas de la Asociación Médica Dominicana, hoy Colegio, y la situación del hospital Doctor Dario Contreras de entonces es prácticamente la misma de hoy.

Cuando el Presidente Danilo Medina dice que se sintió alarmado al ver más de 20 pacientes en una sucia habitación con un solo baño, recordé un reportaje que escribí hace casi tres decadas, donde destacaba que restos originados por las amputaciones eran tirados en un basurero que estaba en la parte tracera del Darío.

No solo eran pabellones de 20 camas, sino que había casi igual cantidad de pacientes tirados en el suelo, con una sabana blanca sucia por colchón, y las pesas para los politraumatizos eran de galones plásticos que habian contenido aceite.

Reconozco que el mal es de viejo, porque los hospitales se han hecho anticuados, y además, la poblacion, sobre todo la que no tiene seguros médicos, se duplicó en unos cuantos años.

En el Darío Contreras, es justo reconocerlo, trabajando con todas las dificiencias, se salvan miles de vida todos los años, de personas que han sufrido accidentes y son llevadas allí de emergencia. Ayer y hoy, hay médicos que lloran de impotencia, cuando no tienen yeso, les falta hilo o no aparece un clavo.

Le doy un reconomiento a la mayoria de los médicos de los hospitales públicos, por su esforzada tarea con los más necesitados de la población, pero hay que mejorar la relación galeno-paciente. La lucha por un reajuste salarial no debe ser el primer tema de la agenda de reivindicaciones profesionales.

No es el momento de buscar culpables, es el instante de qué el CMD y funcionarios trabajen juntos para mejorar la asistencia de los pacientes. Si se va a modernizar al Darío, también tiene que darse una mejor relación y entrega entre todos los que son participes en la sagrada tarea de salvar una vida humana.

2013-05-03 04:45:19