Opiniones

A Pleno Sol El hombre nuevo

Por Manuel Hernández Villeta

América Latina necesita a un hombre nuevo. Con nueva vida, nuevas ideas, nuevas esperanzas, nuevo terreno de lucha, de paz y de progreso. Sin ese renacer de las mujeres y los hombres de este continente, seguiremos postrados ante los poderosos.

Para tener esperanzas, es necesario nacer de nuevo. Una persona carcomida por la desesperanza y la falta de oportunidad está condenada a vivir en el fracaso. Pueden ser causas extrañas, del entorno, pero para vencerlas, deben dejarse a un lado los viejos temores.

Aunque usted no lo crea, el pensamiento, la filosofía del hombre nuevo, no es una nueva idea. Fue cultivada hace 21 siglos, fue parte del Sermón de la Montaña. Jesús Cristo la predica. Hay que nacer de nuevo para ser libre.

Ya estamos sobre la tierra, ya vivimos, pero, dice la Escritura, para nacer de nuevo hay que morir, hay que despojarse de prejuicios y piel añeja, para entrar a un nuevo mundo personal y colectivo.

La visita del papa Francisco a Cuba nos pone a reflexionar. La humanidad de hoy necesita concertación, entendimiento, hermandad, en caso contrario, de seguir la desunión y la explotación surgirá la violencia. La exclusión social es un camino que lleva al matadero, a la negacion de la libre existencia del ser humano.

El Papa está logrando lo que puede ser una nueva iglesia. Más apegada a la Escritura que al boato, a la riqueza, a ser piedra de sostenimiento de dictadores, reyes corruptos y a los poderosos de la tierra.

Habrá de ver si a Francisco le alcanza el tiempo. Han fallado los sacerdotes, los obispos, los Papas, adulterando la idea cristiana de la redención y la hermandad entre los hombres. Una prueba de ello es la conquista de América, donde para afincar doctrinas religiosas se vertieron rios de sangre.

El papel de la Iglesia de hoy tiene que ser espiritual y humana. Tiene que estar al lado de los que sufren, de los enfermos, de los menesterosos, de los que en enfermedad necesitan consuelo. Es un papel olvidado por una gran mayoria de sacerdotes y pastores.

Donde dos personas difundan mi palabra, está mi iglesia, dijo Jesús. Por lo tanto las riquezas y el alejamiento a prácticas de igualdad no es el mejor testimonio para hacer valer el principio básico de que todos los seres humanos nacen libres.

Aunque aletergada y semi-dormida, América Latina levantará a su mujer y su hombre nuevo, que lucharán por mejores niveles de vida, donde se respete la dignidad humana y el pan llegue a todos.

2015-09-17 01:15:20