Tegucigalpa, 4 oct (PL) El Fondo Monetario Internacional (FMI) condicionó un préstamo stand by a Honduras de 202 millones de dólares al cumplimiento de una reforma fiscal y un estricto control de los gastos corriente y público.
Aunque el régimen ha negado el condicionamiento del crédito, en realidad los receptores quedan altamente comprometidos a implementar una reforma tributaria aprobada en abril de 2010 por quienes derrocaron al gobierno constitucional del presidente Manuel Zelaya.
Según los términos impuestos por el FMI, Tegucigalpa deberá ejercer un control sobre el gasto corriente, mejorar la composición del gasto público y fortalecer la posición financiera de las empresas públicas y los fondos de pensiones.
El crédito aprobado no significa ingreso de dinero fresco, sino que es un valor expresado en 125,9 millones de Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalente a 201,8 millones de dólares que tienen un carácter precautorio y sólo sirven para respaldar las reservas internacionales.
El acuerdo es por 18 meses, y a pesar de su carácter precautorio el FMI adelantó DEG equivalentes a 55 millones de dólares en respaldo a las reformas.
Un comunicado del Fondo incluye en los condicionamientos la obligación de Honduras a mantener una política monetaria orientada a una baja inflación y cumplir objetivos del sector externo incluidos en el programa.
Sectores de la oposición denuncian que también hay condicionamientos relacionados con la situación política interna, lo cual ha negado el régimen.
2010-10-04 22:18:16